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jueves, 9 de mayo de 2024

Santo Tomás de Aquino, desde ayer y para siempre - P. Marcos R. González OP

Santo Tomás de Aquino, desde ayer y para siempre
P. Marcos R. González OP


Marcos Rodolfo González (1938-2020) fue un destacado Fraile Dominico Argentino [1], y este profético artículo, que presentamos ahora en nuestro Blog del Centro Pieper en el marco de su Curso Anual 2024 dedicado íntegramente al Aquinate [2], fue publicado originalmente en la Revista «Mikael» del Seminario de Paraná, Argentina. Se trata de un texto profundo y descriptivo de los males contemporáneos y también de sus soluciones. Aquí nuestro autor recuerda que «la dialéctica moderna, no sólo con su anulación sino también con la coexistencia en síntesis superior y dinámica de los opuestos, constituye una herramienta extraordinaria que permite la agrupación de las tendencias opuestas a la Iglesia y a los restos de la cristiandad». Por eso, afirma que «frente al avance del mal y a sus epifanías, hay que retornar al Dios verdadero, fuente del ser y de la bondad, en la Iglesia». Hacia el final, resalta el “deber del tomismo” en nuestro tiempo. Deo gratias!


“La doctrina de éste tiene sobre las demás, exceptuada la canónica, propiedad en las palabras, orden en las materias, verdad en las sentencias, de tal suerte que nunca a aquellos que la siguieren se les verá apartarse del camino de la verdad, y siempre será sospechoso de error el que la impugnare” (Inocencio VI, Sermón sobre Santo Tomás, cfr. León XIII, Enc. Aeterni Patris, 13).


I. EN LA TIERRA


1. Nacimiento 

Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo es Señor de la vida y de la muerte.

Cuando en Oriente se aproxima la caída del brazo refulgente del Gengis-Khan (+ 1227), Dios causa en Occidente el nacimiento de Tomás de Aquino, bajo el Pontificado de Honorio III, para constituirlo en medio de la Iglesia y de la Cristiandad como sol, como supremo analogado de los Teólogos de Cristo y pluma predilecta de su Cuerpo Místico.

Tomás de Aquino nace en la fortaleza de Rocasecca, en la provincia de Nápoles, a fines de 1224 o principios de 1225. Hijo de Landolfo de Aquino, señor de Rocasecca, y de Teodora de Teate, Romano-germánica.


2. En la Iglesia y en la Orden de Santo Domingo 

El hombre es social por naturaleza. Dios eleva al hombre al orden sobrenatural y lo integra en una comunidad mística. El hombre en la tierra conserva defectible a su libertad, y puede hacer, hasta cierto punto, estéril el misterio de la gracia, cayendo en el abismo del pecado. El pecado original abate al hombre y a la tierra; y aunque el hombre, expulsado del Paraíso, puede hacer algunos actos buenos según su naturaleza racional, sin embargo, no puede por sus solas fuerzas escapar del abismo. Para la salvación es necesaria la Encarnación del Verbo y la gracia que brota de la Encarnación [3].

sábado, 14 de octubre de 2023

Catequesis sobre San Juan Damasceno - Benedicto XVI

Catequesis sobre San Juan Damasceno
Benedicto XVI


Audiencia General correspondiente al Miércoles 6 de Mayo de 2009


Hoy quiero hablar de san Juan Damasceno, un personaje destacado en la historia de la teología bizantina, un gran doctor en la historia de la Iglesia universal. Es, sobre todo, un testigo ocular del paso de la cultura griega y siriaca, compartida por la parte oriental del Imperio bizantino, a la cultura del islam, que se abrió espacio con sus conquistas militares en el territorio reconocido habitualmente como Oriente Medio o Próximo. Juan, nacido en una familia cristiana rica, aún joven asumió el cargo –quizá ocupado también por su padre– de responsable económico del califato. Sin embargo, muy pronto, insatisfecho de la vida de la corte, escogió la vocación monástica, entrando en el monasterio de San Sabas, situado cerca de Jerusalén. Era alrededor del año 700. Sin alejarse nunca del monasterio, se dedicó con todas sus fuerzas a la ascesis y a la actividad literaria, aunque no desdeñó la actividad pastoral, de la que dan testimonio sobre todo sus numerosas Homilías. Su memoria litúrgica se celebra el 4 de diciembre. El Papa León XIII lo proclamó doctor de la Iglesia universal en 1890.

