Mostrando entradas con la etiqueta Perversión. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Perversión. Mostrar todas las entradas

viernes, 25 de mayo de 2012

Guerra Semántica y Manipulación del Hombre por el Lenguaje - Rafael Luis Breide Obeid

Guerra Semántica y Manipulación del Hombre por el Lenguaje
Dr. Rafael Luis Breide Obeid


El Centro de Humanidades Josef Pieper tiene el agrado de invitarlos a participar del tercer Café Filosófico del año, a realizarse el sábado 2 de Junio a partir de las 10.15 de la mañana en el Multiespacio Cultural EL CAMINO, Av. Luro 4344 - 1º Piso, de nuestra ciudad de Mar del Plata.

El tema que convoca en esta oportunidad es “Guerra Semántica y Manipulación del Hombre por el Lenguaje”, a cargo del Dr. Rafael Luis Breide Obeid, quien continúa de esta manera el Curso “Cultura y Contracultura en Nuestro Tiempo” que dicta el Centro Pieper este año, bajo el lema: “Pasión por la verdad”.

Los interesados pueden inscribirse directamente en EL CAMINO, unos minutos antes del inicio del Café Filosófico, donde además se brindarán detalles del programa de todo el año.

Para mayor información, pueden llamar por teléfono al (0223) 495-0465 ó (0223) 155-03-4406.

miércoles, 23 de mayo de 2012

Estado totalitario mundial y perversión del lenguaje - Rafael Luis Breide Obeid

Estado totalitario mundial y perversión del lenguaje
Rafael Luis Breide Obeid


Material de Lectura para la tercera Clase Magistral del Curso "Cultura y Contracultura en Nuestro Tiempo"


El lenguaje humano es una de las cosas que nos hace ser imagen de Dios; el verbo humano es reflejo del Verbo Divino. La palabra de Dios constituye las cosas. Las cosas existen porque Dios las pronuncia. Y la palabra humana las descubre, simplemente.

Si alguien señala con el dedo los objetos sobre la mesa y un espectador se da cuenta de que quiere algo y le pregunta: "¿qué quiere?, ¿quiere la bandeja?, ¿quiere un libro?", no ha pronunciado la palabra. Cuando pronuncia la palabra, lleva al que está escuchando a la cosa. Mientras tanto saben que quiere algo, pero no saben que es lo que quiere. Las palabras nos llevan a las cosas, nos hacen descubrir las cosas, pero las cosas están ahí porque Dios las pronuncia, no porque nosotros las conocemos. También en el plano de la visión: las cosas son como nosotros las vemos, pero las cosas son porque Dios las ve. Si Dios no las ve, las cosas no son; y si Dios no las pronuncia, no existen.

De modo que nuestra palabra las descubre. Podríamos, a modo de preámbulo, referirnos al objeto de la ciencia. El objeto de la ciencia no es la cosa cosísticamente tomada, ni una idea equiparada a la cosa, sino el pensamiento divino escrito en la cosa. Por tanto, todas las cosas de la naturaleza siempre las entendemos entre dos inteligencias, la que la constituye y la que las descubre. Un libro es un diálogo entre dos inteligencias, la del que lo escribió y la del lector que va descubriendo. Y tiene que ser fiel para tratar de interpretar lo que ha descubierto. Una partitura musical de Beethoven, que va a ser tocada por un pianista, está entre dos inteligencias y entre dos sensibilidades, la del músico que la produjo y la del pianista que la reconstruye. Y el objeto no es la cosa, sino la Inteligencia que está íntimamente y detrás de la cosa.

Entrada destacada

De cara a Dios, arraigados en Cristo, sobre la Tradición y la Ortodoxia - Mons. Héctor Aguer

De cara a Dios, arraigados en Cristo, sobre la Tradición y la Ortodoxia Mons. Héctor Aguer El Arzobispo emérito de La Plata (Argentina) afir...