Mostrando entradas con la etiqueta Justicia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Justicia. Mostrar todas las entradas

miércoles, 11 de junio de 2025

La ciudad se llenó de alegría - Ernesto Alonso

La ciudad se llenó de alegría
Ernesto Alonso 


De la civitas pagana a la ciudad cristiana 
      
[CentroPieper] No hace mucho leía un pasaje del libro de los Hechos de los Apóstoles, capítulo 8, versículos 1-8, que relata la dispersión que tuvo lugar entre los miembros de la comunidad cristiana de Jerusalén, pocos días después del martirio del diácono Esteban, disgregándose muchos de los discípulos por Judea y Samaria. Huyeron muchos, en efecto, a causa de una violenta persecución, permaneciendo en la ciudad santa solo los apóstoles. 

El relato de Hechos da cuenta del ensañamiento de Saulo de Tarso contra la Iglesia, pero, al mismo tiempo, señala que aquellos que se dispersaron anunciaban la Buena Noticia a las gentes de las ciudades y poblados en los que entraban. Fue Felipe quien bajó a Samaría y predicaba a Cristo, confirmando su testimonio con poderosos signos que convirtieron a muchos. “El gentío unánimemente escuchaba con atención lo que decía Felipe, porque habían oído hablar de los signos que hacía, y los estaban viendo: de muchos poseídos salían los espíritus inmundos lanzando gritos, y muchos paralíticos y lisiados se curaban. La ciudad se llenó de alegría”.  Otra versión dice: “(…) lo cual fue causa de gran alegría en aquella ciudad” (Hechos 8, 8-9). 

La ciudad se llenó de alegría”. ¿Cuál fue la causa de esa alegría? Unos hombres, creyendo en Cristo, a quien habían acompañado en sus días de maestro y predicador, obraban ahora signos portentosos, pues paralíticos y lisiados se curaban y los espíritus malignos eran expulsados. Pero no solo se trató de signos extraordinarios, sino que la predicación era causa de admiración y de alegría, anunciando la Buena Nueva del Mesías resucitado. 

miércoles, 26 de mayo de 2021

Cristiandad e Inquisición Española [Primera Parte] - Claudio Mayeregger

Cristiandad e Inquisición Española
[Primera Parte]
Prof. Claudio Mayeregger


Segunda Conferencia del XVI Curso Anual 2021 titulado «Cristiandad e Hispanidad: su Sentido y su Vigencia».


[Centro Pieper] El Centro de Humanidades Josef Pieper de Mar del Plata (Argentina), tiene el agrado de invitarlos a participar de la transmisión en vivo de la Primera Parte de la Conferencia del Prof. Claudio Mayeregger titulada “Cristiandad e Inquisición Española”, el próximo sábado 29 de Mayo a partir de las 18:30hs de Argentina. 

Podrá ser vista gratuitamente por el Canal de YouTube del Centro Pieper en el siguiente enlace:


O a través de la pantalla que se encuentra a continuación: 


¿Te la vas a perder?

viernes, 27 de octubre de 2017

El Cristiano y la Política - Jordán Bruno Genta

El Cristiano y la Política
Jordán Bruno Genta


Este 27 de Octubre se cumplen cuarenta y tres años de la muerte mártir del Profesor Jordán B. Genta, destacado Filósofo Católico asesinado por la guerrilla marxista en Argentina en 1974. En sencillo homenaje a su memoria reproducimos en nuestro Blog del Centro Pieper un texto extraído del epílogo de su libro «Opción Política del Cristiano», el último que publicó en vida, en Buenos Aires, en 1973.


No existe una política –ciencia arquitectónica y gobierno al servicio del Bien Común–, surgida directamente del Evangelio, porque el Reino de Cristo no es de este mundo; pero el está en el mundo, en el hombre y en su historia por la Encarnación y la Redención que la Iglesia continúa en el tiempo. “El principado de Cristo –ha enseñado Pío XI– se forma por aquella unión admirable que se llama «unión hipostática». De lo cual se sigue, que Cristo no sólo debe ser adorado como Dios... sino que a Él deben obedecer y estar sujetos como Hombre”.