En Oriente se recuerdan de él sobre todo los tres Discursos contra quienes calumnian las imágenes santas, que fueron condenados, después de su muerte, por el concilio iconoclasta de Hieria (754). Sin embargo, estos discursos fueron también el motivo principal de su rehabilitación y canonización por parte de los Padres ortodoxos convocados al segundo concilio de Nicea (787), séptimo ecuménico. En estos textos se pueden encontrar los primeros intentos teológicos importantes de legitimación de la veneración de las imágenes sagradas, uniéndolas al misterio de la encarnación del Hijo de Dios en el seno de la Virgen María.

San Juan Damasceno fue, además, uno de los primeros en distinguir, en el culto público y privado de los cristianos, entre la adoración (latreia) y la veneración (proskynesis): la primera sólo puede dirigirse a Dios, sumamente espiritual; la segunda, en cambio, puede utilizar una imagen para dirigirse a aquel que es representado en esa imagen. Obviamente, el santo no puede en ningún caso ser identificado con la materia de la que está compuesta la imagen. Esta distinción se reveló en seguida muy importante para responder de modo cristiano a aquellos que pretendían como universal y perenne la observancia de la severa prohibición del Antiguo Testamento de utilizar las imágenes en el culto. Esta era la gran discusión también en el mundo islámico, que acepta esta tradición judía de la exclusión total de imágenes en el culto. En cambio los cristianos, en este contexto, han discutido sobre el problema y han encontrado la justificación para la veneración de las imágenes.


San Juan Damasceno, Doctor de la Iglesia
Benedicto XVI


lunes, 31 de octubre de 2022

Naturaleza, Gracia y Magia en los Santos Padres. Una Aproximación a la Cura Cristiana del Alma - María Teresa Gargiulo

Naturaleza, Gracia y Magia en los Santos Padres
Una Aproximación a la Cura Cristiana del Alma
Dra. María Teresa Gargiulo


Décima Primera Conferencia del XVI Curso Anual 2022 titulado «Aproximación a los Padres de la Iglesia (y Escritores Eclesiásticos)».


[Centro Pieper] El Centro de Humanidades Josef Pieper de Mar del Plata (Argentina), tiene el agrado de invitarlos a participar de la transmisión de la Conferencia de la Dra. María Teresa Gargiulo titulada “Naturaleza, Gracia y Magia en los Santos Padres. Una Aproximación a la Cura Cristiana del Alma”

Se transmitirá en vivo el próximo Miércoles 02 de Noviembre a partir de las 19:30hs de Argentina. 

Podrá ser vista gratuitamente por el Canal de YouTube del Centro Pieper en el siguiente enlace:

O a través de la pantalla que se encuentra a continuación:


(Después del estreno, podrá ver la Conferencia “a demanda”, cuando lo desee, en el mismo enlace)
¿Te la vas a perder?

miércoles, 25 de octubre de 2017

Lutero no Encabezó una Reforma sino una Revolución - Cardenal Gerhard Müller

Lutero no Encabezó una Reforma sino una Revolución
Cardenal Gerhard Müller


Martín Lutero se afanó como nadie por destruir la Fe Católica sobre la Tradición, la Escritura, el Magisterio, los Sacramentos y la Iglesia. La mal llamada “Reforma” de Lutero se produjo contra el Espíritu Santo: se trató de una “Revolución”. En el contexto actual de negación de lo obvio cuando es políticamente incorrecto, las claras palabras del Cardenal en este artículo —publicado originalmente en “La Nuova Bussola Quotidiana” y traducido al español por Bruno Moreno Ramos para InfoCatólica— son, sin duda, de agradecer. 


