Mostrando entradas con la etiqueta Cristianismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cristianismo. Mostrar todas las entradas

sábado, 8 de febrero de 2025

Escaramuzas Culturales - Ignacio Balcarce

Escaramuzas Culturales
Ignacio Balcarce


Reflexiones sobre la batalla cultural, el desmoronamiento woke, la nueva derecha y Davos.


[Centro Pieper] En las últimas semanas han aparecido signos que pueden entenderse como un agotamiento en la agenda del progresismo woke que deben invitarnos a reflexionar sobre los giros que acontecen en la denominada batalla cultural. Creo que lo importante a retener es que las facciones en disputa comparten los mismos principios, cosa que impide vislumbrar un horizonte de auténtica restauración cultural.
      
La ideología woke no es un retoño bolchevique sino un liberalismo llevado a sus últimas consecuencias.  Con esto ya tenemos los primeros trazos para un cuadro de situación, la batalla cultural enfrenta a liberales de izquierda contra liberales de derecha. O sea, el antagonismo es superficial. 

Por supuesto que el antiguo comunismo tampoco fue una alternativa real al liberalismo ya que contenía en sus raíces inmanentismo, naturalismo y racionalismo –bases de la modernidad ideológica que coinciden con la esencia del liberalismo–, pero sí es necesario advertir que el neomarxismo cultural actual es un marxismo devorado por la lógica y los hábitos liberales. Donde permanece poco marxismo y mucho liberalismo. 
      

miércoles, 2 de marzo de 2016

Carta “Sobre Algunos Aspectos de la Meditación Cristiana” de la Congregación para la Doctrina de la Fe [Video] - Carlos Rey

Carta “Sobre Algunos Aspectos de la Meditación Cristiana” 
de la Congregación para la Doctrina de la Fe [Video]
Prof. Carlos Rey


El séptimo «Studium» 2012 - Estudio Comunitario - del Centro Pieper se realizó el martes 09 de Octubre en Mar del Plata, en cuya oportunidad se presentó el texto: Carta “Sobre Algunos Aspectos de la Meditación Cristiana” de la Congregación para la Doctrina de la Fe, a cargo del Prof. Carlos Rey.

Para leer esta valiosa Carta a los Obispos de la Iglesia Católica, haga click en el siguiente enlace:
http://www.vatican.va/roman_curia/congregations/cfaith/documents/rc_con_cfaith_doc_19891015_meditazione-cristiana_sp.html

A continuación puede acceder al video de este encuentro.

sábado, 2 de enero de 2016

El P. Meinvielle y la Cristiandad en la Argentina [Incluye Video] - Héctor Hernández

El P. Meinvielle y la Cristiandad en la Argentina
[Incluye Video]
Héctor Hernández


Video de la Clase Magistral del Dr. Héctor Hernández sobre el tema "El P. Meinvielle y la Cristiandad en la Argentina", dictada el miércoles 11 de Agosto del 2010 en el marco de un Seminario sobre Fe y Razón organizado por el Centro Pieper de Mar del Plata.

El P. Meinvielle vivió muy austeramente, fue fundador de diversas instituciones y revistas culturales. Como intelectual, escribió unos 20 libros fundamentales. Sus trabajos sobre el marxismo, la Iglesia y el mundo moderno y su gran polémica con Maritain, traspasaron las fronteras de su patria, siendo reconocido internacionalmente como un destacado teólogo.

La doctrina de Meinvielle sobre la Cristiandad no es original sino que es la doctrina tradicional católica. Su concepción se enmarcó en un pensamiento católico esencial, que en lo fundamental no puede cambiar. "Se llama Cristiandad -subraya el Dr. Hernández- a la sociedad que adopta como principios informadores de su funcionamiento los principios católicos".

A continuación, el video de esta Clase Magistral:

lunes, 28 de septiembre de 2015

La Eclosión Iluminista - P. Francisco Leocata

La Eclosión Iluminista
P. Francisco Leocata


La “voluntad de inmanencia” caracteriza las formas iluministas de pensar. Por ello, Francisco Leocata [1] inicia su recorrido con un rápido panorama del siglo de las luces, momento clave de la ruptura entre buena parte del pensamiento moderno y el cristianismo.


1. Orígenes del Iluminismo

En la historia del pensamiento, como en cualquier otra historia, —se ha dicho ya tantas veces— es imposible trazar líneas divisorias tajantes. No es difícil, sin embargo, acordar que el siglo XVIII, también llamado “siglo de las luces”, señala un punto crítico en la relación entre el cristianismo y el mundo occidental. Las consecuencias de ese trance están a la vista en nuestro tiempo. No hay que olvidar, por supuesto, que en esa encrucijada intervinieron muchos factores de diversa índole, que no pueden reducirse simplemente a los filosófico-teológicos. Pero eso no quita legitimidad a nuestro propósito, que es el de detenernos en estos últimos a fin de detectar el significado inteligible de cuanto ha acontecido.

