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martes, 31 de marzo de 2020

Doce Reglas para la Cuarentena - Maximiliano Loria

Doce Reglas para la Cuarentena
Maximiliano Loria


Ante una situación que roza lo trágico como la que estamos afrontando, tenemos la obligación de intentar escrutar la realidad y de alzar la voz, aun a riesgo de que cometamos algún yerro y se nos critique. Si alguno nos refuta, habrá tenido antes que detenerse a pensar, lo cual es ya una ganancia para todos.


[La Capital / CP] Los filósofos no damos simplemente consejos sino que invitamos a otros a reflexionar. Y ante una situación que roza lo trágico como la que estamos afrontando, tenemos la obligación de intentar escrutar la realidad y de alzar la voz, aun a riesgo de que cometamos algún yerro y se nos critique. Si alguno nos refuta, habrá tenido antes que detenerse a pensar, lo cual es ya una ganancia para todos.

El mundo de hoy busca soluciones rápidas, sacarse velozmente de encima los problemas a fin de poder retornar, aún más rápidamente, a la distracción. Pues a nadie se le oculta que, si vivimos, vivimos para la diversión. Cuando impartía clases en la escuela media, siempre decía a mis estudiantes que ellos habían trastocado el orden de las cosas. Para la mayor parte de ellos, el trabajo escolar era, precisamente, aquello que venía a interrumpir el perpetuo recreo en el que aspiraban a instalarse. Yo los amonestaba diciendo que, en realidad, la cosa era al revés: la pausa era en realidad aquello que les permitía recobrar fuerzas para el estado de trabajo que juntos debíamos abordar, si es que deseábamos vislumbrar algo de la alegría propia del aprendizaje. Demás está decir que nunca comulgué demasiado con los pedagogos de moda que dicen que los chicos tienen que divertirse mientras aprenden y que es preciso hacer un juego de todo acto educativo. La adquisición de la ciencia es algo hermoso pero arduo. Los jóvenes, claro está, tenían sus motivos para exigir su recreo eterno, pues los medios que ellos masivamente consumen no suelen pregonar otra cosa que la búsqueda de dispersión, mediante el consumo de bienes materiales y placeres corporales.

En síntesis, el coronavirus vino a interrumpir nuestro perpetuo recreo y nos puso, cual añejo maestro, a todos en penitencia, llamados a reflexionar en un rincón del aula (jaula) de nuestra propia casa. Entonces, ¿qué podemos hacer ahora?, ¿qué tenemos que pensar en esta clausura que Dios o el destino nos han inexorablemente impuesto? Si bien no hay soluciones existenciales mágicas, pueden señalarse algunas verdades que la tradición filosófica y religiosa occidental ha sabido rumiar a lo largo de los siglos. Claro que no es sencillo ponerlas en práctica, porque de la cabeza al corazón (del saber al saber vivir), existe, en ocasiones, una gran distancia. Y es necesario reconocer que los afectos dominan mayoritariamente nuestra conducta. De aquí que, como nos enseñó Aristóteles, sea tan importante sentir lo que es debido, cuando es debido y del modo en que es debido.

lunes, 25 de diciembre de 2017

El espíritu de la Navidad - Juan Manuel De Prada

El espíritu de la Navidad
Juan Manuel De Prada


La editorial “Espuela de Plata” ha tenido el acierto de reunir en un hermoso y accesible volumen titulado «El espíritu de la Navidad» las páginas que Gilbert K. Chesterton dedicó a celebrar esta fiesta en la que conmemoramos el trastorno del universo. Chesterton, que fue un paladín de la alegría, encuentra en la Navidad el asunto que nutre más gustosamente su pluma; y por las páginas de este delicado libro (el mejor regalo que les pueden hacer en estas fechas) se suceden artículos y poemas, cuentos y sainetes que nos llenan el alma con esa alegría que sólo respirábamos en la infancia.

