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viernes, 2 de febrero de 2024

Las Consecuencias de «Fiducia Supplicans» - Mons. Héctor Aguer

Las Consecuencias de «Fiducia Supplicans»
Mons. Héctor Aguer


«La realidad vital de la Iglesia se desplaza hacia el Oriente, y florece en África y en Asia», afirma el Arzobispo emérito de La Plata en este artículo. [Nota del Centro Pieper: las negritas son nuestras]


La declaración «Fiducia Supplicans» y las reacciones que ha suscitado permiten observar la división que late en la Iglesia, de dimensiones continentales: en Europa, la aprobación; en África, y en Asia, el repudio. No es, por lo tanto, algo marginal; de “grupúsculos ideologizados”, como afirma el pontífice.
     
El fenómeno eclesial es el siguiente: en la vieja Europa languidecen la fe y la cultura cristianas. Las familias no tienen hijos, sino mascotas (perros y gatos); los seminarios están vacíos, y los institutos religiosos, despoblados, apenas subsisten con muy pocos miembros, o cierran. La sociedad y los gobiernos civiles, profundamente secularizados, arrasan los valores del orden natural, como ajenos a cualquier influjo del cristianismo. De seguir así las cosas, en algunas décadas, las bellas catedrales, reliquias del Occidente cristiano, serán convertidas en mezquitas. La sede pontificia es una isla que procura ínfimamente seguir gobernando el universo católico. La realidad vital de la Iglesia se desplaza hacia el Oriente, y florece en África y en Asia. Lo digo con pena: soy nieto de europeos, y es europea la cultura que he asumido, pero el espíritu de la Revolución ha arrasado a la cultura cristiana; la crisis se expresa en el progresismo eclesiástico, cómplice de una Revolución que liquida el orden natural de la Creación.
     
Leo en “La Prensa”: “la Iglesia italiana defiende la bendición a parejas gay”. Efectivamente, el cardenal Matteo Zuppi, presidente de la Conferencia Episcopal Italiana (CEI), logró alinear a los obispos en apoyo del documento «Fiducia Supplicans», emitido por el Dicasterio de la Doctrina de la Fe, que preside el cardenal argentino Víctor Manuel Fernández, “Tucho” (o como ya lo llaman muchos, “Trucho”), y detrás suyo el mísmísimo Papa. Zuppi exhibe los remanidos argumentos del “horizonte de la misericordia”, de la “mirada amorosa de la Iglesia sobre todos los hijos de Dios, sin menoscabo de las enseñanzas del Magisterio”. Otra vez la contradicción: hasta el ejemplo que ofrece Fernández de “bendición”, extiende ésta a “la ayuda mutua que se brindan los miembros de la pareja”, vale decir, que se aprueba la unión homosexual
     
Sigue Zuppi: “Dios quiere que todos se salven; es por tanto tarea de la Iglesia interesarse por todos y cada uno. No podemos olvidar que todos los bautizados gozan de la plena dignidad de hijos de Dios y, como tales, ellos son nuestros hermanos, y nuestras hermanas”. Se dice que “no se cuestiona el significado del sacramento del Matrimonio; se mantiene firme la doctrina tradicional de la Iglesia, sobre el Matrimonio, no admitiendo ningún tipo litúrgico de bendiciones, similar a un rito litúrgico que podría crear confusión”. Otro aporte es el del cardenal Betori, en una intervención en el periódico Avvenire: no se trata de una ampliación del concepto de matrimonio, sino de una aplicación concreta de la “creencia de fe en que el amor de Dios no tiene fronteras, y su obra trata de superar las situaciones difíciles en las que se encuentra el hombre”. Estos prelados creen que los fieles católicos somos tontos.
     

sábado, 13 de agosto de 2022

San Clemente Romano [01] - Benedicto XVI

San Clemente Romano
[Padres de la Iglesia 01]
Benedicto XVI


Audiencia General correspondiente al miércoles 7 de Marzo de 2007, iniciando así su Ciclo de Catequesis sobre los Padres de la Iglesia.