Hoy existe una gran confusión al hablar de Lutero y es necesario decir claramente que, desde el punto de vista de la Dogmática y de la Doctrina de la Iglesia, no se trató de una Reforma, sino de una Revolución, es decir, un cambio total de los fundamentos de la Fe Católica. No es realista argumentar que su intención era luchar contra algunos abusos en relación con las indulgencias o los pecados de la Iglesia del Renacimiento. Los abusos y las malas acciones siempre han existido en la Iglesia —no solo en el Renacimiento— y hoy siguen existiendo. La Iglesia es santa por la Gracia de Dios y los Sacramentos, pero todos los hombres de la Iglesia somos pecadores y todos necesitamos el perdón, el arrepentimiento y la penitencia.

Esta distinción es muy importante. En el libro escrito por Lutero en 1520, «De captivitate babylonica Ecclesiae» («La cautividad babilónica de la Iglesia»), queda absolutamente claro que Lutero había dejado atrás todos los principios de la Fe Católica, la Sagrada Escritura, la Tradición Apostólica y el Magisterio del Papa, de los Concilios y de los Obispos. En este sentido, malinterpretaba el concepto de desarrollo homogéneo de la Doctrina Cristiana, que ya se había explicado en la Edad Media, y llegó a negar el Sacramento como un signo eficaz de la Gracia que contiene… y sustituyó esta eficacia objetiva de los Sacramentos por una fe subjetiva. Lutero abolió cinco Sacramentos y también negó la Eucaristía: el carácter Sacrificial del Sacramento de la Eucaristía y la conversión real de la sustancia del pan y el vino en la sustancia del Cuerpo y la Sangre de Jesucristo. Asimismo, definió el Sacramento del Orden como una invención del Papa —a quien denominaba el Anticristo— en lugar de como una parte de la Iglesia de Jesucristo. En cambio, nosotros defendemos que la Jerarquía Sacramental, en comunión con el Sucesor de Pedro, es un elemento esencial de la Iglesia Católica y no solo un elemento de una organización humana.

Por esta razón, no podemos aceptar que la Reforma de Lutero se defina como una Reforma de la Iglesia en el sentido Católico. Es Católica una Reforma que consiste en una renovación de la fe vivida en la Gracia, la renovación de las costumbres y la ética, la renovación espiritual y moral de los Cristianos; no una nueva fundación, una nueva Iglesia.

domingo, 16 de julio de 2017

El Significado Profético Extraordinario del Mensaje de Fátima - Mons. Atanasio Schneider

El Significado Profético Extraordinario del Mensaje de Fátima
Mons. Atanasio Schneider


Conferencia impartida por Mons. Schneider en Fátima, Portugal, el viernes 14 de Julio del 2017. Fue organizada por el Portal Católico Español “Adelante la Fe”, ante un auditorio repleto, conmemorando el Centenario de las Apariciones.


La inefable sabiduría y misericordia de la Providencia Divina concede a todas las edades de la historia humana y la historia de la Iglesia los medios de socorro más necesarios para sanar las heridas espirituales y salvar a los hombres de las grandes calamidades espirituales y materiales. Por lo general, Dios interviene en los momentos más críticos de la historia humana y la historia sagrada mediante profecías auténticas que son examinadas y aceptadas por la Iglesia. Tales intervenciones Divinas se han dado a lo largo de la historia de la Iglesia y continuarán hasta el final de los tiempos.