El Iluminismo se siente a sí mismo como una emancipación. Y en buena medida se trata de una emancipación de toda revelación divina, acompañada de una celosa custodia de la autonomía humana. Esta batalla tuvo sus comienzos remotos en el mismo Medioevo y, más próximamente, en el Renacimiento italiano. Su protagonista es un movimiento polifacético, imposible de reducir a una unidad totalmente armónica, pero no menos dotado de una unidad fundamental de propósitos. El mismo nombre que adoptó más tarde declara su explícita intención  de disipar las tinieblas de los siglos precedentes y de comenzar una nueva era.

Ya a fines de la Edad Media asistimos al considerable éxito del nominalismo. Es ésta una posición gnoseológica antimetafísica que, con el pretexto de valorizar lo concreto, niega el momento universal de cada cosa: su esencia. Todo lo que conocemos sería estrictamente individual y lo que llamamos esencias serían, o bien una elaboración de nuestra mente para facilitar la ordenación de los conocimientos, o bien una mera palabra, un nombre con el que simbolizamos las cosas concretas.

Esta tesis encierra al menos dos consecuencias de la mayor importancia. La primera es que no hay una verdadera intelección por la que nuestra mente cale en la interioridad de las cosas para descubrir, aun sin agotarlo, su sentido. La otra, de orden moral y político, es que los hechos singulares tienen la primacía sobre las normas universales de conducta y sobre los valores ideales. Por la primera consecuencia se cierra la puerta a la metafísica. Por la segunda, se la abre a la victoria del poder sobre la norma racional. Ambas irán a formar parte, con variantes, del bagaje iluminista.

lunes, 27 de julio de 2015

La Conversión de Constantino - Rubén Calderón Bouchet

La Conversión de Constantino
Rubén Calderón Bouchet


La trascendencia del Reinado de Constantino I el Grande, Emperador Romano (274-337 AD), para la historia política y religiosa de Occidente, es lo que en apretada síntesis explica aquí Calderón Bouchet [1]. 


1. Las Relaciones de la Iglesia con el Estado durante el siglo III

El edicto de Septimio Severo declaraba a la Iglesia fuera de la ley, prohibía la acción proselitista y tanto a los apóstoles como a los catecúmenos hacía pasible de la pena de muerte. Septimio Severo duró poco tiempo y su muerte temprana impidió poner en práctica las medidas que había pensado para terminar con los cristianos.

Caracalla (211-217) le sucedió en el trono de Roma. Este emperador, famoso por su crueldad, lo era mucho menos por su espíritu de sistema y aplicación. Cambiaba fácilmente de víctimas, y si durante un tiempo se encaprichó en perseguir a los cristianos pronto se cansó de ellos y halló en otros sectores de la población un ambiente más propicio para renovar su sadismo.

La suerte de los cristianos dependió más del capricho y la voluntad de los emperadores que se sucedían en el trono que de la ley que los declaraba proscriptos. Alejandro Severo (222-235) los dejó en paz. Decio (249-251) renovó la persecución y perfeccionó el edicto de intolerancia con la manifiesta intención de provocar la apostasía de todos los fieles que comparecieran ante un tribunal pagano. El texto perfeccionado por Decio no se conserva, pero, a través de las noticias que han llegado hasta nosotros, sabemos que el emperador apuntaba “sistemáticamente y en primera línea a los obispos. Se tiene la prueba de las persecuciones llevadas a cabo contra los obispos de las comunidades más importantes. Decio sabía que el obispo era el jefe de cada una de las Iglesias: si el obispo cedía, los fieles seguirían” [2].

sábado, 11 de abril de 2015

Las Fuentes de la Moral Cristiana de Servais Pinckaers [Audio] - Gerardo Medina

Las Fuentes de la Moral Cristiana de Servais Pinckaers
[Audio]
Lic. Gerardo Medina


Audio con el comentario de Gerardo Medina a la Primera Parte del libro “Las Fuentes de la Moral Cristiana. Su Método, su Contenido, su Historia” del P. Servais-Théodore Pinckaers, OP.


