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sábado, 22 de octubre de 2022

Tres Notas sobre la Ideología en un Texto de Rubén Calderón Bouchet [In Memoriam] - Ernesto Alonso

Tres Notas sobre la Ideología en un Texto de Rubén Calderón Bouchet
A propósito de “La Valija Vacía”
Ernesto Alonso


In Memoriam – al cumplirse el Décimo Aniversario de su partida de este mundo. 


Especial para el Blog del Centro Pieper


[CP] Primeramente, un brevísimo recuerdo personal del querido profesor y maestro, don Rubén Calderón Bouchet (1918 - 2012). Lo conocí en Mendoza, siendo yo un adolescente que comenzaba a formarse en algunos círculos de universitarios católicos. Capturó mi atención y mi admiración la primera vez que lo escuché, hablando sobre los fundamentos de la Ciudad Cristiana. Profundamente me impresionó que un hombre pudiese hablar con tanta solidez, sapiencia y elegancia sin tener un papel, o un esquema, a la vista. 

Pocos años después, fue mi profesor de Metafísica en la Universidad Católica, también en Mendoza. Extraordinarias solían ser sus clases, con dosis de explicación rigurosa y sabrosas anécdotas. Nos confesaba, en confianza y con ese humor fino que tan bien lo caracterizaba, que enseñaba esa disciplina no porque fuese su especialidad, sino para mantener el buen juicio y el “apego" a Santo Tomás de Aquino. 

Concluidos mis estudios, lo seguí durante unos cuantos años en conferencias y cursos; pero, sobre todo, en la lectura de unas cuantas de sus obras. Más tarde o más temprano, siempre vuelvo a un libro de Calderón Bouchet. No deja de asombrarme su cabeza ordenada y ordenadora y, no menos que otra cualidad, su estilo pulcro que tan armoniosamente combina la elegancia del francés con la campechanía del español criollo. 

lunes, 16 de agosto de 2021

Genio y Figura de España en el “Quijote” y sus Resonancias Hispanoamericanas - Elena Calderón de Cuervo

Genio y Figura de España en el “Quijote” y sus Resonancias Hispanoamericanas
Dra. Elena Calderón de Cuervo


Sexta Conferencia del XV Curso Anual 2021 titulado «Cristiandad e Hispanidad: su Sentido y su Vigencia».


[Centro Pieper] El Centro de Humanidades Josef Pieper de Mar del Plata (Argentina), tiene el agrado de invitarlos a participar de la transmisión en vivo de la Conferencia de la Dra. Elena Calderón de Cuervo titulada «Genio y Figura de España en el “Quijote” y sus Resonancias Hispanoamericanas», el próximo viernes 20 de Agosto a partir de las 18:30hs de Argentina. 

Podrá ser vista gratuitamente por el Canal de YouTube del Centro Pieper en el siguiente enlace:


O a través de la pantalla que se encuentra a continuación: 


¿Te la vas a perder?

miércoles, 11 de agosto de 2021

Tradición e Hispanidad - Elena Calderón de Cuervo

Tradición e Hispanidad
Elena Calderón de Cuervo


Extracto de la entrevista de Felix Della Costa a la Dra. Elena Calderón de Cuervo, destacada Profesora Universitaria Argentina y Madre de trece hijos.


Felix Della Costa: -Elena, ¿qué es para vos la tradición?

Elena Calderón de Cuervo: «¡Qué pregunta! Yo no entiendo por Tradición otra cosa que la que me enseñaron en el Catecismo, es decir, el acto y efecto de transmitir a otros lo que hemos recibido de la “autoridad”. Pero acá hay dos cosas que aclarar: una que el traditum, es decir, eso que transmitimos, viene de Dios (qui locutus est per profetas) y sirve, por lo tanto, para la salvación del alma: “porque sólo Tú tienes palabra de vida eterna”. Yo puedo enseñarles a mis hijas a hacer la carbonada criolla como me enseñó mi mamá, o a bailar el chachachá que no me acuerdo quién me habrá enseñado y, aunque en cierto sentido es un acto de tradición (transmito a unos lo que recibí de otros), no lo es en sentido propio, porque eso que enseño es creación del hombre y tiene, por tanto, fines limitados. En este paquete de tradiciones “impropias” entran la poesía, danzas, cantos, trajes, dichos, costumbres y cuanta cosa constituye el tesoro de nuestras nostálgicas “querencias” terrenales, que son obra de los hombres... y de la mujeres. No se ha conservado la melodía con la que el Rey David cantaba sus Salmos, ni los pasos y aires con que los bailaba (porque parece que los bailaba y muy bien, a juzgar por el entusiasmo de las espectadoras y la envidia de Saúl), porque ese aspecto, por muy hermoso que fuera, era obra de David; pero sí se ha conservado lo que dicen sus Salmos, porque allí el Rey cantor habló por inspiración del Espíritu Santo. Se ha inventado, recientemente, la palabra “folklore” para hablar de esta “manía” de la sensiblería popular (folk) o vulgar, de arrastrar viejas costumbres, debida a su falta de “capacidad para el cambio” con su consecuente negación al “progreso”. Y esto se ha hecho con la pésima intención de meter en la misma bolsa y sin distinción de origen y finalidad junto con los bailes y las canciones, los “mitos”, los ritos (o sea, la doctrina y los sacramentos) y, en fin, todo lo que la Iglesia Católica había impuesto en la vida de los pueblos, configurando en ellos, al mismo tiempo que un “programa de salvación”, una cultura acorde con éste que se llama “civilización cristiana”.