El Magisterio de la Iglesia afirma en el “Catecismo de la Iglesia Católica”: «La economía cristiana, como alianza nueva y definitiva, nunca pasará; ni hay que esperar otra Revelación pública antes de la gloriosa manifestación de Nuestro Señor Jesucristo. A lo largo de los siglos ha habido revelaciones llamadas privadas, algunas de las cuales han sido reconocidas por la autoridad de la Iglesia. Éstas, sin embargo, no pertenecen al depósito de la fe. Su función no es la de mejorar o completar la Revelación definitiva de Cristo, sino la de ayudar a vivir más plenamente en una cierta época de la historia. Guiado por el Magisterio de la Iglesia, el sentir de los fieles (sensus fidelium) [o sea, el sentido colectivo de los fieles] sabe discernir y acoger lo que en estas revelaciones constituye una llamada auténtica de Cristo o de sus santos a la Iglesia. La fe cristiana no puede aceptar revelaciones que pretenden superar o corregir la Revelación definitiva de la que Cristo es la plenitud. Es el caso de ciertas religiones no cristianas y también de ciertas sectas recientes que se fundan en semejantes revelaciones» (nº 66-67).

Las apariciones que tuvieron lugar en Fátima en 1917 pueden considerarse uno de los ejemplos más señalados de dones y carismas proféticos en la historia de la Iglesia. Dios envió a su Madre Inmaculada a Fátima en 1917, y la bienaventurada Madre de Dios proclamó sus apremiantes advertencias maternas en razón de los graves peligros espirituales que se cernían sobre toda la familia humana a comienzos del siglo XX. Estas advertencias de Nuestra Señora han resultado ser verdaderamente proféticas, en vista de la inusitada situación de incredulidad, ateísmo y rebelión descarada contra Dios y sus mandamientos en los tiempos que vivimos. Durante el siglo XX la vida privada y la pública se caracterizaban como una existencia sin Dios y contra Dios, sobre todo con las dictaduras ateas francmasónicas (por ejemplo, la dictadura masónica mexicana de los años veinte), el nacionalsocialismo hitleriano en Alemania, el comunismo soviético (en los países que conformaban la Unión Soviética) y el comunismo maoísta de China.

domingo, 14 de agosto de 2016

La Predicación Misionera de la Iglesia Desalentada en Karl Rahner - P. Julio Meinvielle

La Predicación Misionera de la Iglesia Desalentada en Karl Rahner
P. Julio Meinvielle


El Jesuita Padre Karl Rahner (Alemania), uno de los teólogos modernistas más divulgados en el siglo XX, intentó conciliar a Santo Tomás con el idealismo alemán de Kant - Hegel - Heidegger, un proyecto que había sido ya iniciado por otro Jesuita, el Padre Joseph Maréchal (Bélgica). Un intento imposible de realizar, pues el principio de trascendencia no puede ser conciliado con el principio de inmanencia, y no puede haber ninguna síntesis entre dos cosas contradictorias, cada una de las cuales excluye a la otra. Con las mismas palabras de Rahner, el Padre Julio Meinvielle (Argentina) muestra en este texto las consecuencias pastorales a las que llevan estos errores doctrinales y su incapacidad de resistir una confrontación con la Sagrada Escritura.


Karl Rahner es un teólogo que ha adquirido gran notoriedad estos últimos años. Su teología se distingue por su fecundidad en suscitar problemas cuya solución luego, lejos de satisfacer, produce malestar. Su problematicismo sistemático engendra legítimamente escepticismo. A su vez, este problematicismo denuncia una evidente falta de claros principios que pueden dejar de ser tales y convertirse en errores si se los desplaza del lugar que les corresponde y se les asigna un lugar y una significación preponderante. Tal, por ejemplo, la enseñanza de la Iglesia de que Dios da la gracia necesaria para la salvación a todo fiel o infiel que hace lo necesario para salvarse, de acuerdo con el axioma teológico que dice: “Facienti quod est in se, Deus no denegat gratiam”. Al que hace lo que está en sus manos, Dios no niega la gracia. Esta enseñanza tiene especial significación para los infieles que no tienen oportunidad de recibir la influencia del cristianismo. Aunque esta verdad sea manifiesta, como luego veremos, no hay que asignarle en el plan cristiano de la Iglesia y de la Salvación un lugar primario como si luego la incorporación a la Iglesia visible e histórica no fuera tan necesaria y ocupara sólo un lugar secundario o de supererogación. Porque las cosas se ordenan precisamente al revés. La Revelación cristiana está toda ella dirigida a exponer el Plan de Dios sobre la Salvación con la venida de Jesucristo a este mundo y con la fundación de la Iglesia, como medio necesario para la Salvación. Este es el camino ordinario y necesario por el que Dios salva a los hombres. A los que sin falta propia no pueden echar mano de este medio, Dios, en sus misteriosos designios, les ha de hacer llegar su gracia —gracia sobrenatural— por caminos que sólo Él se reserva, de suerte que puedan salvarse.

