Ignacio Balcarce
¡Feliz y Santa Pascua de Resurrección 2025!
[Centro Pieper] Sobre nada más importante, más inquietante, más enorme, más maravilloso y estremecedor, puede concentrarse la atención humana y todos sus esfuerzos intelectuales, que en la indagación del misterio de los misterios, celebrado a lo largo de estos días, en el Triduo Pascual que conmemora la Pasión, Muerte y Resurrección de nuestro Señor Jesucristo.
Un Dios que se encarna, viene a los suyos, prueba su divinidad mediante milagros, es rechazado y condenado a humillante muerte de cruz, acepta la ignominia, transita el suplicio con sumisión y humildad, permanece tres días en los abismos y luego resucita, para finalmente ascender a los cielos; todo eso, exige una explicación que amerita detenernos a pensar. ¿Cómo entenderlo? ¿Es posible creerlo?
No sólo es digno de creer y razonable, sino que en ello encuentra sentido lógico y coherente toda la condición humana, se explica su situación en el mundo y se reconoce un destino final para las almas. Cristo es la pieza del rompecabezas que ordena y esclarece todo. Lo explicaremos brevemente.