Esta presencia realísima de su Palabra Evangélica, de la ofrenda de sí mismo en el Sacrificio de la Cruz y en la Eucaristía, comprende y compromete al hombre íntegramente, tanto en la persona de cada uno como en la vida social y política.

Por esto es que puede y debe existir una política cristiana, inspirada en el Evangelio y en el Magisterio de la Iglesia con su Doctrina Social. Es notorio que la política cristiana es conforme al Orden Natural y no puede lesionar a persona alguna aunque profese otra religión o sea incrédula.
    

miércoles, 2 de julio de 2014

Democracia, Convivencia y Conflictividad Social - Mario Caponnetto

Democracia, Convivencia y Conflictividad Social 
Mario Caponnetto


Uno de los problemas más graves que enfrentan las llamadas democracias occidentales es, no cabe duda, el de asegurar la convivencia, más o menos aceptable, de sus ciudadanos. Aún en los países llamados centrales, en los que la democracia tiene un largo arraigo, se advierte una tendencia cada día mayor al conflicto, sea éste social, cultural, étnico o religioso. Así, los viejos países de Europa han visto reverdecer antiguos odios y antagonismos ancestrales (la Guerra de los Balcanes fue un claro ejemplo de ello); la presencia, cada día mayor, de grandes masas inmigratorias procedentes de culturas fuertemente disímiles (sobre todo, islámicas) genera serios problemas de convivencia que se expresan en crecientes sentimientos de xenofobia, en su extremo, y grave preocupación en muchos dirigentes.
    
En nuestras naciones mal llamadas “latinoamericanas” (en realidad, las antiguas provincias de los Virreinatos Españoles y del Imperio hispano lusitano) las democracias no exhiben mejor suerte. Interminables son los conflictos de toda clase: sociales, económicos, étnicos, religiosos. Entre las últimas expresiones de la discordia y el enfrentamiento, aparecen hoy un virulento indigenismo (que controla los gobiernos de varias naciones) y un trasnochado y delirante “socialismo del siglo XXI” que no es más que una versión destilada del populismo y la demagogia de la peor ralea. En Argentina, desde la instauración de la democracia, en 1983, los enfrentamientos y los conflictos no han hecho otra cosa que aumentar; pero es sobre todo en los últimos diez años que los conflictos y los enfrentamientos han adquirido una magnitud inédita con grave riesgo de la paz social.
    
Estos hechos, y muchos otros que resulta ocioso enumerar por conocidos, nos han llevado a reflexionar acerca de la amistad política, en tanto principio sillar de la política, y su relación con la democracia tal como ésta se entiende y se practica actualmente en las naciones occidentales.
    

lunes, 21 de octubre de 2013

Presentación del Libro “El Garantismo Abolicionista” del Dr. Héctor Hernández

Presentación del Libro “El Garantismo Abolicionista” del Dr. Héctor Hernández


La Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad FASTA y el Centro de Humanidades Josef Pieper invitan a usted a la presentación del libro "El Garantismo Abolicionista" del Dr. Héctor Hernández publicado recientemente por la Editorial Marcial Pons de España.

La misma se realizará el próximo viernes 25 de Octubre del 2013, a las 20,15 hs. en la Sala Santo Tomás de Aquino, Falucho 3122, de la Universidad FASTA de la Ciudad de Mar del Plata. 

El autor, Dr. Héctor Hernández, se referirá allí a las "Bases del Solidarismo Penal" y su libro será presentado por el Dr. Rodolfo Madariaga y el Dr. Rodrigo Serrano.

El Ingreso es Libre de Aranceles.

martes, 9 de julio de 2013

"La Justicia y el Derecho" de Tomás Darío Casares [Video] - Dr. Juan Campos Carlés

"La Justicia y el Derecho" 
de Tomás Darío Casares [Video]
Dr. Juan Campos Carlés


El tercer «Studium» 2012 -Estudio Comunitario- del Centro Pieper se realizó el martes 29 de Mayo en Mar del Plata, en cuya oportunidad se presentó el libro: "La Justicia y el Derecho" de Tomás Darío Casares, a cargo del Dr. Juan Campos Carlés.