[CP] Corría el Año Jubilar 2000. Un grupo de alumnos y docentes de Teología de Mar del Plata habían fundado recientemente una Asociación sin fines de lucro llamada “Tomás Moro”, cuyo afán era perfeccionar la formación académica de sus miembros. Organizaron algunas jornadas de estudio pero a unos pocos años de su creación se disolvió. 

El Lic. Gerardo Medina (1965-2013), por encargo de esa Asociación, expuso un comentario sobre el libro del P. Servais-Théodore Pinckaers “Las Fuentes de la Moral Cristiana. Su Método, su Contenido, su Historia”, el 11 de Marzo del 2000, en la Parroquia “Asunción de la Virgen” de la ciudad de Mar del Plata. En aquellos días su Párroco era el Padre Francis Kennedy (1946-2013), por entonces Rector de la “Escuela Universitaria de Teología” del Obispado de Mar del Plata, cuya voz puede escucharse al final del audio haciendo algunas acotaciones junto con otros miembros de la Asociación.

Servais-Théodore Pinckaers fue un notable Teólogo, especialista en Moral, Sacerdote Católico y miembro de la Orden de Predicadores (Dominicos). Nació en Lieja (Bélgica) en 1925 y murió en Friburgo (Suiza) en 2008. Profesor de Teología Moral en la Universidad de Friburgo, Doctor en Teología y miembro de la Comisión Teológica Internacional, fue autor de una docena de libros sobre las fuentes de la moral y la moral católica. 

lunes, 2 de marzo de 2015

Josef Pieper, la Belleza y la Poesía - Jorge N. Ferro

Josef Pieper, la Belleza y la Poesía
Dr. Jorge N. Ferro


Intentaremos aquí una aproximación a la obra de Josef Pieper desde las letras, de modo que, escudados alegremente en esto, nos tomaremos una serie de licencias que los severísimos filósofos sabrán disculpar y tolerar.

Y la primer cosa que salta a la vista, para un lector ingenuo, en cuanto a Pieper y su relación con la belleza, es que ésta se halla presente en su propio estilo, en su misma obra en cuanto tal. Hay una preocupación por que se cumpla aquella sentencia de “el esplendor de la verdad”: él presenta la verdad bella y claramente, y hace alusión y recurre a los grandes textos poéticos, constantemente. Para poner un solo ejemplo, en su tratado sobre la Prudencia va a tomar un texto de Paul Claudel, de la quinta de sus «Cinco Grandes Odas», y cita aquel pasaje donde el poeta dice: “la prudencia es al norte de mi alma como la proa inteligente que conduce todo el navío” [1]. Es decir, comprobamos fácilmente esta constante recurrencia a los textos poéticos y el gusto porque resplandezca la verdad que está presentando, porque resplandezca estilísticamente esta verdad.

Y esto en un tiempo en el que en los estudios de humanidades en general predomina muchas veces un lenguaje oscuro, deliberadamente oscuro. Sobre lo cual Pieper tiene palabras duras; no dejará de denunciar este fenómeno. Por ejemplo, en su «Defensa de la Filosofía», donde dice entre otras cosas: [...] “la dificultad de leer un libro filosófico depende con frecuencia, como todo el mundo sabe, únicamente de abuso del lenguaje, de modo que lo que pone obstáculos es el lenguaje y nada más que el lenguaje” [2].

Es decir que el lenguaje, que tendría que ser el ámbito de patencia de la verdad, translúcido, se convierte en una realidad opaca, que aleja de las cosas. Se referirá también Pieper a esa “terminología individual arbitraria” [3] que tiene tanta vigencia en numerosos contemporáneos nuestros que se dedican a las humanidades. Y el texto este de Pieper sobre la oscuridad deliberada nos trae a la memoria otro de un autor indudablemente menor, en un libro bastante cuestionable en muchos aspectos, pero que plantea esto casi en los mismos términos. Nos referimos a J. F. Revel, en su libro «El conocimiento inútil». Hablando de las modas intelectuales de nuestro tiempo, sostiene Revel que es elemento esencial a una moda intelectual el hecho de sustituir “las dificultades reales de la investigación científica”, es decir las dificultades que presenta el objeto estudiado, “por las dificultades artificiales de un estilo oscuro, precioso y pedante, que procura a sus lectores y a sus auditores, al mismo tiempo, la ilusión de hacer un esfuerzo y la satisfacción de creerse iniciados en un pensamiento particularmente arduo” [4]. O sea que hay una facilidad de hecho y una dificultad aparente; hay un vocabulario “iniciático’, dice, y un “elitismo de masas”.

jueves, 25 de diciembre de 2014

¡Feliz y Santa Navidad! Es el deseo del Centro Pieper

Evangelio del Nacimiento
P. Leonardo Castellani

“Cristo quiso nacer en la mayor pobreza, quiso hacernos ese obsequio a los pobres. La piedad cristiana se enternece sobre ese rasgo y hace muy bien; pero ese rasgo no es lo esencial de este misterio: no es el misterio

El misterio inconmensurable es que Dios haya nacido. Aunque hubiese nacido en el Palatino, en local de mármoles y cuna de seda, con la guardia pretoriana rindiendo honores, y Augusto postrado ante El, el misterio era el mismo. 