Chesterton sabía bien que escribía para una generación que, como la nuestra, estaba tan exhausta que ya ni siquiera podía abrazarse a algo tan tenaz como la tradición. Sabía que los hombres de nuestra época «van a la deriva, como un iceberg medio derretido que flota en aguas turbias sin saber por qué no encaja en su entorno». Y sabía, en fin, que esta sensación de derretimiento y deriva tenía mucho que ver con la pérdida del espíritu de la Navidad, que es rabiosamente carnal, pues no se expresa en proclamas espiritualistas, sino que se encarna en un niño, en un frágil y aterido niño que llora en mitad de la noche, refugiado en un pesebre. He aquí, a juicio de Chesterton, la emocionante paradoja sobre la que descansa la Navidad: «El poder y el centro del universo entero se pueden encontrar en algo aparentemente pequeño. (…) Y es extraordinario observar hasta qué punto este sentido de la paradoja del pesebre lo pierden los brillantes e ingeniosos teólogos y lo conservan los villancicos».

Los villancicos nos siguen recordando, dos mil años después, que el universo se puede regir desde un pesebre. Todas las proclamas revolucionarias, todas las promesas democráticas, palidecen ante la deslumbrante insolencia de esta paradoja que nos habla de un Dios loco de amor por sus criaturas; tan loco que, por recuperar su amistad, se hace como una de ellas. Y que, además, puesto a hacerse una de ellas, no elige al poderoso ni al adinerado, sino al pobre que no puede nacer en un palacio, ni siquiera en un hospital de la Seguridad Social, sino que ha de conformarse con una cueva donde los pastores guardan el ganado. «La gloria de Dios enterrada bajo el suelo», escribe Chesterton. Y la paradoja que aquella noche se hizo carne en aquel pesebre «se convirtió en algo más perdurable y fuerte / que los sillares de Roma». Los imperios más poderosos han caído, como caerán las promesas democráticas con las que ahora nos acarician las orejas; y esta paradoja seguirá retoñando cada Navidad en el corazón de los hombres, salvándolos de todas las quimeras marchitas que les ofrecían el oro y el moro.

sábado, 1 de agosto de 2015

“El Amor Humano” de Gustave Thibon - Carlos Rey

“El Amor Humano” 
de Gustave Thibon
Prof. Carlos Rey


Estimados:

Los invitamos a participar del cuarto Studium 2015 –Estudio Comunitario– del Centro Pieper, a realizarse el próximo Lunes 3 de Agosto a partir de las 19.30 hs. en el Centro Educativo FASTA, sito en Gascón 3145, de nuestra ciudad de Mar del Plata.

El tema que convoca en esta oportunidad es “«El Amor Humano» de Gustave Thibon”, que será presentado por el Prof. Carlos Rey, continuando así el Estudio Comunitario con Mesa de Libros, Documentos y Autores que coordina el Centro Pieper bajo el lema: “Pasión por la verdad”.

La participación en este “Studium” del Centro Pieper es libre y gratuito.

domingo, 10 de agosto de 2014

La Libertad según Romano Guardini - Gerardo Medina

La Libertad según Romano Guardini
Lic. Gerardo Medina



En memoria de nuestro querido Amigo y Maestro Gerardo Medina, 
al cumplirse el primer año de su partida a la Patria Celestial.



La libertad aparece en el discurso guardiniano ante todo como una realidad íntima que se hace evidente en la conciencia.
  
Si miramos con detenimiento la multiplicidad de cosas que son y se mueven en nuestro ser, desde nuestro ser hacia afuera, y desde fuera hasta nosotros, es posible hacer una primera observación: existe un mundo de movimientos y realidades que nos abarcan, que nos condicionan, que forman parte de nuestro ser. Son para nosotros absolutamente dados, venidos a nosotros, sin que los hallamos convocado. Podemos pensar en un paisaje, una ciudad, un cierto ambiente, etc. Afinando más la mirada, podemos percibir nuestra posición en la historia humana: ella viene y se nos presenta desde afuera, a modo de herencia y recibiéndonos en su seno, condicionándonos, desde ese conjunto llamado cultura, sin que podamos prevenir o calcular. Muy pocos hombres pueden llamarse “hacedores de la historia” y con todo, ellos también se hallaron como herederos de la misma.
  