Karl Rahner, S.J., ha sistematizado, quizás con excesiva fuerza, lo que él llama un cristianismo invisible, que sería efecto de una “consagración de la Humanidad por la Encarnación del Verbo”. “Al hacerse hombre el Verbo de Dios, dice Rahner, la Humanidad ha quedado convertida real-ontológicamente en el pueblo de los hijos de Dios, aún antecedentemente a la santificación efectiva de cada uno por la gracia” [1]. “Este pueblo de Dios que se extiende tanto como la Humanidad”… “antecede a (la) organización jurídica y social de lo que llamamos Iglesia” [2]. “Por otra parte, esta realidad verdadera e histórica del pueblo de Dios, que antecede a la Iglesia en cuanto magnitud social y jurídica… puede adoptar una ulterior concretización en eso que llamamos Iglesia” [3]. “Así, pues, donde y en la medida que haya pueblo de Dios, hay también ya, radicalmente, Iglesia, y, por cierto, independientemente de la voluntad del individuo” [4]. De aquí se sigue que todo hombre, por el hecho de ser hombre, ya pertenece, radicalmente, a la Iglesia. Esta pertenencia radical implica una actualidad de pertenencia que no era admitida por Santo Tomás, quien habló sólo de pertenencia en potencia [5], y que es la admitida corrientemente hasta aquí por los teólogos. Esta pertenencia actual, aunque no plenamente desarrollada, da todo derecho para que consideremos y llamamos “cristiano” a todo hombre por ser hombre. Si luego este hombre “asume totalmente su naturaleza humana concreta en su decisión libre” [6], “asume toda su concreta realidad de naturaleza” [7] y “la incorporación al pueblo de Dios se convierte en expresión de este acto justificante” [8]. En Rahner, por consiguiente, un infiel que sin culpa no pertenece a la Iglesia visible, pero que acepta con decisión personal, su naturaleza humana concreta (que ha sido consagrada por la Encarnación del Verbo) no sólo es cristiano invisible, sino que con esta decisión personal y libre, queda justificado.

Esta opinión de Rahner, S.J., sobre un cristianismo invisible que podría justificar a un infiel, aunque no ponga ningún acto de contenido propiamente sobrenatural; es sin duda atrevida y aunque pudiera ser defendida legítimamente dentro de las opiniones católicas, no debe ser destacada en forma tal que haga debilitar verdades fundamentales y primeras de las enseñanzas católicas.

viernes, 8 de julio de 2016

León XIII y el Americanismo - Mons. Pedro Daniel Martínez Perea

León XIII y el Americanismo
Mons. Pedro Daniel Martínez Perea


Texto publicado por el Sr. Obispo de San Luis en el año 2013, en un volumen colectivo de Homenaje al Padre Alfredo Sáenz, y digitalizado por el Centro Pieper para su Curso 2016 “Cristianismo en el Siglo XXI. Antecedentes, Conflictos, Perspectivas”.


El P. Alfredo Sáenz, en su lúcido libro sobre el modernismo, afirma que éste es deudor, entre otras doctrinas, del americanismo. Pues el americanismo consiste en el intento de la adaptación de la Iglesia con el mundo y con el 'espíritu del tiempo', en los cual se pone en evidencia la coherencia interna entre el americanismo y el modernismo. En otras palabras, los postulados del americanismo son los prolegómenos del modernismo [1].
 
