Mostrando entradas con la etiqueta Etienne Gilson. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Etienne Gilson. Mostrar todas las entradas

domingo, 9 de julio de 2017

La Crisis del Nuevo Orden Mundial y la Ciudad de Dios - Mario Caponnetto

La Crisis del Nuevo Orden Mundial y la Ciudad de Dios
Dr. Mario Caponnetto


[Centro Pieper] El Centro de Humanidades Josef Pieper tiene el agrado de invitarlos a participar del tercer Café Cultural del año, a realizarse el próximo viernes 14 de Julio a partir de las 20:15hs en el Multiespacio Cultural EL CAMINO, Av. Luro 4344 – 1º Piso, de nuestra ciudad de Mar del Plata.

El tema que convoca en esta oportunidad es “La Crisis del Nuevo Orden Mundial y la Ciudad de Dios”, a cargo del Dr. Mario Caponnetto, quien continúa así el Curso El Siglo de Fátima (1917-2017) que dicta el Centro Pieper este año, bajo el lema: “Pasión por la Verdad”.

El Curso está dirigido a Jóvenes mayores de 16 años y Adultos en general, Profesionales, Docentes y Estudiantes Universitarios, Agentes de Pastoral, etc. Se dispone de un cupo de Becas y Medias Becas para quienes hagan el pedido justificado. 

sábado, 26 de octubre de 2013

Influencia de la Cultura Francesa Católica de Post-Guerra en la Argentina - Inés de Cassagne

Influencia de la Cultura Francesa Católica de Post-Guerra en la Argentina
Inés de Cassagne


Inés Futten de la Colina de Cassagne es Dra. en Filosofía y Letras
por la Universidad de Buenos Aires (UBA)


Posibilidades de recepción:
francoparlantes y francolectores

En nuestro país la recepción de la producción literaria francesa era posible porque había francoparlantes y sobre todo francolectores. Los centros de estudio completo de idioma y cultura francesa eran la Alianza Francesa y el Instituto Nacional Superior del Profesorado en Lengua Vivas que formaba, con libros provenientes de Francia, profesoras de francés, preparándolas a lo largo de los ciclos primario y secundario. Pero también se enseñaba el idioma en los establecimientos de enseñanza pública y privada al menos hasta un nivel básico de “lectura”. 

El Colegio Nacional de Buenos Aires, dependiente de la Universidad de Buenos Aires, tenía un programa humanístico con insistencia en la lengua y literatura castellana, más seis años de latín, tres años de inglés o alemán y cuatro de lengua y literatura francesa. Para la enseñanza de ésta se usaba la completa y pormenorizada “Histoire de la littérature” de Lanson et Tuffraut, y  la colección “Classiques Larousse”; se alentaba a ver teatro francés: Molière, Racine o Corneille representados por la “Comédie Française” que daba sus ciclos en Buenos Aires.   

Con tal base, en el ciclo universitario era posible dar bibliografía en francés, en cualquiera de las Facultades de la única Universidad de Buenos Aires. Y con mayor razón para todas las materias de las tres carreras de la Facultad de Filosofía y Letras (las mencionadas más la de Historia). En cuanto a la transmisión de literatura católica: el profesor de Literatura Francesa, Federico Aldao, nos hizo descubrir la literatura medieval que él, en París, había aprendido directamente del medievalista Gustave Cohen. Habiendo investigado en especial los orígenes del teatro cristiano, G. Cohen no sólo publicó un libro con los textos recuperados, sino también agrupó un equipo teatral que se llamó “les Théophiliens” para representar los misterios y los milagros, entre ellos “Le miracle de Théophile”. El profesor Aldao había formado parte de dicho equipo, y en la UBA tradujo y publicó “Le mystère d’Adam”, del siglo XIII. 

Por su parte, el gran profesor Angel Battistessa traducía los nuevos “misterios” compuestos por Paul Claudel: “L’Annonce faite à Marie”, “Le Soulier de Satin”, y “Partage de Midi”, que podíamos ver asimismo en el teatro, gracias el equipo de Jean-Louis Barrault-Madeleine Renaud (año 1954). Jean Louis Barrault dio una conferencia en la Facultad de Derecho de la UBA para jóvenes. 

No es de extrañar, entonces, que en torno a la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, en la calle Viamonte, en sólo dos cuadras florecieran cuatro librerías con abundante material en francés: las librerías “Letras”, “Verbum”, “Galatea” y “del Temple”. La tercera era por completo librería francesa, y la cuarta, católica, ya nos lleva a nuestro tema

martes, 2 de noviembre de 2010

Santo Tomás: ¿Aristotélico? - Josef Pieper

Santo Tomás: ¿Aristotélico?
Josef Pieper


Cuando se califica a Tomas de "aristotélico" no se ha dicho demasiado, sencillamente no se ha dado con lo decisivo. Esta es la causa de la insuficiencia de los primeros esfuerzos modernos, hace unos setenta años, por descubrir a Santo Tomás; es cierto que entonces se estableció una imagen de Santo Tomás que luego ha seguido influyendo en las escuelas por largo tiempo, hasta hoy. Una de las primeras exposiciones sistemáticas completas del pensamiento filosófico fundamental de Santo Tomás, y que hasta ahora se utiliza como manual, lleva el título de Elementa philosophie aristotelico-thomisticae, publicado en alemán como Die aristotelisch-tomistische Philosophie» (La Filosofia aristotélico-tomista) [1].