[CP] Durante los meses pasados hemos meditado en las figuras de cada uno de los Apóstoles y en los primeros testigos de la fe cristiana mencionados en los escritos del Nuevo Testamento. Ahora, dedicaremos nuestra atención a los Padres Apostólicos, es decir, a la primera y a la segunda generación de la Iglesia después de los Apóstoles. Así podemos ver cómo comienza el camino de la Iglesia en la historia.

San Clemente, Obispo de Roma en los últimos años del siglo I, es el tercer sucesor de Pedro, después de Lino y Anacleto. El testimonio más importante sobre su vida es el de san Ireneo, Obispo de Lyon hasta el año 202, el cual atestigua que san Clemente “había visto a los Apóstoles”, “se había relacionado con ellos” y “tenía todavía la predicación apostólica en sus oídos y su tradición ante sus ojos” (Adversus haereses, III, 3, 3). Testimonios tardíos, entre los siglos IV y VI, atribuyen a san Clemente el título de mártir.

La autoridad y el prestigio de este Obispo de Roma eran tan grandes, que se le atribuyeron varios escritos, pero su única obra segura es la «Carta a los Corintios». Eusebio de Cesarea, el gran “archivero” de los orígenes cristianos, la presenta con estas palabras: “Nos ha llegado una carta de Clemente reconocida como auténtica, grande y admirable. Fue escrita por él, de parte de la Iglesia de Roma, a la Iglesia de Corinto... Sabemos que desde hace mucho tiempo y todavía hoy es leída públicamente durante la asamblea de los fieles” (Hist. Eccl. 3, 16).

jueves, 19 de octubre de 2017

Robert Hugh Benson, un Recuerdo Personal - Fr. Joseph H. McMahon

Robert Hugh Benson, un Recuerdo Personal
Fr. Joseph H. McMahon


Hoy se cumplen 103 años de la muerte de Monseñor Benson. Hemos encontrado este artículo escrito por un Sacerdote norteamericano amigo de Benson que fue traducido al español por Beatrice Atherton. Publicado originalmente en el Blog “Bensonians”, hoy lo reproducimos en nuestro Blog del Centro Pieper. En él encontrarán algunos aspectos íntimos de su vida y sobre todo su fuerte celo Sacerdotal. 


I.- “Soledad”, la última novela de Mgr. Benson, cualquiera sea el veredicto de los críticos, será siempre para mí su mejor novela por un prejuicio de interés personal. Él escribió los últimos capítulos en las pocas horas de la mañana de un brillante día del agosto recién pasado, cuando por última vez yo viajé a Hare Street para ser su invitado por un fin de semana. Esa noche, después de la cena y después de mencionar los temas tratados en la novela y el propósito que perseguía al usarlos, él me leyó aquellos capítulos finales. La escena fue muy interesante e íntima.

Gracias a unas adquisiciones posteriores él había aumentado los terrenos que originalmente rodeaban la casa de Hare Street, hasta abarcar unas considerables tres o cuatro propiedades continuas. En una de ellas había levantado dos encantadores y pintorescos cottages. Creo que su idea era formar una distinguida colonia de católicos en esta remota y aburrida villa inglesa, que no había experimentado la presencia de católicos hasta que él llegó a establecerse ahí. Fue atraído por la belleza de la puerta de hierro forjado estilo Carlos II, la cual conduce a la larga, espaciosa, cuadrada y confortable casa que él compró. De esto estoy seguro, por su pórtico y sus viejos revestimientos.