El presente trabajo tiene por objeto profundizar este argumento, no sólo por lo que significa en sí mismo sino también, y sobre todo, por su gran actualidad. Daría la impresión que el tiempo no ha pasado. Luego de la exposición de la vida y el pensamiento del P. Isaac Hecker nos dedicaremos a desarrollar especialmente el Parlamento mundial de las religiones (Chicago 1893) y una referencia a la expansión del americanismo. De este modo podremos tener una mejor comprensión del porqué de la condena del americanismo por parte de León XIII (1899). En la conclusión tendremos oportunidad de hacer una reflexión teológica sobre el americanismo y sus consecuencias.


1. P. Isaac Hecker
 
El P. Hecker, era hijo de inmigrantes alemanes y bautizado en la Iglesia luterana [2]. Tipógrafo y miembro de un movimiento político democrático. El 2 de agosto de 1844 fue admitido en la Iglesia católica por el Obispo auxiliar de New York. Al año siguiente ingresó en el noviciado de los Padres Redentoristas y ordenado sacerdote el 23 de octubre de 1849 en Inglaterra. Desde su regreso a los Estados Unidos (1851) el P. Hecker se dedicó a las misiones entre emigrantes alemanes, como era la costumbre de los Padres Redentoristas. Con el tiempo y con la intención de realizarlas también para todos los fieles americanos el Arzobispo de New York le ofrece una casa. Comienza esa experiencia con dos compañeros y viaja a Roma, donde a los tres días de llegar es expulsado de su Congregación, por haber viajado sin permiso, violando así los votos religiosos. Recurre a la Santa Sede y finalmente, el 6 de marzo de 1858, queda libre de todos los cargos aunque sin pertenecer en adelante a la Congregación de los Redentoristas. El 10 de julio de ese mismo año funda en New York, con la aprobación del Arzobispo, la Comunidad Missionary Priests of St. Paul (Paulistas). En septiembre de 1908 tuvo la aprobación de la Santa Sede. Su doctrina y espiritualidad influyeron considerablemente en la Iglesia de los Estados Unidos. Participó en el Concilio plenario de Baltimore (1866) y en el Concilio Vaticano I (1869-1870) como teólogo del Arzobispo de Baltimore [3].

sábado, 11 de abril de 2015

Las Fuentes de la Moral Cristiana de Servais Pinckaers [Audio] - Gerardo Medina

Las Fuentes de la Moral Cristiana de Servais Pinckaers
[Audio]
Lic. Gerardo Medina


Audio con el comentario de Gerardo Medina a la Primera Parte del libro “Las Fuentes de la Moral Cristiana. Su Método, su Contenido, su Historia” del P. Servais-Théodore Pinckaers, OP.


[CP] Corría el Año Jubilar 2000. Un grupo de alumnos y docentes de Teología de Mar del Plata habían fundado recientemente una Asociación sin fines de lucro llamada “Tomás Moro”, cuyo afán era perfeccionar la formación académica de sus miembros. Organizaron algunas jornadas de estudio pero a unos pocos años de su creación se disolvió. 

El Lic. Gerardo Medina (1965-2013), por encargo de esa Asociación, expuso un comentario sobre el libro del P. Servais-Théodore Pinckaers “Las Fuentes de la Moral Cristiana. Su Método, su Contenido, su Historia”, el 11 de Marzo del 2000, en la Parroquia “Asunción de la Virgen” de la ciudad de Mar del Plata. En aquellos días su Párroco era el Padre Francis Kennedy (1946-2013), por entonces Rector de la “Escuela Universitaria de Teología” del Obispado de Mar del Plata, cuya voz puede escucharse al final del audio haciendo algunas acotaciones junto con otros miembros de la Asociación.