Mas allá de lo meramente histórico, ¡cómo es posible que sigamos seriamente considerando, después de 700 años, que Santo Tomas fue el "fundador del aristotelismo cristiano de la Edad Media"! [2]. En todo caso no puede ser esto por lo que Tomás es Doctor communis de la Cristiandad.

viernes, 9 de octubre de 2009

Blas Pascal - Etienne Gilson y Thomas Langan

Blas Pascal
Etienne Gilson - Thomas Langan


Material de Lectura para la Octava Clase Magistral del Curso sobre Historia del Pensamiento Moderno.


En el propio país de Pascal, los profesores de filosofía suelen comenzar sus conferencias sobre él citando una célebre página de El genio del cristianismo, de Chateaubriand, que dice así:

“Hubo un hombre que, a los doce años, con líneas y círculos, creó las matemáticas; que, a los dieciséis, escribió sobre las cónicas el tratado más docto que se conoció desde la Antigüedad; que, a los diecinueve, redujo a mecanismos una ciencia totalmente existente en la inteligencia; que, a los veintitrés, demostró los fenómenos de la gravedad del aire y destruyó uno de los grandes errores de la antigua física; que, a la edad en que otros hombres apenas comienzan a despertarse, había recorrido todo el círculo de las ciencias humanas, había comprobado su futilidad y había vuelto los ojos hacia la religión; que, desde este momento hasta su muerte (a los 39 años) y siempre enfermo y dolorido, fue capaz de fijar el lenguaje hablado por Bossuet y por Racine, dejando el modelo del más perfecto ingenio y del más profundo razonamiento; que, para terminar, en los breves intervalos de sus dolores, resolvió, a modo de distracción, uno de los más difíciles problemas de geometría, y fue grabando en el papel pensamientos que tienen más sabor a Dios que a hombre. Este asombroso genio se llamó Blas Pascal”.


El Método de la Geometría

Tanto para Pascal como para Descartes, el verdadero método en todos los dominios del conocimiento natural era la matemática, y para ambos “matemática” equivalía a geometría; sólo que esta significaba para Descartes su propia Geometría, la de 1637, mientras que Pascal veía tal ciencia representada por su Ensayo sobre las cónicas, que publicó en 1640, en forma de simple pliego, cuando sólo tenía 16 años. Se han perdido otros trabajos matemáticos suyos de la misma época; y sólo los conocemos por cierto resumen que de ellos hizo Leibnitz con la intención declarada de “encontrar un método contra otro método: pura geometría contra álgebra pura”. Es que Leibnitz, para enfrentar aquella geometría algebraica de Descartes, que usaba a las matemáticas como una especie de llave maestra para resolver todos los problemas, quería oponerle la nueva matemática pascaliana, instrumento recién inventado en cada caso por la mente del investigador para resolver cada problema en particular. Descartes andaba detrás de una ciencia especulativa de la Naturaleza, una física teórica como la de sus Principios de Filosofía; Pascal, en cambio, deseaba pensar matemáticamente, sin tener que experimentar con la realidad física.

viernes, 30 de enero de 2009

Id a Tomás (4) Apóstol de los Tiempos Modernos - Eudaldo Forment

Id a Tomás
Principios fundamentales del pensamiento de Santo Tomás
Eudaldo Forment Giralt


4
«Apóstol de los Tiempos Modernos»


En la celebración del sexto centenario de la canonización de Santo Tomás, el filósofo francés Jacques Maritain dijo en Aviñón, donde el papa Juan XXII lo había canonizado el 18 de julio de 1323, que «su doctrina aparece como la única poseedora de energías harto poderosas y suficientemente puras como para obrar con eficacia (...) sobre el universo entero de la cultura, para restablecer en el orden a la inteligencia humana y, con la gracia de Dios, conducir así por los senderos de la Verdad al mundo que agoniza por falta de conocer» (Maritain, 1942, 79).

Precisó seguidamente, en su conferencia, que «el mal, que sufren los tiempos modernos, es ante todo, un mal de la inteligencia; comenzó por la inteligencia y ahora ha llegado hasta las más profundas raíces de la inteligencia ¿Por qué admirarnos si el mundo aparece como envuelto por las tinieblas? Si tu ojo estuviere malo, todo tu cuerpo estará entenebrecido (Mt 6, 23) (...) En el comienzo de todos nuestros desórdenes, podemos apreciar, por de pronto y ante todo, una ruptura de las normas supremas de la inteligencia. La responsabilidad de los filósofos es aquí inmensa» (Maritain, 1942, 80).

Los principales síntomas de este mal son tres. El primero, de orden racional.

«La inteligencia cree afirmar su poder negando y rechazando, tras la teología, la metafísica como ciencia, renunciando a conocer la Causa primera y las realidades inmateriales y alimentando una duda, más o menos refinada, que hiere a la vez la percepción de los sentidos y los principios de la razón, es decir, aquello mismo de que depende nuestro conocimiento. Este presuntuoso hundimiento del conocer humano se puede calificar con una sola palabra: agnosticismo».

Entrada destacada

De cara a Dios, arraigados en Cristo, sobre la Tradición y la Ortodoxia - Mons. Héctor Aguer

De cara a Dios, arraigados en Cristo, sobre la Tradición y la Ortodoxia Mons. Héctor Aguer El Arzobispo emérito de La Plata (Argentina) afir...