A continuación puede acceder al video de este encuentro.

sábado, 16 de junio de 2012

“La Justicia y el Derecho” de Tomás D. Casares - Dr. Juan Campos Carlés

“La Justicia y el Derecho” de Tomás D. Casares
Dr. Juan Campos Carlés


Estimados:

Los invitamos a participar del tercer Studium –Estudio Comunitario– del Centro Pieper, a realizarse el próximo martes 19 de Junio a partir de las 18.30 hs. en el Centro Educativo FASTA, sito en Gascón 3145, de nuestra ciudad de Mar del Plata.

El tema que convoca en esta oportunidad es “La Justicia y el Derecho” de Tomás Darío Casares, libro que será presentado por el Dr. Juan Campos Carlés, continuando así el Estudio Comunitario con Mesa de Libros, Documentos y Autores que coordina el Centro Pieper bajo el lema: “Pasión por la verdad”.

"El propósito de este libro, - decía el Dr. Casares en la advertencia de la primera edición de este libro - es afirmar, dentro de unos pobres limites, el principio de la subordinación de lo jurídico a lo moral, de la moral a la metafísica y de todo ordenamiento temporal de la conducta humana a un orden eterno. Se trata de mostrar que el sentido del derecho sólo puede darlo un cabal entendimiento de la estructura y el destino espiritual del hombre; y que, por consiguiente, la perfección del derecho debe ordenarse, a través de sus finalidades extrínsecas y sociales, a la perfección del hombre".

La participación en este “Studium” del Centro Pieper es libre y gratuito.

Los Esperamos.

Para mayor información:
(0223) 495-0465
(0223) 155-03-4406

viernes, 25 de febrero de 2011

La “Justicia” en Josef Pieper

La “Justicia” en Josef Pieper
Estudio Comunitario con Mesa de Libros, Documentos y Autores


Estimados:

Los invitamos a participar del segundo Studium –Estudio Comunitario– del Centro Pieper, a realizarse el próximo martes 1 de Marzo a partir de las 18.30 hs. en el Centro Educativo FASTA, sito en Gascón 3145, de nuestra ciudad de Mar del Plata.

El tema que convoca en esta oportunidad es “La virtud de la Justicia según Josef Pieper”, continuando así el Estudio Comunitario con Mesa de Libros, Documentos y Autores que coordina el Centro Pieper bajo el lema: “Pasión por la verdad”.

jueves, 24 de febrero de 2011

Justicia - Josef Pieper

Justicia
Josef Pieper


«La corrupción de la justicia tiene dos causas: la falsa prudencia del sabio y la violencia del poderoso» (Tomás de Aquino. Comentario al libro de poderoso)


I. Lo debido


Complejidad de la justicia y simplicidad del principio: «A cada uno, lo suyo»

Entre las cosas que hoy nos importan, pocas hay, al parecer, que no guarden íntima relación con la justicia. Una sola mirada que lancemos en derredor bastará para comprobarlo. La tarea que primero salta a la vista es la más urgente de todas: la de saber cómo será posible volver a implantar en el mundo un poder auténtico. A continuación se perfilan, en apretada sucesión, el tema de los «derechos del hombre», la cuestión de la «guerra justa» y los «crímenes de guerra», el problema de la responsabilidad en el caso de una orden injusta; el derecho a oponer resistencia a la autoridad ilegítima; la pena de muerte, el duelo, la huelga política, la igualdad de derechos del hombre y la mujer. Cada uno de estos conceptos constituye, como es sabido, tema de enconada controversia; y cada uno de ellos se encuentra en muy inmediata relación con el concepto de justicia.