Fue en uno de estos cottages, ocupado por una señora de distinguido linaje, conversa ella también, (N.Tr.: se trata de Miss Lyall, hija de Sir Alfred Lyall) donde fuimos invitados a tomar nuestro café. Fue una práctica habitual ir con él a la denominada en forma elegante “sala de estar de la casa de campo” a beber una pequeña taza de café y fumar innumerables cigarros mientras en un semicírculo alrededor de la hermosa habitación iluminados por una tenue luz de un candelabro eléctrico, se sentaban sus huéspedes y unos cuantos vecinos y visitas de ella. Apenas se intercambiaban los saludos la criada entraba con el brillante juego de café y entonces, con su característica impaciencia por la pérdida de tiempo, él preguntaba si podía comenzar. Leía rápidamente entre frecuentes aspiraciones a su cigarro. Para los desacostumbrados ojos americanos era divertido ver a estas graves damas inglesas, todas con “grandes aires”, alargando plateadas cajas de cigarros y encenderlos con calma fumando plácidamente mientras él leía, hasta que alguna interjección causaba que la lectura fuera suspendida al tiempo que una animada discusión tomaba lugar para decidir sobre algún punto de vista literario o de apreciación artística. Él no tomaba las críticas dócilmente. Al primer síntoma de desacuerdo se ponía rígido a la expectativa del ataque y con la determinación de defenderse. En más de un punto de la discusión de aquella tarde y en las posteriores, él tendría el buen sentido de analizar las críticas sobre las materias. Y entonces, con el cigarro pendiendo de sus labios, clavaría su lápiz en el manuscrito o quizás mantendría firme el manuscrito con la mano que sostenía el cigarro, el cual ardía con rapidez distribuyendo naturalmente sus cenizas libremente y con una fina indiferencia, y haría las correcciones.

jueves, 5 de octubre de 2017

Robert Hugh Benson: Recordando a un Gigante Olvidado - Joseph Pearce

Robert Hugh Benson: Recordando a un Gigante Olvidado
Joseph Pearce


Pearce, Profesor de Literatura Inglesa y Biógrafo de todos los grandes Escritores Católicos de habla Inglesa desde la Conversión de John Henry Newman, ha escrito recientemente un artículo sobre Benson en «The Imaginative Conservative» donde da todas las claves de la obra del Autor de «Señor del Mundo». A continuación reproducimos en nuestro Blog del Centro Pieper ese texto, siguiendo el original inglés.


Robert Hugh Benson fue una de las más brillantes luminarias del firmamento literario Católico en los primeros años del siglo XX, creciendo su estrella en el fulgor de varias novelas bestseller, y declinando, o apagándose más bien, con su prematura muerte.

Nacido en 1871, Benson era el hijo menor de E. W. Benson [1], un distinguido clérigo anglicano que contaba entre sus amigos con el primer ministro William Ewart Gladstone. En 1882, cuando Benson tenía 11 años, su Padre se convirtió en Arzobispo de Canterbury. En 1896, habiendo recibido él mismo las órdenes anglicanas, fue Benson quien leyó las letanías en el funeral de su Padre en la Catedral de Canterbury. El hijo, sin embargo, no estaba destinado a seguir las huellas de su padre. En 1903, tras un periodo de escrupuloso examen interior, cuyos detalles aclaró de forma magistral en su apología autobiográfica «Confesiones de un Converso», Benson fue recibido en la Iglesia Católica. Ninguna Conversión desde la de John Henry Newman, casi 60 años antes, provocó tal controversia, sacudiendo con ondas sísmicas el establishment anglicano. Posteriormente, durante los siguientes once años hasta su muerte en 1914, fue un defensor incansable de la Iglesia Católica y un prolífico novelista y hombre de letras.