El Dios invisible e incorpóreo, que no cabe en el Universo, tomó cuerpo y alma de hombre, y apareció entre los hombres, lleno de gracia y de verdad; ése es el misterio de la Encarnación, la suma de todos los misterios de la fe”.


miércoles, 6 de noviembre de 2013

Pieper y el Dilema de una Filosofía no Cristiana - Héctor Delbosco

Pieper y el Dilema de una Filosofía no Cristiana
Dr. Héctor Delbosco


El Centro de Humanidades Josef Pieper tiene el agrado de invitarlos a participar del décimo y último Café Filosófico del año, a realizarse el próximo sábado 09 de Noviembre a partir de las 10.15 de la mañana en el Multiespacio Cultural EL CAMINO, Av. Luro 4344 - 1º Piso, de nuestra ciudad de Mar del Plata.

El tema que convoca en esta oportunidad es "Pieper y el Dilema de una Filosofía no Cristiana", a cargo del Dr. Héctor Delbosco, quien finaliza así el Curso "Maestros y Testigos Cristianos - en el Año de la Fe" que dicta el Centro Pieper este año, bajo el lema: "Pasión por la verdad".

Los interesados pueden inscribirse directamente quince minutos antes del inicio del Café Filosófico, donde además se los invitará a dejar sus sugerencias para tener en cuenta a la hora de organizar el Ciclo del Centro Pieper para el año 2014. 

Para mayor información, pueden llamar por teléfono al (0223) 495-0465 ó (0223) 155-03-4406.

Sobre el Dilema de una Filosofía no Cristiana - Josef Pieper

Sobre el Dilema de una Filosofía no Cristiana
Josef Pieper


Münster (Westfalia)


Sabido es que las discusiones sobre el carácter problemático y hasta contradictorio e ilógico, del concepto de una “filosofía cristiana” están muy en boga. ¿Cómo puede uno razonar de aquel modo que llamamos el filosófico, una vez que haya aceptado con fe una determinada interpretación (a saber: la teológica), del mundo y de la existencia humana?

Allí nos enfrentamos, en efecto a un problema que no se puede tratar a la ligera. Aunque no sea éste el asunto que nos ocupa ahora, quisiera interesar al lector en los problemas que surgen a raíz de una filosofía no cristiana. Conste de entrada, que no me refiero a ciertos problemas intrínsecos (como el de la inmortalidad, de la obligación moral, etc.) de solución difícil para una filosofía no cristiana, sino a la cuestión, hasta diría al dilema que se halla precisamente implicado en la concepción misma de una filosofía no cristiana, vale decir en una acepción de la filosofía que prevalece desde hace varios siglos.

Acá hacen falta dos observaciones explicativas, mejor dicho: dos restricciones. Primero que esta tesis del dilema de una filosofía no cristiana está relacionada exclusivamente con la órbita de la civilización occidental, quedando fuera de mis consideraciones aquellas partes de la India y de China, que aún no han sido impregnadas de la civilización occidental. Segundo, que entiendo por filosofía el ideario de los grandes iniciadores de la filosofía occidental, como, por ejemplo, Pitágoras, Platón y Aristóteles. Aunque en el fondo esto no signifique otra cosa que tomar al pie de la letra el sentido corriente de la expresión, surgen de esta reflexión consecuencias de gran importancia. Cierto es que a nadie se puede impedir imaginarse que la “Filosofía” sea algo completamente estrambótico y “original”, pero quien así piensa no podrá menos de tolerar que se lo interprete como si se refiriese a lo que la palabra “Filosofía” significaba en los tiempos de su origen. En efecto, creo que Bertrand Russell, quien habla en un tratado intitulado History of Western Philosophy tanto de Platón como de John Dewey, presupone, por lo menos, tal grado de concordancia entre la “Enseñanza de las Ideas” platónicas y el “Instrumentalismo” de John Dewey, que ambas concepciones puedan pretender con razón que se las reúna bajo el denominador común de la Filosofía.