Pero, ante todo, reparemos en esta circunstancia: cualquiera que se detenga a medir la realidad que a diario nos circunda por su mayor o menor grado de aproximación al ideal de la «justicia», se percatará sin tardanza de que, entre los muchos nombres que posee la infelicidad en este mundo, el que preferentemente ostenta es el de la injusticia. «La más grande y repetida forma de miseria a que están expuestos los seres humanos consiste en la injusticia, más bien que en la desgracia». No en vano tomó expresamente Aristóteles como punto de partida del estudio de las principales formas de justicia la previa exposición de los modos de lo injusto, que están más al alcance de nuestra experiencia: «la diversidad de formas de injusticia sirve para hacer patente la diversidad de formas de justicia».

Ahora bien, por cierto que sea que la idea de «justicia» traiga a la mente al punto una insumisa variedad de manifestaciones y aspectos concretos, no menos indudable es, por otra parte, que la tal idea arrastra también la presencia de un pensamiento de la simplicidad más extrema, al que se reduce toda esa variedad. Ya Platón lo mencionaba como una verdad transmitida de largo tiempo atrás.

Es la idea de que hay que dar a cada uno lo suyo.

miércoles, 26 de enero de 2011

Studium 2011 sobre “Las Virtudes Fundamentales” de Josef Pieper - Centro Pieper

Studium 2011 sobre
“Las Virtudes Fundamentales” de Josef Pieper
Centro Pieper


Estudio Comunitario con Mesa de Libros, Documentos y Autores


Estos encuentros, dedicados a estudiar el libro de Josef Pieper "Las Virtudes Fundamentales", se realizan el primer Martes de cada mes, a las 18.30 hs. desde Febrero a Julio del 2011. El lugar de reunión es el Centro Educativo FASTA, Gascón 3145, de la ciudad de Mar del Plata.


Texto Libro: “Las Virtudes Fundamentales” de Josef Pieper


Programa

1.- “Prudencia” (1 de Febrero)
2.- “Justicia” (1 de Marzo)
3.- “Fortaleza” (5 de Abril)
4.- “Templanza” (3 de Mayo)
5.- “Fe” y “Esperanza” (7 de Junio)
6.- “Caridad” (5 de Julio)

sábado, 22 de enero de 2011

Las Virtudes Fundamentales: Introducción - Josef Pieper

Las Virtudes Fundamentales: Introducción
Josef Pieper


A continuación reproducimos la introducción al libro “Las Virtudes Fundamentales” de Josef Pieper


Introducción
La Imagen Cristiana del Hombre


La imagen del hombre en general

La segunda parte de la Summa theologica del Doctor Común de la Iglesia, que se refiere a la Teología moral, comienza con esta frase: «Puesto que el hombre fue creado a semejanza de Dios, después de tratar de El, modelo originario, nos queda por hablar de su imagen, el hombre». Sucede con esta frase lo que con tantas otras de Santo Tomás: la evidencia con que la expresa, sin darle gran relieve, oculta fácilmente el hecho de que su contenido no es de ningún modo evidente. Esta primera proposición de la Teología moral refleja un hecho del que los cristianos de hoy casi han perdido la conciencia: que la moral es, sobre todo y ante todo, doctrina sobre el hombre; que tiene que hacer resaltar la idea del hombre y que, por tanto, la moral cristiana tiene que tratar de la imagen verdadera del mismo hombre. Esta realidad era algo muy natural para la cristiandad de la Alta Edad Media. De esta concepción básica, cuya evidencia ya se había puesto en duda, como indica su formulación polémica, nació, dos siglos después de Santo Tomás de Aquino, la frase de Eckhart: “Las personas no deben pensar tanto lo que han de hacer como lo que deben ser”. Sin embargo, la moral, y sobre todo su enseñanza, perdieron después, en gran parte, estas perspectivas por causas difíciles de comprender y aquilatar, hasta tal punto que incluso aquellos textos de Teología moral que pretendían estar expresamente escritos según el espíritu de Santo Tomás diferían de él en este punto capital. Esto explica algunas causas del porqué al cristiano medio de hoy apenas se le ocurre pensar que en moral pueda conocerse algo sobre el verdadero ser del hombre, sobre la idea del hombre. Al contrario, asociamos el concepto de moral la idea de una doctrina del hacer y, sobre todo, del no-hacer, del poder y no-poder, de lo mandado y lo prohibido. La primera doctrina teológico-moral del Doctor Común es ésta: «La moral trata de la idea verdadera del hombre». Naturalmente que también ha de tratar del hacer, de obligaciones, mandamientos y pecados; pero su objeto primordial, en que se basa todo lo demás, es el verdadero ser del hombre, la idea del hombre bueno.