No hay duda de que Benson pertenecía a una familia notable. Además del ascenso de su padre a la prominencia y la preeminencia en la Iglesia de Inglaterra, sus dos hermanos estaban entre los illustrissimi de los escritores eduardianos [del reinado de Eduardo VII, 1901-1910]. A. C. Benson [2], su hermano mayor, fue Master [Rector] del Magdalene College en Cambridge y se estableció como un fino biógrafo, autor de un diario y crítico literario, escribiendo celebradas biografías de Dante Gabriel Rossetti, Edward Fitzgerald, Walter Pater, Alfred Tennyson y John Ruskin. Su otro hermano, E. F. Benson [3], escribió prolíficamente y pasó a la posteridad sobre todo por sus novelas satíricas «Mapp y Lucia», adaptadas con éxito para la televisión. Sin embargo, R. H. Benson no desmerecería de sus hermanos mayores. Antes de morir a la trágicamente corta edad de 43 años, escribiría quince novelas de gran éxito y, tras ser Ordenado Sacerdote Católico en 1904, serviría como coadjutor en Cambridge, demostrando ser no menos popular como predicador vehemente de lo que ya era como escritor de ficción.

martes, 20 de junio de 2017

Nuestra Señora de Akita: una Advertencia para el Mundo Entero [Incluye Video] - Pablo Luis Fandiño

Nuestra Señora de Akita: una Advertencia para el Mundo Entero
[Incluye Video]
Pablo Luis Fandiño


En Akita (Japón) tuvo lugar una singular manifestación de la Santísima Virgen María, formalmente aprobada por la Iglesia, que por el tenor de sus mensajes es conocida como la “Fátima Oriental”. Al final de este post, le ofrecemos un video conteniendo lo fundamental de estos sucesos.


[El Perú necesita de Fátima/Corazones.org/Centro Pieper] Akita es una pequeña ciudad ubicada al noroeste de Honshu, la principal isla del Japón, al extremo opuesto de Sendai...

Al contrario de Portugal, donde Nuestra Señora de Fátima se apareció en 1917, la religión católica ha sido invariablemente minoritaria en el país del sol naciente. Sin embargo, como lo destaca la “Enciclopedia Católica” en su introducción al artículo sobre los mártires japoneses: “No hay en toda la historia de la Iglesia, un solo pueblo que pueda ofrecer a la admiración de los anales cristianos del mundo, tan glorioso como tan dilatado martirologio, como el de las gentes del Japón” [1].

Akita fue, en el siglo XVII, efusivamente regada con la sangre de los mártires. En efecto, el 3 de junio de 1624, durante una feroz persecución que se desató contra los católicos, Masakage, hijo del señor feudal de la región de Akita, mandó quemar vivos en esta ciudad a 32 cristianos [2]. La Madre de Dios escogió pues esta tierra bendita, para dar a conocer sus más íntimos pensamientos, como un complemento del Mensaje revelado en Fátima.

miércoles, 10 de agosto de 2016

Dietrich von Hildebrand, Filósofo Personalista Cristiano - Abelardo Pithod

Dietrich von Hildebrand, Filósofo Personalista Cristiano
Dr. Abelardo Pithod


Abelardo Pithod nos acerca, en este texto, una semblanza de la biografía y obra del filósofo personalista Dietrich von Hildebrand (1889-1977), discípulo de los fenomenólogos Husserl, Reinach y Scheler. En 1914 se convirtió al catolicismo, siendo su ideal permanente de vida una búsqueda profunda de la transformación de la humanidad para Cristo. La naturaleza y el valor del amor humano y religioso son dos de sus principales temas que resultan de una enorme actualidad ante los problemas contemporáneos. 

Pithod es Doctor en Sociología por la Universidad de París-Sorbona, Master en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid y Licenciado en Filosofía por la Universidad Nacional de Cuyo. Investigador principal del Conicet, es Director del “Centro de Investigaciones Cuyo”. Autor de más de veinte libros y doscientos trabajos científicos, este artículo que reproducimos a continuación en nuestro Blog del Centro Pieper fue tomado de la Revista “Cultura Económica” de la Pontificia Universidad Católica Argentina (UCA), año 2008.