El concepto “Filosofía”, empero, ha sido definido por primera vez en la tradición occidental por Pitágoras, Platón y Aristóteles. Y esta su definición ha sido confirmada unánimemente al menos hasta la postrimería del medioevo, i, e. durante aproximadamente dos mil años. Por supuesto es imposible interpretar en este espacio el antiguo concepto de filosofía en toda su extensión, pero dos elementos importantes han de ser dilucidados en estas líneas.

martes, 30 de julio de 2013

Discurso en Roma al Recibir el Biglietto que le Anunciaba su Designación Cardenalicia - Beato John Henry Newman

Discurso en Roma al Recibir el Biglietto
que le Anunciaba su Designación Cardenalicia
Beato John Henry Newman


Traducción y comentario de Fernando María Cavaller.


En la mañana del lunes 12 de mayo de 1879, Newman fue al "Palazzo della Pigna", la residencia del Cardenal Howard, que le había cedido sus apartamentos para recibir allí al mensajero del Vaticano que traía el Biglietto de parte del Cardenal Secretario de Estado, informándole que en un Consistorio secreto, que había tenido lugar esa misma mañana, el Santo Padre [NdE: León XIII] le había elevado a la dignidad de Cardenal. 

A las once en punto, las habitaciones estaban llenas de católicos ingleses y americanos, tanto eclesiásticos como laicos, y también muchos miembros de la nobleza romana y dignatarios de la Iglesia, reunidos para ser testigos de la ceremonia. 

Poco después del mediodía fue anunciado el mensajero consistorial. Al entrar entregó el Biglietto en manos de Newman, quien, después de romper el sello, lo pasó a Mons. Clifford, obispo de Clifton, el cual leyó el contenido en voz alta. Luego, el mensajero informó al nuevo Cardenal que Su Santidad lo recibiría en el Vaticano a las diez de la mañana del día siguiente, para conferirle la birreta cardenalicia. 

Después de los acostumbrados cumplidos, Su Eminencia el Cardenal John Henry Newman pronunció el siguiente discurso, que desde entonces es conocido como Biglietto Speech. El texto original está en "My Campaign in Ireland", Aberdeen, 1896, pp. 393-400. El primer párrafo lo pronunció en italiano:

domingo, 7 de octubre de 2012

Carta “Sobre Algunos Aspectos de la Meditación Cristiana” de la Congregación para la Doctrina de la Fe - Carlos Rey

Carta “Sobre Algunos Aspectos de la Meditación Cristiana” de la Congregación para la Doctrina de la Fe
Prof. Carlos Rey


Estimados:

Los invitamos a participar del séptimo Studium –Estudio Comunitario– del Centro Pieper, a realizarse el próximo martes 9 de Octubre a partir de las 18.30 hs. en la Sala “Santo Tomás” del Centro Educativo FASTA, sito en Gascón 3145, de nuestra ciudad de Mar del Plata.

El tema que convoca en esta oportunidad es la Carta “Sobre Algunos Aspectos de la Meditación Cristiana” de la Congregación para la Doctrina de la Fe, ponencia que será presentada por el Prof. Carlos Rey, continuando así el Estudio Comunitario con Mesa de Libros, Documentos y Autores que coordina el Centro Pieper bajo el lema: “Pasión por la verdad”.

Sinopsis de la Carta “Sobre Algunos Aspectos de la Meditación Cristiana” de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Finalidad: El documento fue firmado por el Cardenal Joseph Ratzinger, por entonces Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el 15 de octubre de 1989, e intenta responder al “deseo de aprender a rezar de modo auténtico y profundo” que “está vivo en muchos cristianos de nuestro tiempo, a pesar de las no pocas dificultades que la cultura moderna pone a las conocidas exigencias de silencio, recogimiento y oración”.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Atención: Suspensión momentánea de dos Clases hasta nuevo aviso

Atención: Suspensión momentánea de dos Clases hasta nuevo aviso
Serán reprogramadas


Por razones ajenas al Centro Pieper, se encuentran suspendidas hasta nuevo aviso dos clases del Curso de este año sobre “Cultura y Contracultura en nuestro Tiempo”. Ellas son “La Universidad y el rescate de la Inteligencia Hoy” a cargo del Dr. Mario Caponnetto -prevista para el 29 de Septiembre- y “Perspectiva de Género ¿Ciencia o Ideología?” a cargo de Mons. Dr. Antonio Marino -prevista para el 13 de Octubre-. Las mismas serán reprogramadas y se dará oportunamente aviso por este medio.

viernes, 3 de junio de 2011

La “Fe” y la “Esperanza” en Josef Pieper

La “Fe” y la “Esperanza” en Josef Pieper
Estudio Comunitario con Mesa de Libros, Documentos y Autores


Estimados:

Los invitamos a participar del quinto Studium –Estudio Comunitario– del Centro Pieper, a realizarse el próximo martes 7 de Junio a partir de las 18.30 hs. en el Centro Educativo FASTA, sito en Gascón 3145, de nuestra ciudad de Mar del Plata.