Servais-Théodore Pinckaers fue un notable Teólogo, especialista en Moral, Sacerdote Católico y miembro de la Orden de Predicadores (Dominicos). Nació en Lieja (Bélgica) en 1925 y murió en Friburgo (Suiza) en 2008. Profesor de Teología Moral en la Universidad de Friburgo, Doctor en Teología y miembro de la Comisión Teológica Internacional, fue autor de una docena de libros sobre las fuentes de la moral y la moral católica. 

domingo, 3 de agosto de 2014

El Hobbit y el Ennoblecimiento de lo Humilde - Jorge Ferro

El Hobbit y el Ennoblecimiento de lo Humilde
Dr. Jorge Ferro


El Centro de Humanidades Josef Pieper tiene el agrado de invitarlos a participar del quinto Café Filosófico del año, a realizarse el próximo sábado 09 de Agosto a partir de las 10.15hs en el Multiespacio Cultural EL CAMINO, Av Luro 4344 – 1º Piso, de nuestra ciudad de Mar del Plata.

El tema que convoca en esta oportunidad es “El Hobbit y el Ennoblecimiento de lo Humilde” a cargo del Dr. Jorge Ferro, quien continúa así el Curso El Espíritu de la Época frente al Horizonte de la Verdadque dicta este año el Centro Pieper bajo el lema: “Pasión por la Verdad”.

Los interesados pueden inscribirse directamente en EL CAMINO, quince minutos antes del inicio del Café Filosófico, donde además se brindarán detalles del programa para lo que resta del año.

Para mayor información, pueden llamar por teléfono al (0223) 489-7875 ó (0223) 155-03-4406 o escribir al siguiente correo electrónico: centropieper@gmail.com.

¡Los Esperamos!

Aviso: El «Studium» correspondiente al martes 05 de Agosto se suspende hasta nuevo aviso. 

martes, 10 de septiembre de 2013

La Sobrenaturalidad del Fin Último del Hombre - Gerardo Medina

La Sobrenaturalidad del Fin Último del Hombre
Lic. Gerardo Medina


En memoria de nuestro querido Amigo y Maestro Gerardo Medina, 
al cumplirse el primer mes de su partida a la Patria Celestial.


Introducción

Uno de los grandes polos de atracción que comparten la filosofía y la teología es el tema del fin último del hombre. ¿Qué buscamos en todo cuanto hacemos? ¿A dónde va a parar todo el trajín de nuestra vida? ¿Es la vida una sumatoria de momentos sin unidad, sin hilación, sin destino? ¿Qué hay tras el horizonte de la muerte? ¿Desaparición, reencarnación, panteísmo, eterno retorno, encuentro con Dios? ¿Fatalismo, libertad, Salvación? Desfilan las múltiples respuestas. Todas tienden a lo mismo, pero son a la vez diversas.

El teólogo contempla en la Revelación la promesa de un Reino de los Cielos, preparado desde siempre por Dios para morada eterna del hombre junto a Él, en la Luz infinita de su Rostro, en la unión del amor inconmensurable y definitivo. Esta promesa recibe en Cristo su plenitud: ese fin es el término de un camino de salvación al que el hombre debe acogerse por la Fe en Jesucristo y una vida fundada sobre el don de la Gracia y el ejercicio de las virtudes cristianas. En el horizonte está el misterio de la Santísima Trinidad a quien se unirá el hombre por medio de Cristo.

Por otro lado es cierto también que los filósofos se han orientado a lo absoluto como fin del hombre. Algunos terminan negando la posibilidad de alcanzarlo; otros lo consideran una empresa posible (aún los que proclaman una reabsorción panteísta). No cabe duda de que algunos de ellos están viendo el fin del hombre como una unión con Dios que supera todo lo que aquí conocemos y que es muy deseable, como un llamado inevitable del fondo espiritual humano.

En Santo Tomás, la síntesis entre el dato revelado y la metafísica es permanente y sumamente fecunda. Se trata de una especulación sintética en la que es menester advertir distinciones sin perder la unidad de perspectiva. En esta síntesis la teología toma de la filosofía términos y conceptos elaborados con lo mejor del intelecto humano al tiempo que la obliga a perfeccionarse y le sugiere el misterio como atmósfera fecunda del filosofar.