Lo segundo que hay que aclarar, es que, debido a que el traditum viene de Dios, es nuestro deber transmitirlo y sostenerlo. El “id y evangelizad...” es una orden, un mandato de Dios por medio del cual todos estamos obligados a ser transmisores de ese traditum y, más aún, a dar nuestra vida, si hiciera falta, en defensa de su integridad (porque a Dios no hace falta hacerle “adendas” ni ponerle parches) o en testimonio de su validez. Nuestra fidelidad a la Tradición es, en definitiva, una “cuestión de honor”, de la cual dependen y derivan todos los otros honores de los hombres. Acá es donde yo distingo fidelidad de obediencia. Se es fiel a algo o a alguien y se lo sigue hasta el final, porque uno hace propio diríamos que hasta con orgullo, aquello a lo que se adhiere: Tus decretos son mi herencia para siempre, porque constituyen la alegría de mi corazón (Ps. 118, 111-112). En cambio, muchas veces se obedece hasta con disgusto. El operario obedece, el vasallo es fiel. Por eso digo yo que nuestra adhesión a la Tradición es una cuestión de honor».

miércoles, 8 de abril de 2020

La Jaula Electrónica y la Libertad Interior - Ernesto Alonso

La Jaula Electrónica y la Libertad Interior
Ernesto Alonso


Una de las maneras de infligir una derrota al totalitarismo consiste en preservar incólume la libertad interior.


Coronavirus, Tecnología y “Jaula Electrónica” 
     
[Centro Pieper] “China pudo lograr tan buenos resultados contra el coronavirus porque tenía un régimen de control de la población que hizo que la población no sufriera tanto el encierro, porque estaban acostumbrados”, comentó días pasados un sabihondo tecnólogo en la señal TN (Todo Noticias) sin advertir la enormidad que acaba de proferir. 
     
Nada digamos de la probable cantidad de muertes, cuarenta y dos mil según versiones estimables, que se han ocultado en Whuan, la provincia donde se originó el virus, para desmentir la exaltada eficacia china por boca del tecnólogo. 
     
Pésimo desacierto todavía, si develamos que el pueril acostumbramiento de los obedientes chinos no es otra cosa que una monstruosa dominación a la que el Estado Comunista, modernización capitalista mediante, viene sometiendo al nutrido proletariado chino; pues debe saberse que los socialismos “realmente existentes” no han hecho otra cosa que aplastar a su amado proletariado como si el Partido no fuese sino la odiada Burguesía disfrazada, eso sí, de vanguardia revolucionaria.  
     

lunes, 27 de julio de 2015

La Conversión de Constantino - Rubén Calderón Bouchet

La Conversión de Constantino
Rubén Calderón Bouchet


La trascendencia del Reinado de Constantino I el Grande, Emperador Romano (274-337 AD), para la historia política y religiosa de Occidente, es lo que en apretada síntesis explica aquí Calderón Bouchet [1]. 


1. Las Relaciones de la Iglesia con el Estado durante el siglo III

El edicto de Septimio Severo declaraba a la Iglesia fuera de la ley, prohibía la acción proselitista y tanto a los apóstoles como a los catecúmenos hacía pasible de la pena de muerte. Septimio Severo duró poco tiempo y su muerte temprana impidió poner en práctica las medidas que había pensado para terminar con los cristianos.

Caracalla (211-217) le sucedió en el trono de Roma. Este emperador, famoso por su crueldad, lo era mucho menos por su espíritu de sistema y aplicación. Cambiaba fácilmente de víctimas, y si durante un tiempo se encaprichó en perseguir a los cristianos pronto se cansó de ellos y halló en otros sectores de la población un ambiente más propicio para renovar su sadismo.

La suerte de los cristianos dependió más del capricho y la voluntad de los emperadores que se sucedían en el trono que de la ley que los declaraba proscriptos. Alejandro Severo (222-235) los dejó en paz. Decio (249-251) renovó la persecución y perfeccionó el edicto de intolerancia con la manifiesta intención de provocar la apostasía de todos los fieles que comparecieran ante un tribunal pagano. El texto perfeccionado por Decio no se conserva, pero, a través de las noticias que han llegado hasta nosotros, sabemos que el emperador apuntaba “sistemáticamente y en primera línea a los obispos. Se tiene la prueba de las persecuciones llevadas a cabo contra los obispos de las comunidades más importantes. Decio sabía que el obispo era el jefe de cada una de las Iglesias: si el obispo cedía, los fieles seguirían” [2].

lunes, 10 de septiembre de 2012

Don Rubén Calderón Bouchet - In Memoriam

Don Rubén Calderón Bouchet
In Memoriam
(1 Enero 1918 - 4 Septiembre 2012)


El pasado martes 4 de Septiembre del 2012 falleció a los 94 años el ilustre pensador argentino don Rubén Calderón Bouchet, Profesor Emérito de la Universidad Nacional de Cuyo, Argentina.

Nació en la ciudad de Chivilcoy, Provincia de Buenos Aires, el 1 de enero de 1918. Hizo sus primeros estudios en esa ciudad y una vez terminado el bachillerato arribo a Mendoza en marzo de 1944, donde se inscribió como alumno en la Facultad de Filosofía y Letras. Luego, ya como docente, fue profesor de Historia de las Ideas Antiguas y Medievales y de Ética en esa misma Facultad.

Filósofo, teólogo e historiador, con una impresionante producción bibliográfica en su haber, fue infatigable en la lucha por la Verdad.

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