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miércoles, 15 de mayo de 2024

Dios, Sujeto y Objeto de la Teología, en Santo Tomás de Aquino: Síntesis que Trasciende - Fray Alberto Saguier Fonrouge OP

Dios, Sujeto y Objeto de la Teología, en Santo Tomás de Aquino: Síntesis que Trasciende
Fray Alberto Saguier Fonrouge OP


Sexta Conferencia [Modalidad Virtual] del XVIII Curso Anual 2024 del Centro Pieper titulado “«¡Nada más que Tú, Señor!» (Non nisi Te, Domine) - Legado de Santo Tomás de Aquino, a 750 años de su muerte”.


[Centro Pieper] El Centro de Humanidades Josef Pieper de Mar del Plata (Argentina), tiene el agrado de invitarlos a participar de la transmisión de la Conferencia de Fray Alberto Saguier Fonrouge OP titulada "Dios, Sujeto y Objeto de la Teología, en Santo Tomás de Aquino: Síntesis que Trasciende"

Esta Conferencia se transmitirá en vivo el próximo viernes 17 de Mayo a partir de las 19:30hs de Argentina / 00:30hs de España. 

Podrá ser vista gratuitamente por el Canal de YouTube del Centro Pieper en el siguiente enlace:


O a través de la pantalla que se encuentra a continuación: 


¿Te la vas a perder?


*   *   *


Fray Alberto Saguier Fonrouge OP
es Argentino. Es Sacerdote de la Orden de Predicadores (Dominicos) desde el año 1987. Es Profesor de Filosofía y Licenciado en Teología por la Pontificia Universidad de Santo Tomás de Aquino en Roma, más conocida como “Angelicum”.

Fue Formador y varias veces Maestro de Novicios de la Orden. Sigue dando Clases de Filosofía y Teología. Colabora en la formación permanente de Benedictinos, Trapenses y Monjas Catalinas. 

Tiene publicaciones con temas de Espiritualidad e Historia.

martes, 28 de enero de 2020

Cuando una Civilización se Desfonda - Carlos Daniel Lasa

Cuando una Civilización se Desfonda
Carlos Daniel Lasa


Lasa es Argentino, Doctor en Filosofía por la Universidad Católica de Córdoba e Investigador Independiente del CONICET. En este artículo aborda con singular profundidad el choque que hoy se establece entre dos concepciones antagónicas de la existencia.


[La Prensa / CP] El agnóstico Malraux, en “Huéspedes de paso”, señalaba: “El drama de la juventud me parece consecuencia de otro drama, que se suele llamar el quebrantamiento del alma. Tal vez se dio algo semejante al final del Imperio Romano. Ninguna civilización puede vivir sin un valor supremo. Ni puede existir sin trascendencia”. Esto es cierto, pero agrego: el tema es el lugar donde pongamos ese valor supremo o qué entendamos por trascendencia.

Lo que yo advierto, en nuestros días, es que la trascendencia ha sido reemplazada por la furia de la destrucción, o como queramos llamarla: deconstrucción, desnaturalización, estrategia de descomposición. He oído de muchos que el primer acto del espíritu debe ser la rebelión, es decir, una acción de ruptura con todo aquello que sea ajeno a mis deseos. La obediencia (lo traduzco: aquel acto del espíritu que consiste en oír el misterio de lo que es) es cosa de esclavos, no de hombres libres y civilizados.

Sin embargo, este acto de rebeldía pasa a honrar a un nuevo patrono: el Marqués de Sade. En el nuevo mundo que nos toca vivir, extremadamente narcisista, que concibe al hombre como un sujeto de deseos puramente vitales, todo resulta posible. Este sujeto necesita que se le provea, de una manera rápida, la anhelada experiencia de divinidad (el conocido donjuanismo que adora su propio e interminable deseo).

Este apetito que no reconoce fondo ni forma, al que le es preciso situarse siempre más allá de todo límite, sacrifica a la mismísima persona humana cuando esta se transforma en un obstáculo. El Marqués de Sade lo exponía claramente en “Los 120 días de Sodoma”: “La vida de un hombre es algo tan poco importante que uno puede jugar con ella cuanto le plazca, como lo haría con la de un gato o la de un perro”.

sábado, 5 de agosto de 2017

Secularización hasta en la Liturgia - P. Javier Sánchez Martínez

Secularización hasta en la Liturgia
P. Javier Sánchez Martínez


Javier Sánchez Martínez, Sacerdote de la Diócesis de Córdoba (España), es Licenciado en Teología, especialidad Liturgia, por la Universidad Eclesiástica San Dámaso de Madrid. El artículo que reproducimos a continuación, en nuestro Blog del Centro Pieper, fue publicado originalmente en el año 2015.


Pudiera parecer sorprendente que lo más santo y sagrado, con tanta carga de sacralidad, devoción y espiritualidad como es la liturgia, pudiera secularizarse, pero así ha ido sucediendo.

El proceso de secularización ha sido tan persistente que ha penetrado por las ventanas de la Iglesia y ha alcanzado a la misma liturgia pervirtiéndola. Un grave mal que hoy se padece es la secularización interna de la Iglesia, y como la liturgia es epifanía de la Iglesia, su manifestación visible, una Iglesia secularizada se reflejará en su liturgia igualmente secularizada.