Situamos el estudio del fin último del hombre en esta perspectiva doble y única a la vez.

viernes, 23 de agosto de 2013

De lo Finito a lo Eterno - Edith Stein

De lo Finito a lo Eterno
Edith Stein


Pensamientos para cada día escogidos por María Amata Neyer, OCD


Traducción y Nota Previa a cargo del Dr. Fidel Maciel


Introducción
del Centro Pieper

«De lo Finito a lo Eterno» es el título del libro que fue presentado en el sexto Café Filosófico del Centro Pieper del año 2013 -el sábado 10 de Agosto- y que nos revela el trayecto esencial de una vida humana y, particularmente, de una vida cristiana. Es una recopilación de textos escogidos de Santa Edith Stein que llevan a vivir la vida, con sus claros y oscuros, sus dolores y alegrías, iluminada por la profunda cosmovisión de esta santa y mística del siglo XX. En ellos haremos pie hasta en los hechos de vida más cotidianos y domésticos, o nos elevaremos en los temas más arduos de la metafísica… pero, a través de ellos, retornaremos siempre al aquí y al ahora para reencontrarnos con Aquel que da plenitud de sentido a nuestras vidas.

Fue precisamente una religiosa del convento de Colonia “Sancta Maria von Frieden”, contemporánea a Edith Stein, quien decidió realizar semejante tarea con temas para meditar cada día, utilizando los manuscritos de Edith Stein que tienen en su archivo. Esta religiosa, quien hizo la recopilación y disposición de los textos, es la Hna. María Amata Neyer. Con gran acierto entiende ella que la obra de Edith Stein hay que sacarla del claustro y llevarla a la vida del hombre y el cristiano común. Es aquí, entonces, cuando surge «De lo Finito a lo Eterno», un libro rico y profundo que, en traducción directa del alemán a cargo del Dr. Fidel Maciel -miembro de la Comisión Directiva del Centro Pieper-, queremos compartir por primera vez con el gran público de habla hispana.
     
Esta traducción que hoy presentamos a nuestros lectores, si bien no es la definitiva -pues exige todavía una revisión para adaptarlo mejor a nuestro español corriente y quitarle las asperezas germánicas que aún contiene-, será sin embargo una oportunidad para entrar en contacto con la riquísima cosmovisión de Edith Stein, que tiene mucho para dar al hombre moderno. Y que por la brevedad de la meditación propuesta para cada día del año nadie podrá referir la “falta de tiempo” para no aprovecharla. Pero quede algo en claro: la brevedad de la obra no quita nada a su solidez y profundidad. Mas bien, todo lo contrario. Lo bueno y breve, conforme a la sentencia clásica, vale por dos.

Centro Pieper
     Mar del Plata

sábado, 21 de agosto de 2010

La Mística en San Juan de la Cruz - P. Ignacio Andereggen

La Mística en San Juan de la Cruz
Pbro. Dr. Ignacio Andereggen


Estimados:

Los invitamos a participar de la Clase Magistral a realizarse el sábado 28 de Agosto a partir de las 18 hs. en el Multiespacio Cultural “El Camino”, sito en Av. Luro 4344 – 1º Piso, de nuestra ciudad de Mar del Plata.

El tema que convoca en esta oportunidad es “La Mística en San Juan de la Cruz”, a cargo del Pbro. Dr. Ignacio Andereggen, en el marco del Seminario sobre “Fe y Razón” que dicta el Centro Pieper este año, bajo el lema: “Pasión por la verdad”.

Los interesados pueden inscribirse directamente en “El Camino”, unos minutos antes del inicio del encuentro. Alrededor de las 20 hs. -y para clausurar el encuentro- se celebrará la Santa Misa.

Para mayor información, pueden llamar por teléfono al:
(0223) 495-0465 ó (0223) 154-36-3298.

Entrada destacada

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