1. La Cultura Centroeuropea Germano-Latina
  
Dietrich von Hildebrand fue uno de los grandes cultores de la filosofía cristiana en el siglo XX. Hijo de padres alemanes, von Hildebrand nació en Florencia en 1889, donde creció y fue educado hasta su ingreso a la universidad alemana. […] Fueron, sin embargo, la lengua y la cultura italianas su cultura y su lengua maternas, de las que no se desprendería nunca, al punto de que sus últimas palabras fueron pronunciadas en esa lengua. Éstas, apenas un susurro, habrían sido, según cuenta su segunda esposa Alice: “yo solía ser un león; ahora no soy más que una pequeña cosa desamparada” y luego añadir: “ma sai, sai, la mia ánima è ancora un leone”. A lo largo de su probada vida demostró ser un león. Y por ello el título que su esposa puso a la biografía que escribió sobre su marido, “Alma de león” [1].
  
En base a apuntes autobiográficos de Hildebrand, Alice reconstruyó la historia de su vida hasta su traslado a Estados Unidos. Para los que hemos transitado los derroteros intelectuales de este filósofo, pero seguro que también para los que no lo han hecho, esta obra ha causado y causará una verdadera delectatio espiritual, de la que estamos tan ayunos en estos tiempos de indigencia. Asomarse a esta “alma de león” provoca aquellos efectos espirituales cuyo estudio fue central en la indagación hildebrandiana sobre el hombre.
  
La biógrafa nos cuenta, con ese don tan particular de las mujeres para el relato, su infancia y primera juventud en Florencia, sus años de formación universitaria en Alemania y Austria y sus primeras luchas, que terminarían haciendo de él un exiliado de Europa hasta la muerte.
  

viernes, 17 de junio de 2016

En Busca de la Verdad: el Pensamiento Religioso de John Henry Newman - Daniel Aldama

En Busca de la Verdad: el Pensamiento Religioso de John Henry Newman
Lic. Daniel Aldama


Estimados:

Los invitamos a participar del primer Studium 2016 –Estudio Comunitario– del Centro Pieper, a realizarse el próximo Martes 21 de Junio a partir de las 19:15 hs. en el Centro Educativo FASTA, sito en Gascón 3145, de nuestra ciudad de Mar del Plata.

El tema que convoca en esta oportunidad es “En Busca de la Verdad: el Pensamiento Religioso de John Henry Newman”, que será presentado por el Lic. Daniel Aldama, iniciando así el Estudio Comunitario con Mesa de Libros, Documentos y Autores que coordina el Centro Pieper bajo el lema: “Pasión por la verdad”.

La participación en este “Studium” del Centro Pieper es libre y gratuito.

lunes, 27 de julio de 2015

La Conversión de Constantino - Rubén Calderón Bouchet

La Conversión de Constantino
Rubén Calderón Bouchet


La trascendencia del Reinado de Constantino I el Grande, Emperador Romano (274-337 AD), para la historia política y religiosa de Occidente, es lo que en apretada síntesis explica aquí Calderón Bouchet [1]. 


1. Las Relaciones de la Iglesia con el Estado durante el siglo III

El edicto de Septimio Severo declaraba a la Iglesia fuera de la ley, prohibía la acción proselitista y tanto a los apóstoles como a los catecúmenos hacía pasible de la pena de muerte. Septimio Severo duró poco tiempo y su muerte temprana impidió poner en práctica las medidas que había pensado para terminar con los cristianos.

Caracalla (211-217) le sucedió en el trono de Roma. Este emperador, famoso por su crueldad, lo era mucho menos por su espíritu de sistema y aplicación. Cambiaba fácilmente de víctimas, y si durante un tiempo se encaprichó en perseguir a los cristianos pronto se cansó de ellos y halló en otros sectores de la población un ambiente más propicio para renovar su sadismo.