El tema que convoca en esta oportunidad es “La virtud de la Fe y de la Esperanza según Josef Pieper”, continuando así el Estudio Comunitario con Mesa de Libros, Documentos y Autores que coordina el Centro Pieper bajo el lema: “Pasión por la verdad”.

El Studium inicia con la exposición sintética del tema en cuestión, para luego abrir el diálogo para críticas, aportes y preguntas. Se sugiere leer con anticipación la bibliografía recomendada.

La entrada es libre de aranceles.

sábado, 9 de octubre de 2010

Esencia Educativa de la “Inútil” Filosofía - Michele Federico Sciacca

Esencia Educativa de la “Inútil” Filosofía
Michele Federico Sciacca


Material de lectura obligatoria para la duodécima Clase Magistral del Curso sobre Historia del Pensamiento Contemporáneo.


¿Quién, por lo menos una vez en su vida no ha repetido, aunque sea en chanza, el dicho vulgar de que la filosofía “es esa cosa con la cual y sin la cual se queda uno tal cual”?. No lo dijo en chanza, sin embargo Aristóteles. ¿Pero cómo?. ¿Para Aristóteles la filosofía es esa cosa con la cual y sin la cual se queda uno tal cual…, etc?. Por cierto que sí; en efecto, para él es la única ciencia verdaderamente “inútil”, o sea que tiene su fin en sí misma; la ciencia que “no sirve”, justamente porque no es medio sino fin; la única absolutamente “desinteresada”, no empírica sino contemplativa. Filosofía es amor a la verdad, desprovista de cualquier fin extrínseco y extraño a la búsqueda de la verdad. Cuando se dice que la filosofía “no sirve”, que “no es útil”, y expresiones análogas, se piensa ofenderla (¡qué groseros son a menudo los hombres!) y en cambio se está tejiendo su más bello elogio. Su gran nobleza reside justamente en ser fin de sí misma, en tener como objeto la verdad pura sin reparar en otra cosa; de todas las ciencias, es la única verdaderamente “liberadora”; de todos los hombres, el filósofo es el único verdaderamente “libre”. Todo para él se convierte en medio, todo “sirve”; sólo la filosofía es fin, sólo la verdad “no sirve”; y él pertenece a la verdad: a nadie más, a ninguna otra cosa. Una búsqueda filosófica que pudiera servir a algo extraño a la pura búsqueda de la verdad en sí no sería ya un “filosofar”, sino una traición a la filosofía. La verdad que se convierte en medio de un fin que no sea ella misma es una verdad ofendida, vilipendiada, desconocida, subordinada a algo que le es absolutamente inferior (aunque sean todos los bienes juntos de la tierra), convertida en esclava de un amo –sea este un trono o un tesoro- que es siempre su siervo.

Considérese al artista, al que lo es verdaderamente (no al seudoartista que saca provecho del arte): contempla y canta, esculpe, pinta. “Contempla” un bello jardín lleno de flores y expresa esa belleza –que es su belleza– en un soneto, en un cuadro, en una página musical. ¿Estudia acaso si las plantas son criptógamas o fanerógamas?. No, porque si actúa como artista no lo hace como botánico. ¿Calcula tal vez la extensión en áreas del jardín?. No, porque el artista no es geómetra ni topógrafo. ¿Piensa por ventura a qué precio podría vender las bellas rosas y las perfumadas gardenias?. No, porque si es artista (¿no hay duda, verdad?) no es comerciante. Contempla la belleza pura, desinteresada, libérrimo y libérrimamente.

Así es el filósofo, el gran poeta de la verdad, que sondea, insomne y alerta, el misterio del cosmos humano y natural. Contempla la verdad, se abandona a ella, se hunde en ella, y no se preocupa de otra cosa: la ama como verdad, libérrimamente. ¿Y qué otra cosa podría importarle?. ¿Qué hay que sea más que la verdad o como la verdad?. Él, que se ha hecho humilde estudiante de la verdad, es el gran señor del mundo, el aristócrata del espíritu, patrón de todas las cosas porque las mide desde su altura y a todas las encuentra de bien pequeña estatura comparadas con la verdad. ¿Cómo podría atacarse, interesándolo en las cosas del mundo, a quien como el filósofo está en un coloquio con lo infinito, con lo eterno?. “Vive en las nubes”, se dice. ¡Y no!. Más arriba aún, porque el pensamiento tiene alas más robustas que las del águila y es capaz de vuelos más potentes. El filósofo tiene los pies en la tierra, pero la tierra no lo tiene; por eso es libre: porque de nada es súbdito, excepto de la verdad, que es celeste.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Nietzsche y la Consumación del Ateísmo - P. Francisco Leocata

Nietzsche y la Consumación del Ateísmo
P. Francisco Leocata


Material de lectura obligatoria para la decima Clase Magistral del Curso sobre Historia del Pensamiento Contemporáneo.


