
Claudio Mayeregger
Decimotercera Conferencia [Modalidad Virtual] del XIX Curso Anual 2025 del Centro Pieper titulado “Christus Regnat! La Realeza Social de Cristo, a 100 años de la Encíclica «Quas Primas» del Papa Pío XI”.
[Centro Pieper] El Centro de Humanidades Josef Pieper de Mar del Plata (Argentina), tiene el agrado de invitarlos a participar de la transmisión de la Conferencia del Prof. Claudio Mayeregger titulada “Esencia y Necesidad del Estado Católico”.
Esta Conferencia se transmitirá en vivo el próximo Jueves 02 de Octubre a partir de las 19hs de Argentina.
Podrá ser vista gratuitamente por el Canal de YouTube del Centro Pieper en el siguiente enlace:
O a través de la pantalla que se encuentra a continuación:
¿Te la vas a perder?
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Claudio Mayeregger es Argentino, oriundo de la ciudad de La Plata, capital de la Provincia de Buenos Aires. Es Profesor en Filosofía por la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y Profesor en Teología por el Instituto de Teología de la Arquidiócesis de La Plata.
Ha ejercido la docencia en el Seminario Mayor San José, Instituto de Teología, Instituto Terrero y Universidad Católica de La Plata (UCALP).
Es Presidente de la Fundación Santa Ana, creada por Monseñor Juan Carlos Ruta.
Es Miembro, desde el año 2010, de la Comisión Directiva del Centro de Humanidades Josef Pieper de Mar del Plata.
Tiene numerosas publicaciones, entre las que se destacan:
- La obra teológica de Mons. Ruta;
- El pensamiento filosófico de San Agustín;
- Orígenes, el Adamancio;
- San Metodio de Olimpo. El simposio de las diez vírgenes;
- San Efrén. La Cítara del Espíritu Santo;
- Paulino de Pella. El Eucharisticos;
- Juan Carlos Ruta. El Teólogo de La Plata.
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Salvan almas
ResponderEliminarAlgunas medidas no son suficientes para cambiar la dirección de la humanidad y de la Iglesia hacia su fin intrahistórico, el Apocalipsis, sin embargo, desde lo micro, ciertas acciones son fundamentales para salvar algunas almas y, con ello, mantienen la presencia de Cristo en la Iglesia, la ciudad de Dios, hasta que Él vuelva.
Algunas buenas empresas han sido realizadas, incluso en una barca a la cual muchos de sus pasajeros y dirigentes se empeñan en desmantelar como si fueran hombres de poca fe, ante la voracidad de las olas de la política, que la azotan por todas partes.
Pero algunos dan la batalla, no la batalla cultural sino la religiosa, la lucha contra la ciudad de Satanás, contra los espíritus inmundos de los aires y sus representantes: los hijos de la oscuridad, los ricos y poderosos del Mundo con su agenda 2030.
Hay que reconocer al arzobispo Carlo María Viganó, Aldo María Valli, muchos sacerdotes, etc. pero también están los tibios.
¿Qué podemos decir del cardenal Zen? ¿Se acordará de que defendió a Bergoglio ante las dubias de Brandmüller y relacionará su apoyo con la caída de la Iglesia católica patriota en China en manos de los comunistas?
Nos parecen simpáticos los esfuerzos de un cardenal que, pese a su edad, no ha bajado los brazos.
Gracias a Dios no nos corresponde juzgarlo. ¿Qué podríamos decir a su favor o en contra?
Gracias a Dios no nos corresponde juzgarnos. ¿Qué podríamos decir a nuestro favor?
Otros, como el cardenal Burke, parecen haber bajado definitivamente los brazos ante una Iglesia en ruinas, pero Burke, a veces, los levanta para defender la Santa Misa tradicional.
¿Cómo podríamos juzgarlo? Después de los insultos y desprecios recibidos durante años, después de que al cardenal George Pell lo encarcelaron en Australia, lo calumniado y, al final, maltrataron su cuerpo inerte, esto último, desde el Vaticano antes de que llegara a su país para ser sepultado, como una ofensa inmunda y pago definitivo por todos sus servicios.
¿Podríamos decir algo contra el cardenal Burke, en este silencio que parece existir en el Cielo como de media hora, un poco más de veinte años durante el cuales los malvados vencerán a los santos?
Y hay otros que nos generan simpatía y parecen combatir, a medias, por la ciudad de Dios como los Padres Ravasi, Delgado o los cardenales Sarah y Müller.
¿Qué podemos decir desde la trinchera, tan lejos del frente y del mando?
Sí, los tiempos son malos, muy malos, malos para los hombres que quieren ser justos, malos para sus familias y para la sociedad.
Pero son los tiempos en que nos toca vivir, son nuestras pruebas, Dios no cambiará su Justicia porque cambien los tiempos como no cambia la música porque nos toque bailar con la fea.
Cuando una cultura y civilización, durante décadas y siglos, no se santifica, se bestializa, dando por resultado una cultura y civilización global woke, sea de izquierda, sea de derecha.
Si la cultura y civilización no se santifican (con la colaboración de los gobiernos cuya Espada Temporal debe estar debajo de la Espada Espiritual de la Iglesia) con el tiempo se bestializan y la caridad se enfría.
La Iglesia debe, entonces, elegir entre ser perseguida, adulterar su fe o ambas cosas.
Muy pocos prefieren ser perseguidos, la gran mayoría espera salvarse adulterando, un poco, su fe y siendo, un poco, perseguido.
Hasta que queden sólo los apóstatas de la gran apostasía por un lado, y, por el otro, los elegidos, los santos, el pequeño rebaño, el resto fiel, mientras tanto, juegan como niños: “juguemos en el bosque mientras el lobo no está…”
Juegan un poco para la ciudad de Dios y otro poco para la de Satanás, un poco a santificarse y otro a adulterar la religión; juegan con la paciencia de Dios y especulan que les queda tiempo suficiente antes de que los alcance la muerte del Mundo y de la Iglesia, antes de que Cristo vuelva.
Mientras tanto, algunas almas salvan.
¿Quién puede juzgarlos?
Sólo Dios puede.
https://getinkspired.com/es/story/485392/chapter/salvan-almas-1996356/