sábado, 16 de agosto de 2014

«Introducción al Espíritu de la Liturgia» de Joseph Ratzinger - Carlos Rey

«Introducción al Espíritu de la Liturgia» de Joseph Ratzinger
Prof. Carlos Rey


Estimados:

Los invitamos a participar del quinto Studium 2014 –Estudio Comunitario– del Centro Pieper, a realizarse el próximo Martes 19 de Agosto a partir de las 18.30 hs. en el Centro Educativo FASTA, sito en Gascón 3145, de nuestra ciudad de Mar del Plata.

El tema que convoca en esta oportunidad es “«Introducción al Espíritu de la Liturgia» de Joseph Ratzinger”, que será presentado por el Prof. Carlos Rey, continuando así el Estudio Comunitario con Mesa de Libros, Documentos y Autores que coordina el Centro Pieper bajo el lema: “Pasión por la verdad”.

La participación en este “Studium” del Centro Pieper es libre y gratuito.


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Sinopsis del libro: Publicada en castellano por primera vez en 2001, esta obra de Joseph Ratzinger profundiza en la renovación litúrgica de la Iglesia. El por entonces Cardenal, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, hace en este escrito una introducción rigurosa, de carácter teológico, para revelar el espíritu que anima la liturgia y, mediante ella, a toda la Iglesia. Con el fin de redescubrir toda la belleza de la liturgia y su riqueza oculta, este libro es una actualización del que, en 1946, escribiera Romano Guardini: “Sobre el espíritu de la liturgia”. 

A continuación, ofrecemos 10 párrafos escogidos de "Introducción al Espíritu de la Liturgia" que dejan entrever algunos de los temas que allí aborda con gran solvencia el destacado pensador alemán Joseph Ratzinger:

+ «Tu nombre será una bendición había dicho Dios a Abrahán al principio de la historia de la salvación. En Cristo, hijo de Abrahán, se cumple esta palabra en su plenitud. Él es una bendición, para toda la creación y para todos los hombres. La cruz, que es su señal en el cielo y en la tierra, tenía que convertirse, por ello, en el gesto de bendición propiamente cristiano. Hacemos la señal de la cruz sobre nosotros mismos y entramos, de este modo, en el poder de bendición de Jesucristo. Hacemos la señal de la cruz sobre las personas a las que deseamos la bendición. Hacemos la señal de la cruz también sobre las cosas que nos acompañan en la vida y que queremos recibir nuevamente de la mano de Dios. Mediante la cruz podemos bendecirnos los unos a los otros. Personalmente, jamás olvidaré con qué devoción y con qué recogimiento interior mi padre y mi madre nos santiguaban, de pequeños, con el agua bendita. Nos hacían la señal de la cruz en la frente, en la boca, en el pecho, cuando teníamos que partir, sobre todo si se trataba de una ausencia particularmente larga».

+ «Dios tiene derecho a una respuesta por parte del hombre, tiene derecho al hombre mismo, y donde este derecho de Dios desaparece por completo, se desintegra el orden jurídico humano, porque falta la piedra angular que le dé cohesión».

+ «El culto es percatarse de la caída, es, por así decirlo, el instante del arrepentimiento del hijo pródigo, el volver-la-mirada al origen. Puesto que, según muchas filosofías, el conocimiento y el ser coinciden, el hecho de poner la mirada en el principio, constituye también, y al mismo tiempo, un nuevo ascenso hacia él».

+ «La Eucaristía es, desde la cruz y la resurrección de Jesús, el punto de encuentro de todas las líneas de la Antigua Alianza, e incluso de la historia de las religiones en general: el culto verdadero, siempre esperado y que siempre supera nuestras posibilidades, la adoración en espíritu y verdad».

+ «El culto cristiano implica universalidad. La liturgia cristiana nunca es la iniciativa de un grupo determinado, de un círculo particular o, incluso, de una Iglesia local concreta. La Humanidad que sale al encuentro de Cristo se encuentra con Cristo que sale al encuentro de la Humanidad».

+ «Que nadie diga ahora: la Eucaristía está para comerla y no para adorarla. No es, en absoluto, un pan corriente, como destacan, una y otra vez, las tradiciones más antiguas. Comerla es un proceso espiritual que abarca toda la realidad humana. Comerlo significa adorarle. Comerlo significa dejar que entre en mí de modo que mi yo sea transformado y se abra al gran nosotros, de manera que lleguemos a ser uno solo con Él. De esta forma, la adoración no se opone a la comunión, ni se sitúa paralelamente a ella. La comunión alcanza su profundidad sólo si es sostenida y comprendida por la adoración. La presencia eucarística en el tabernáculo no crea otro concepto de Eucaristía paralelo o en oposición a la celebración eucarística, más bien constituye su plena realización. Pues esa presencia es la que hace que siempre haya Eucaristía en la Iglesia».

+ «El domingo es, para el cristiano, la verdadera medida del tiempo, lo que marca el ritmo de su vida. No se apoya en una convención arbitraria, sino que lleva en sí la síntesis única de su memoria histórica, del recuerdo de la creación y de la teología de la esperanza. Es la fiesta de la resurrección para los cristianos, fiesta que se hace presente todas las semanas, pero que no por eso hace superfluo el recuerdo específico de la Pascua de Jesús».

+ «La ausencia total de imágenes no es compatible con la fe en la encarnación de Dios. Dios, en su actuación histórica, ha entrado en nuestro mundo sensible para que el mundo se haga transparente hacia Él. Las imágenes de lo bello en las que se hace visible el misterio del Dios invisible forman parte del culto cristiano».

+ «La imagen de Cristo y las imágenes de los santos no son fotografías. Su cometido es llevar más allá de lo constatable desde el punto de vista material, consiste en despertar los sentidos internos y enseñar una nueva forma de mirar que perciba lo invisible en lo visible. La sacralidad de la imagen consiste precisamente en que procede de una contemplación interior y, por esto mismo, lleva a una contemplación interior».

+ «Existen ambientes, no poco influyentes, que intentan convencernos de que no hay necesidad de arrodillarse. Dicen que es un gesto que no se adapta a nuestra cultura (pero ¿cuál se adapta?); no es conveniente para el hombre maduro, que va al encuentro de Dios y se presenta erguido. (...) Puede ser que la cultura moderna no comprenda el gesto de arrodillarse, en la medida en que es una cultura que se ha alejado de la fe, y no conoce ya a aquel ante el que arrodillarse es el gesto adecuado, es más, interiormente necesario. Quien aprende a creer, aprende también a arrodillarse. Una fe o una liturgia que no conociese el acto de arrodillarse estaría enferma en un punto central».


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Recordatorio: El sexto Café Filosófico del año tratará sobre “Una Teoría de la Fiesta según Josef Pieper” y estará a cargo del Dr. Héctor Delbosco. Este encuentro tendrá lugar el sábado 23 de Agosto a partir de las 10.15hs en el Multiespacio Cultural EL CAMINO, ubicado en Av. Luro 4344 – 1º Piso, de nuestra ciudad de Mar del Plata. ¡Los Esperamos!


Para mayor información:
(0223) 489-7875
(0223) 155-03-4406


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Para conocer el Programa del «Studium 2014» del Centro Pieper, haga click en el siguiente enlace:


Para conocer el Programa del «Curso 2014» “El Espíritu de la Época frente al Horizonte de la Verdad” del Centro Pieper, haga click en el siguiente enlace:





1 comentario:

  1. Qué gran libro. Merece la pena reflexionar sobre él. Estoy muy lejos y me es imposible asistir, pero estaré pendiente de lo que publiquéis en el blog. Un saludo!

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