Pensemos en nuestras propias funciones corporales y psíquicas, a las que podemos advertir con claridad como dadas y ejerciendo en nosotros una cierta determinación.
  
Pero, sin embargo en medio de toda esta multiforme realidad, se presentan a nuestra conciencia actos que brotan, desde lo más íntimo, no por fuerza de alguna ley sino simplemente porque queremos ejecutarlos. En ello somos y nos percibimos como autores de nuestro obrar. Esas acciones pertenecen a cada uno y en ellas cada uno se pertenece a sí mismo. Esta percepción hace que cuando el hombre madura se descubra encomendado a su libertad; sabe que sólo él puede responder de sí mismo y siente su existencia como una misión.
  
Pero demos un paso más. ¿En qué consiste esta serie de actos que llamamos libertad? Podemos observar dos aspectos que se dan simultáneamente y constituyen ese único fenómeno vital del acto libre: por un lado la libertad aparece como una opción entre diversos. Se da cuando “yo cobro conciencia de las diversas posibilidades del obrar; las examino, las sopeso; y luego me decido por una de ellas. El carácter de libertad consiste en que entre las diversas posibilidades, yo elijo la que quiero” [1]. 
  
Esto es llamado por Guardini la elección libre o libertad de arbitrio y es comúnmente invocada por los hombres. Por otro lado la libertad se nos manifiesta como expresión libre del ser íntimo. También este aspecto es reclamado vulgarmente mediante las expresiones “quiero ser yo mismo”, “quiero ser auténtico”, “quiero manifestarme tal como soy”... Esto encierra mucho de verdad, aunque por lo común no se comprende bien todo lo que implica. Es la libertad experimentada como manifestación de la esencia. El autor se está refiriendo a la necesidad de consonancia entre la acción y el propio ser; cuando el que actúa dice “yo no puedo obrar de otra manera que así, aquí soy completamente yo mismo”. Porque “ser libre significa que el hombre vive a partir de su núcleo central pero no dominándose por medio de artificios sino en forma naturalmente espontánea” [2]. Ambos polos subjetivos se requieren para garantizar la autenticidad del acto libre.
  

domingo, 21 de julio de 2013

La Noción de “Spiritus” y de “Spiritualis Substantia” en la Cuestión Disputada “De Spiritualibus Creaturis” de Santo Tomás de Aquino - Pbro. Dr. Carlos Alfredo Taubenschlag

La Noción de “Spiritus” y de “Spiritualis Substantia” en la Cuestión Disputada “De Spiritualibus Creaturis” de Santo Tomás de Aquino
Pbro. Dr. Carlos Alfredo Taubenschlag


Los invitamos a la presentación de la tesis doctoral titulada: “La Noción de Spiritus y de Spiritulis Substantia en la Cuestión Disputada De Spiritualibus Creaturis de Santo Tomás de Aquino” a cargo de su autor, el Pbro. Dr. Carlos Alfredo Taubenschlag.

Organizada por la Sociedad Internacional Tomás de Aquino (SITA) - Sección Argentina, el Centro de Humanidades Josef Pieper y la Asociación “Fraternidad de Vida Nueva”, dicha presentación se realizará el viernes 26 de Julio, a partir de las 20.00hs, en el Multiespacio Cultural EL CAMINO, Av. Luro 4344 -1º Piso, de nuestra ciudad de Mar del Plata, con ingreso libre de aranceles.

Esta tesis doctoral, que se presentará en su texto completo, fue discutida públicamente en la Facultad de Filosofía de la Pontificia Universidad Lateranense de Roma en 1991. A pesar del tiempo transcurrido el tema sigue siendo actual: se trata de una meditación sobre el espíritu, en algunas de sus distintas acepciones. El autor se pregunta si, después de siete siglos, Santo Tomás de Aquino puede ser un interlocutor válido hoy para nosotros, y presenta el tema del espíritu en una obra clave del Angélico: la cuestión disputada “De spiritualibus creaturis”. 

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