La Imagen Cristiana del Hombre y la Moral en Santo Tomás de Aquino

La respuesta a la cuestión de la imagen auténtica del hombre cristiano puede concretarse en una frase; más aún: en una palabra: Cristo. El cristiano debe ser «otro Cristo»; debe ser perfecto como lo es el Padre; pero este concepto de perfección cristiana es infinitamente amplio, y por eso mismo es difícil de aclarar: requiere, por tanto, la concreción y exige una interpretación. Sin tal interpretación, que se apoye en la esencia empírica del hombre y en la realidad, estaría expuesto continuamente al abuso y al error por una sobresaturación contraria a su esencia. No es posible pasar, sin más ni más, de la situación concretísima del hacer al último y más alto ideal de la perfección. Precisamente a estas palabras de la Escritura: «Sed perfectos como vuestro Padre que está en los Cielos», a esta formulación de la imagen ideal del cristiano ha preferido el cuarto Concilio de Letrán su célebre tesis de la analogia entis: «Inter Creatorem et creaturam non potest tanta similitudo notari, quin inter eos maior sit dissimilitudo notanda». (No se puede señalar entre Creador y criatura una semejanza tan grande, que impida observar entre ellos una desemejanza mucho mayor). Esta frase se opone a la idea de un «endiosamiento» demasiado inmediato del hombre. El hombre, así como el perfecto cristiano, permanece criatura, esto es, ser finito aun en la vida eterna. Existe, ciertamente, más de una posibilidad legítima de interpretar esta idea verdadera del cristiano no sólo histórica, sino también teóricamente. Así existirá una forma occidental y otra oriental de interpretar esta idea cristiana del hombre. Santo Tomás de Aquino, el gran maestro de la cristiandad occidental, expreso la idea cristiana del hombre en siete tesis que cabe formular de la siguiente forma:

Primero. El cristiano es un hombre que, por la fe, llega al conocimiento de la realidad del Dios uno y trino.

Segundo. El cristiano anhela —en la esperanza— la plenitud definitiva de su ser en la vida eterna.

Tercero. El cristiano se orienta —en la virtud teologal de la caridad—hacia Dios y su prójimo con una aceptación que sobrepasa toda fuerza de amor natural.

Cuarto. El cristiano es prudente, es decir, no deja enturbiar su visión de la realidad por el sí o el no de la voluntad, sino que hace depender el sí o el no de ésta de la verdad de las cosas.

Quinto. El cristiano es justo, es decir, puede vivir en la verdad con el prójimo; se sabe miembro entre miembros en la Iglesia, en el Pueblo y en toda Comunidad.

Sexto. El cristiano es fuerte, es decir, está dispuesto a sacrificarse y, si es preciso, aceptar la muerte por la implantación de la justicia.

Séptimo. El cristiano es comedido, es decir, no permite que su ambición y afán de placer llegue a obrar desordenadamente y antinaturalmente.

viernes, 10 de diciembre de 2010

«Studium» 2011: Estudio Comunitario del Centro Pieper

«Studium» 2011: Estudio Comunitario del Centro Pieper
Con Mesa de Libros, Documentos y Autores


«Studium» es un núcleo de maestros y alumnos del Centro Pieper que se reúnen mensualmente para estudiar en común algún texto fundamental de autores destacados


«Studium» busca plasmar el anhelo de estudio comunitario que por vocación tiene el Centro Pieper, sumándose a sus ya clásicos “Cursos sobre Historia del Pensamiento” (con Clases Magistrales y Café Filosóficos) que desde el año 2007 viene dictando ininterrumpidamente con invitados de primer nivel, tanto de Argentina como del exterior, en la ciudad de Mar del Plata.