Con Schopenhauer se ha obrado en la filosofía moderna un cambio importante: lo metafísico del mundo no reside ya en el pensamiento sino en la tendencia, lo racional parece brotar de lo irracional.

F. Nietzsche tomará empuje de ese punto de partida, y lo llevará a sus últimas consecuencias. En los comienzos de su carrera es un brillante filólogo de la escuela de Ritschl.

Su libro sobre el «Origen de la tragedia» es en cierto modo la coronación y la emancipación de ese período. En ella está al germen de todo el pensamiento nietzscheano. Ve en el mundo griego una lucha entre al principio apolíneo y el dionisíaco. El primero, amante de la forma clara y esplendorosa, tiende a la perfección estática, al mundo ideal. El segundo, inquietud desbordante y embriagadora, mueve a la danza y empuja a la vida.

martes, 2 de marzo de 2010

Esperar ¿En Razón de Qué? - Josef Pieper

Esperar ¿En Razón de Qué?
Josef Pieper


Como nadie ignora, nuestro concepto más puro de «éxito» en la vida, el logro de toda una existencia, viene designándose desde tiempo inmemorial por la palabra «salvación», en sentido amplio. A la salvación tiende precisamente «la» esperanza. Pero ¿en qué consiste la salvación?. Es claro, ya de entrada, que esta pregunta sólo puede surgir con pleno significado cuando uno se halla dispuesto a poner en juego sus últimos y más sagrados principios. Quien trate de evitarlo renuncia a la posibilidad de hablar en serio del objeto de la esperanza humana.

Los grandes maestros del Occidente cristiano dieron a la esperanza el atinado nombre de «virtud teologal». Hay aquí algo profundamente inquietante, nada fácil de poner en claro. Se dice, por un lado, que no existe la más mínima objeción contra el derecho de las esperanzas propiamente históricas y, por otro, que no es suficiente para el hombre la esperanza en un bienestar natural, aun cuando por ello se entienda algo tan noble como la paz del mundo y la justicia entre los pueblos. Se pretende que sólo la esperanza en la salvación otorgada por Dios, la vida eterna, hace al hombre cabal e íntegro desde dentro. (No otro es el significado del concepto «virtud»: ser cabal, ser como es debido). Debemos asumir esta tesis en su doble polaridad. No solamente se opone a un mero activismo intrahistórico según el cual no queda ninguna esperanza cuando ya nada más podemos hacer, sino también a la pura trascendentalidad de un supranaturalismo sin historia, que renuncia con desánimo a toda política por mejorar el mundo de aquí abajo. La inquietud suscitada por esta tesis sobre el carácter «teológico» de la esperanza todavía determina, en nuestra época, la oposición entre marxismo y cristianismo. Lo más inquietante, sin embargo, es la claridad con que se realiza lo que ya siglos atrás entreviera Platón, a saber, que la «gran esperanza» sólo puede llegar a consumarse si uno ha sido previamente iniciado en los misterios.

jueves, 30 de abril de 2009

El Renacimiento - Rafael Gambra Ciudad

El Renacimiento
Rafael Gambra Ciudad


Material de Lectura para la Segunda Clase Magistral del Curso sobre Historia del Pensamiento Moderno.


La preocupación teorética del siglo XIII ahogó en cierto modo el espíritu abierto, humano, de sencilla adaptación a la vida que caracterizó a la antigua cultura medieval. La afición estética y la estima por los poetas latinos, que perseguimos a través de Abelardo y de San Bernardo, culminaba en los albores del siglo XIII con las Florecillas de San Francisco de Asís, impulso profundo de amor hacia todo lo creado. Pero los grandes espíritus del siglo de oro de la Escolástica se sintieron absorbidos por dos grandes empresas intelectuales: realizar la síntesis entre Cristianismo y aristotelismo, que ellos consideraban como la última palabra del saber divino y humano, y presentar, con ese arma invencible, batalla definitiva a la cultura islámica, que empezaba ya a declinar. Quizá en ninguna otra época de la Historia se entregaron los hombres a una obra del espíritu tan de lleno, con tanto entusiasmo y desinteresada buena fe. La filosofía escolástica es colectiva y casi anónima: cada innovación doctrinal procura esconderse tras el nombre y el prestigio de las grandes autoridades para buscar la mayor eficacia. Las individualidades parecen totalmente absorbidas por la obra misma, sin que ésta les dejase margen ni aun para el más lícito interés egoísta.

