Fenomenología, Hermenéutica y Relativismo
Pbro. Dr. Ignacio Andereggen
Se trata de captar uno de los mecanismos más profundos de la filosofía contemporánea, y que más determinan la situación de nuestra época, incluso en el campo teológico. Nos referiremos en primer lugar a Husserl, quien a su vez influye sobre Heidegger e indirectamente sobre la hermenéutica posterior. Veamos en primer lugar algunos textos de Husserl. En su obra “Fenomenología y teoría del conocimiento” desarrolla una amplia especulación acerca de los principios generales del conocimiento, de la conciencia, y de su aplicación a la psicología.
Digamos inmediatamente que la filosofía de Husserl retoma muy fielmente la construcción filosófica de Kant, aunque muchas veces trasponiendo los términos. En este sentido su filosofía es aparentemente rígida y nada relativista. Para Husserl hay una estrecha conexión entre la teoría del conocimiento y la fenomenología pura. La razón, en el modo de Kant, se contrapone a la sensibilidad, que decir a la facultad de la experiencia sensible y a la opinión común. Los enunciados de la sensibilidad son meramente subjetivos y mutan según el sujeto que juzga. Sin embargo los enunciados de la misma razón se presentan como también contradictorios . Husserl establece una especie de historia de la filosofía desde el punto de vista fenomenológico. En ella destaca, por ejemplo, que en la actitud escéptica de Gorgias se encuentran germinalmente los puntos de una filosofía trascendental. Refiriéndose a Descartes nos dice que la conciencia pura (del indudable yo pienso) no debería ser concebida como conciencia del sentido natural, de la mente o del ánimo o del intelecto, como hizo el filósofo francés, siendo incoherente con el sentido profundo en el que se apoyaba su método de la duda. Dice Husserl literalmente "como sea, este yo (ego) no es el ser humano en el mundo, porque éste, con su corporeidad, está puesto como inexistente".
Husserl afirma que es difícil poner a Kant entre los psicologistas. Hay una necesidad, sin embargo, de abandonar el terreno naturalístico y los límites kantianos del problema del conocimiento. Según Husserl la gnoseología es ingenua y lo mismo hay que decir de la lógica. “Esta ingenuidad se pierde cuando la reflexión sobre la conciencia cognoscente no se limita, al modo de la psicología (también ella "ingenua") a considerar las diversas vivencias del conocer como procesos naturales reales, como hacen las ciencias de la naturaleza, sino que refiriendo estas vivencias a un ser objetivo y una verdad objetiva es perturbada por problemas relativos "a la posibilidad del conocimiento"”. Según el filósofo moravo la crítica de la razón pura está hecha de intuiciones grandiosas pero confusas de las verdades más profundas .