La suerte de los cristianos dependió más del capricho y la voluntad de los emperadores que se sucedían en el trono que de la ley que los declaraba proscriptos. Alejandro Severo (222-235) los dejó en paz. Decio (249-251) renovó la persecución y perfeccionó el edicto de intolerancia con la manifiesta intención de provocar la apostasía de todos los fieles que comparecieran ante un tribunal pagano. El texto perfeccionado por Decio no se conserva, pero, a través de las noticias que han llegado hasta nosotros, sabemos que el emperador apuntaba “sistemáticamente y en primera línea a los obispos. Se tiene la prueba de las persecuciones llevadas a cabo contra los obispos de las comunidades más importantes. Decio sabía que el obispo era el jefe de cada una de las Iglesias: si el obispo cedía, los fieles seguirían” [2].

martes, 5 de marzo de 2013

¿Por qué me Convertí al Catolicismo? - Gilbert Keith Chesterton

¿Por qué me Convertí al Catolicismo?
Gilbert Keith Chesterton


Famoso Periodista, Novelista, Poeta y Crítico Literario nacido en 1874, es una figura única y genial en la Literatura Inglesa y uno de los autores modernos más frecuentemente citados. De él dijo su gran amigo Bernard Shaw: "un genio colosal" y el premio nobel T. S. Eliott quedó maravillado con su libro sobre Dickens. En 1922 se Convirtió al Catolicismo. Consagró toda su vida a la Literatura, dedicándose a ella por completo desde los veinte años. Antes había estudiado dibujo. Por parte de su madre, tenía sangre francesa. Se casó a los veinticinco años, sin tener descendencia. Murió en 1936. Su periodismo ejerció una atracción magnética mucho más poderosa que lo que de cualquier columnista o presentador de televisión podría esperarse hoy día.


Aunque sólo hace algunos años que soy católico, sé sin embargo que el problema "por qué soy católico" es muy distinto del problema "por qué me convertí al catolicismo". Tantas cosas han motivado mi conversión y tantas otras siguen surgiendo después... Todas ellas se ponen en evidencia solamente cuando la primera nos da el empujón que conduce a la conversión misma. 

Todas son también tan numerosas y tan distintas las unas de las otras, que, al cabo, el motivo originario y primordial puede llegar a parecernos casi insignificante y secundario. La "confirmación" de la fe, vale decir, su fortalecimiento y afirmación, puede venir, tanto en el sentido real como en el sentido ritual, después de la conversión. El convertido no suele recordar más tarde de qué modo aquellas razones se sucedían las unas a las otras. Pues pronto, muy pronto, este sinnúmero de motivos llega a fundirse para él en una sola y única razón. 

Existe entre los hombres una curiosa especie de agnósticos, ávidos escudriñadores del arte, que averiguan con sumo cuidado todo lo que en una catedral es antiguo y todo lo que en ella es nuevo. Los católicos, por el contrario, otorgan más importancia al hecho de si la catedral ha sido reconstruida para volver a servir como lo que es, es decir, como catedral. 

¡Una catedral! A ella se parece todo el edificio de mi fe; de esta fe mía que es demasiado grande para una descripción detallada; y de la que, sólo con gran esfuerzo, puedo determinar las edades de sus distintas piedras. 

viernes, 15 de febrero de 2013

El Hobbit. El viaje, una vez más - Jorge N. Ferro

El Hobbit
El viaje, una vez más
Jorge N. Ferro


Jorge Norberto Ferro es Licenciado y Doctor en Letras por la Facultad de Filosofía y Letras de la U.C.A. (Universidad Católica Argentina). Su Tesis Doctoral fue sobre Tolkien.


Introducción

En El Hobbit, Tolkien reelaborará, una vez más, el recurrente tema del viaje, constante en la gran tradición literaria. Viaje iniciático, en efecto, en cuyo transcurso "muere" el "hombre viejo" (¿hobbit viejo?) para dar lugar al verdadero, al que no puede manifestarse ni alcanzar su perfecta estatura, sofocado por las diversas miserias que lo ahogan. Viaje que implica una auténtica liberación de las virtualidades del personaje, ocultas aun a sus propios ojos, aunque pugnen sordamente por hallar su cauce. Viaje, en fin, para decirlo en términos acordes con la fe cristiana del autor, que constituye una plena conversión.