En estas condiciones no es de extrañar que la afición por el «buen decir», por el cultivo de las formas literarias, cediese ante el interés puramente teórico. De las tres materias que componían el trivium romano – ciclo escolar de lo que se llamaban «humanidades» – la gramática y la retórica cayeron en desuso, al tiempo que la dialéctica (arte de la discusión) se hipertrofiaba. Las obras de los grandes escolásticos del siglo XIII y del XIV son tan profundas, aguzadas y minuciosas como desprovistas de gracia literaria. El siglo XIV, por su parte, sin mejorar este aspecto, sino más bien empeorándolo, aplicó, como hemos visto, una acerada crítica a las grandes construcciones teológico-filosóficas, especialmente a la de Santo Tomás, en que habían culminado. De este modo el hombre de esta época se encuentra en una situación de crisis profunda: se siente inmerso en una cultura que no le ofrece los encantos de la belleza ni el amor a la vida, y que tampoco poseerá la fe y el entusiasmo hacia aquello que creía alcanzar: si no la verdad misma, el camino firme de su posesión. Ante esta ciencia árida, que no le habla ya a la sensibilidad ni a la inteligencia, experimenta el hombre necesidad de una profunda renovación.

El movimiento espiritual con que se inicia la Edad Moderna es el que conocemos con el nombre de Renacimiento. Este movimiento es, en su iniciación y por una de sus caras, un movimiento negativo, la oposición de un no rotundo a lo que en aquel tiempo habían llegado a ser la filosofía y la ciencia escolásticas. Oposición, en primer término, a la despreocupación formal – literaria y estética – de los autores escolásticos. En su consecuencia, el latín al uso en los textos medievales pasa a ser considerado como latín bárbaro, y hace su aparición ya entre los precursores del Renacimiento en el siglo XIV un dolce stil nuovo en Petrarca, por ejemplo, y aun antes en Dante Alighieri, que procuran revestir su lenguaje de gracia y formas amables. En estos autores no hay todavía asomo de heterodoxia o rebelión contra la que representaba la cultura cristiana. Antes al contrario, la Divina Comedia de Dante, por ejemplo, puede considerarse como una visión poética de la filosofía de Santo Tomás, un descubrimiento de cuanto de bello, humano y esperanzador se escondía bajo el sistematismo estricto de la Summa Theológica.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

San Agustin: culminación de la cosmovisión cristiana - Alberto Caturelli

San Agustín: culminación de la cosmovisión cristiana
Dr. Alberto Caturelli


Estimados:

En el marco de nuestro Curso sobre Historia del Pensamiento Medieval, el día sábado 22 de Noviembre a las 10 hs. el Dr. Alberto Caturelli - el filósofo más importante de la Argentina - disertará sobre el tema: "San Agustín: culminación de la cosmovisión cristiana".

Por el tema a abordar y la fecunda trayectoria del expositor, es que los invitamos especialmente a aprovechar esta visita. La cita es en: Multiespacio Cultural «EL CAMINO», Av. Luro 4344 - 1º Piso (por escalera) de esta ciudad de Mar del Plata.

Para el ingreso es necesario adquirir un Bono Contribución, cuyo valor es de $10.- por persona. Los cupos son limitados.


lunes, 7 de mayo de 2007

Helenismo y Cristianismo [Audio] - Gerardo Medina

Helenismo y Cristianismo
[Audio]
Lic. Gerardo Medina


Audio del Café Filosófico sobre "Helenismo y Cristianismo" a cargo del Lic. Gerardo Medina (y otros) realizado el día 3 de Mayo del 2007 en el Multiespacio Cultural "El Camino" y en el marco del I Curso Anual 2007 sobre "Historia del Pensamiento Antiguo" del Centro Pieper.


Entrada destacada

De cara a Dios, arraigados en Cristo, sobre la Tradición y la Ortodoxia - Mons. Héctor Aguer

De cara a Dios, arraigados en Cristo, sobre la Tradición y la Ortodoxia Mons. Héctor Aguer El Arzobispo emérito de La Plata (Argentina) afir...