«Studium» es primordialmente un ámbito sapiencial y, también, una nueva modalidad del Centro Pieper, que busca así consolidar un espacio de “Estudio Comunitario con Mesa de Libros, Documentos y Autores”, abierto a toda la comunidad y con ingreso libre de aranceles.

Los autores elegidos para este primer ciclo son Josef Pieper y Romano Guardini, dos grandes pensadores del Siglo XX.

A continuación transcribimos el programa del «Studium» para el primer y segundo semestre del 2011.


+ Josef Pieper: “Las Virtudes Fundamentales”

1.- “Prudencia” (1 de Febrero)
2.- “Justicia” (1 de Marzo)
3.- “Fortaleza” (5 de Abril)
4.- “Templanza” (3 de Mayo)
5.- “Fe” / “Esperanza” (7 de Junio)
6.- “Caridad” (5 de Julio)


+ Romano Guardini: “El Poder”

1.- “La esencia del poder” (2 de Agosto)
2.- “El concepto teológico del poder” (6 de Septiembre)
3.- “El desarrollo del poder” (4 de Octubre)
4.- “La nueva imagen del mundo y del hombre” (1 de Noviembre)
5.- “Posibilidades de acción” (6 de Diciembre)


martes, 2 de marzo de 2010

Esperar ¿En Razón de Qué? - Josef Pieper

Esperar ¿En Razón de Qué?
Josef Pieper


Como nadie ignora, nuestro concepto más puro de «éxito» en la vida, el logro de toda una existencia, viene designándose desde tiempo inmemorial por la palabra «salvación», en sentido amplio. A la salvación tiende precisamente «la» esperanza. Pero ¿en qué consiste la salvación?. Es claro, ya de entrada, que esta pregunta sólo puede surgir con pleno significado cuando uno se halla dispuesto a poner en juego sus últimos y más sagrados principios. Quien trate de evitarlo renuncia a la posibilidad de hablar en serio del objeto de la esperanza humana.

Los grandes maestros del Occidente cristiano dieron a la esperanza el atinado nombre de «virtud teologal». Hay aquí algo profundamente inquietante, nada fácil de poner en claro. Se dice, por un lado, que no existe la más mínima objeción contra el derecho de las esperanzas propiamente históricas y, por otro, que no es suficiente para el hombre la esperanza en un bienestar natural, aun cuando por ello se entienda algo tan noble como la paz del mundo y la justicia entre los pueblos. Se pretende que sólo la esperanza en la salvación otorgada por Dios, la vida eterna, hace al hombre cabal e íntegro desde dentro. (No otro es el significado del concepto «virtud»: ser cabal, ser como es debido). Debemos asumir esta tesis en su doble polaridad. No solamente se opone a un mero activismo intrahistórico según el cual no queda ninguna esperanza cuando ya nada más podemos hacer, sino también a la pura trascendentalidad de un supranaturalismo sin historia, que renuncia con desánimo a toda política por mejorar el mundo de aquí abajo. La inquietud suscitada por esta tesis sobre el carácter «teológico» de la esperanza todavía determina, en nuestra época, la oposición entre marxismo y cristianismo. Lo más inquietante, sin embargo, es la claridad con que se realiza lo que ya siglos atrás entreviera Platón, a saber, que la «gran esperanza» sólo puede llegar a consumarse si uno ha sido previamente iniciado en los misterios.

Entrada destacada

De cara a Dios, arraigados en Cristo, sobre la Tradición y la Ortodoxia - Mons. Héctor Aguer

De cara a Dios, arraigados en Cristo, sobre la Tradición y la Ortodoxia Mons. Héctor Aguer El Arzobispo emérito de La Plata (Argentina) afir...