El viaje de Bilbo, como todos los grandes viajes literarios, es imagen de la vida del hombre. Instalado en su cómoda pequeñez, prisionero en sí mismo, el hobbit no podrá romper las cadenas de la mediocridad sin ayuda de afuera. Es así como irrumpe la Salvación -cuyo instrumento es el "mago" Gandalf- con exigencias impensables, desmesuradas, que hacen añicos la artificiosa construcción con que Bilbo intenta asfixiar su identidad profunda. Gandalf será el guía, el maestro -como el Mentor homérico-, el mediador entre la Providencia y el hobbit.

Bilbo vive muellemente en medio de una aparente seguridad, y su relación con los demás está signada por una paz y una respetabilidad de igual modo aparentes. Se encuentra aferrado en el aquende, podría decirse. Se ha conformado con los criterios mundanos. A lo largo de su viaje, estos criterios se irán desprendiendo -no sin dolor, es obvio- para dar paso al Bilbo real, a la vez que su relación con el prójimo adquirirá una riqueza y hondura muy distantes de la epidérmica cortesía anterior.

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Libro "¿Qué es la Filosofía?" de Edith Stein - Nota Previa del Centro Pieper

Libro "¿Qué es la Filosofía?" de Edith Stein 
Nota Previa del Centro Pieper


[Centro Pieper] Esta destacada obra de Edith Stein, publicada originalmente en 1929, crea un diálogo ficticio entre Edmund Husserl y Santo Tomás de Aquino. En ella se puede encontrar lo que ambos pensadores tienen en común, pero sin que las diferencias -que por momentos son muy profundas-, sean minimizadas o negadas. De este modo, se acerca a la Fenomenología el pensamiento propio de Santo Tomás, a quien se le otorga un indudable protagonismo en el texto.

Recordemos que, en su vida, Stein (1891-1942) desplegó un proceso unívoco que la llevó desde la "Fenomenología" hacia el "Tomismo". La fenomenología, en ella, es sólo como un punto de partida. Nunca el de llegada. Vemos así cómo, tras el encuentro con Cristo y su conversión al Catolicismo en 1921, esta célebre discípula y asistente de Husserl se dejó colmar por la Gracia Divina al punto de marcar definitiva e irreversiblemente su vida y su camino de reflexión. Es más, desde que tradujo las "Questiones Disputatae de Veritate" -trabajo que comenzó hacia 1928 y que publicó en dos volúmenes en 1932-, abrazó definitivamente la "Filosofía Perenne" de Santo Tomás con singular predilección y ya nunca la abandono.

Precisamente esta obra es una especie de "puente" que nuestra filósofa tiende a los "fenomenólogos" de su época, a quienes les presenta la figura del Doctor Angélico con maestría, y como incitándolos al mismo tiempo a dedicarse al estudio serio de su Doctrina. Quizá ella divisó en el Tomismo el paso necesario que permite a la Fenomenología superar sus propios límites. Algo comprensible ya que se ve en el mismo Husserl que, aunque trató de combatir el idealismo filosófico, lamentablemente terminó preso de él.

Este texto ha sido traducido directamente del original alemán "Was ist Philosophie?" [1] por Frau Dorotea Schmidt y el Dr. Fidel Maciel especialmente para el Centro Pieper de Mar del Plata, y fue presentado en su "Studium" [2] del 7 de Agosto del 2012. 


"¿Qué es la Filosofía?" de Edith Stein
[Presentación de la Traducción del Texto]
Fidel Maciel y Daniel Aldama


Entrada destacada

De cara a Dios, arraigados en Cristo, sobre la Tradición y la Ortodoxia - Mons. Héctor Aguer

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