La “Vía Pulchritudinis” en el Magisterio de Benedicto XVI
P. Javier Bocci (Comp.)
El Verdadero Arte Conduce a la Fe
"A mediados del siglo XVIII, el Papa Benedicto XIV, mandó grabar en el frontispicio del Museo Vaticano esta inscripción para explicar su finalidad: «Ad augendum Urbis splendorem et asserendam Religionis veritatem», «Para aumentar el esplendor de Roma y afirmar la verdad de la Religión cristiana».
El acercamiento a la verdad cristiana a través de la mediación de la expresión artística o histórico-cultural brinda una nueva oportunidad para hablar a la inteligencia y a la sensibilidad de personas que no pertenecen a la Iglesia católica y a veces pueden albergar prejuicios y desconfianza con respecto a ella. Los que visitan los Museos vaticanos tienen oportunidad de sumergirse en un concentrado de “teología por imágenes”, al detenerse en este santuario de arte y de fe. Permitidme poner de relieve una verdad que está escrita en el “código genético” de los Museos Vaticanos: la gran civilización clásica y la civilización judeo-cristiana no se contraponen, sino que convergen en el único plan de Dios. Lo demuestra el hecho de que el origen remoto de esta institución se remonta a una obra que con razón podríamos definir “profana” –el magnífico grupo escultórico del Laocoonte–, pero que, en realidad, insertada en el contexto vaticano, adquiere su plena y más auténtica luz. Es la luz de la criatura humana modelada por Dios, de la libertad en el drama de su redención, situada entre la tierra y el cielo, entre la carne y el espíritu. Es la Luz de una belleza que se irradia desde el interior de la obra artística y lleva al espíritu a abrirse a lo sublime, donde el Creador se encuentra con la criatura hecha a su imagen y semejanza. Todo esto podemos leerlo en una obra maestra como el Laocoonte, pero se trata de una lógica propia de todo el Museo, que desde esta perspectiva se presenta verdaderamente como un todo unitario en la compleja articulación de sus secciones, a pesar de ser tan diferentes entre sí" (Discurso en el V Centenario de los Museos Vaticanos, el 23 de Noviembre de 2006).
Relación Esencial entre Estética y Ética
"No sólo el debate cultural y artístico, sino también la realidad cotidiana nos vuelven a proponer hoy la necesidad y la urgencia de un renovado diálogo entre estética y ética, entre belleza, verdad y bondad. Efectivamente, en diversos niveles emerge dramáticamente la separación, e incluso la contraposición, entre las dos dimensiones: la de la búsqueda de la belleza, aunque comprendida reductivamente como forma exterior, como apariencia que se ha de perseguir a toda costa, y la de la verdad y la bondad de las acciones que se llevan a cabo para realizar un fin.