Detengámonos en ver los rasgos e intenciones de esta secularización y comprenderemos mejor el alcance que tiene en la liturgia.

1) La secularización detesta lo religioso y sus expresiones, y quiere en todo caso reducirlo a la conciencia privada de cada cual.

2) La secularización, de la mano del relativismo, piensa que no existe la Verdad y por ello todo son opiniones igualmente válidas. Es la dictadura del relativismo que denunció Benedicto XVI.

3) La secularización sustituye a Dios o por el hombre o por el progreso social o por los valores de moda (ecología, solidaridad, paz…).

miércoles, 1 de agosto de 2012

Arte y Estética en la Cultura Contemporánea [Esquema y Video] - P. Javier Bocci

Arte y Estética en la Cultura Contemporánea [Esquema y Video]
Desarrollo del Arte, Inspiración y Decadencia
Pbro. Lic. Javier Bocci


El esquema general del tema estaría contenido sencillamente en los tres puntos siguientes:

1. Desarrollo del arte. Identidad trascendental de la verdad, belleza y bondad, en unidad plena.

El surgimiento u origen del arte, y su desarrollo, se producen en el deseo de expresar la realidad, desentrañar su verdad y descubrir por tanto la bondad obrando correctamente de acuerdo a lo que es el hombre, el mundo y la vida, y por supuesto su sentido más profundo que llamamos “Theos” y descubrimos lenta y esforzadamente como “algo en sí”, en realidad Alguien en sí, y finalmente, y sólo por la misericordiosa revelación de Él mismo, como Tres Alguien: Dios N. S.

El camino para lograrlo es una lenta abstracción que comienza por los arquetipos, proceso natural en toda la narrativa de la historia. Vimos cómo este proceso se repite en búsqueda del logos, con diversos métodos o lógicas, desde Homero y Hesíodo, pasando por los physicos y las “ideas platónicas” hasta Aristóteles y la “materia prima” de donde se “educen” las formas. Consiste en desarrollar caracteres o modelos que expresen la realidad, y poco a poco ir enriqueciéndolos. Esto ocurre desde la Sagrada Escritura, pasando por la literatura griega, que propone modelos como Edipo, Prometeo, Sísifo, el mismo Aquiles, Narciso, y tantísimos más, que desarrollados por numerosos autores van cobrando cada vez más claridad en lo que quieren transmitir, especialmente acerca del hombre, en un lenguaje que ha sido llamado “mitopoiético”.

lunes, 17 de agosto de 2009

El Idealismo Trascendental de Kant - Alberto Caturelli

El Idealismo Trascendental de Kant
Alberto Caturelli


Estimados:

Los invitamos a participar del próximo Café Filosófico, a realizarse el sábado 22 de Agosto a partir de las 10 de la mañana en el Multiespacio Cultural EL CAMINO, sito en Av. Luro 4344 – 1º Piso, de nuestra ciudad de Mar del Plata.

El tema que convoca en esta oportunidad es “El idealismo trascendental de Kant”, a cargo del Dr. Alberto Caturelli, en el marco del Curso sobre Historia del Pensamiento Moderno que dicta el Centro Pieper este año, bajo el lema: “Pasión por la verdad”.

Los interesados pueden inscribirse directamente en el Multiespacio Cultural EL CAMINO, unos minutos antes del inicio del Café Filosófico, donde además se brindarán detalles del programa de todo el año.

Para mayor información, pueden llamar por teléfono al (0223) 495-0465 ó (0223) 154-36-3298.

lunes, 10 de agosto de 2009

La Filosofía de Manuel Kant - Alberto Caturelli


La Filosofía de Manuel Kant
[1724-1804]
Alberto Caturelli


Material de Lectura para la Sexta Clase Magistral del Curso sobre Historia del Pensamiento Moderno.


La filosofía de Manuel Kant
(Segundo momento de absolutización de la razón)

Naturalmente que, salvo los momentos de crítica interna al inmanentismo, de los cuales he señalado los dos principales – Pascal y Vico –, hasta aquí se ha producido, desde Ockam, Nicolás de Cusa y luego Descartes, una primacía del pensar sobre el ser que no es ya des-cubierto por el pensamiento, sino que comienza a ser «puesto» por el pensar. Todos los intentos de superación de los problemas internos al cartesianismo han dejado intacto este momento en el cual la razón se hace criterio de la verdad. Si la razón, en cierto modo, pone al ser, se sigue que, al menos, de la razón no se duda en absoluto, y si de la razón no se ha dudado en absoluto, existe por lo menos un elemento que no es crítico y no ha sido puesto en cuestión: la misma razón. Luego es necesario preguntarse por la posibilidad de conocer de la misma razón, poniendo la razón en cuestión y – más tarde – cuando descubramos que la razón imprime sus «formas» a lo real «creando» el objeto de conocimiento en cuanto tal, habremos descubierto que casi todo el ser es creado o puesto por la razón. Y éste es el segundo momento de la absolutización de la razón. De ahí que en el mismo cogito ergo sum, al autoponerse la razón como criterio de la verdad, la misma razón se pone en cuestión y es necesario preguntarse por ella. Y éste es el momento de la filosofía de Kant.


a) Kant, precrítico

En el seno de una familia pietista nació Kant, el año 1724, y tuvo una buena formación en literaturas clásicas, primero, y luego, en sus estudios universitarios, realizados en su ciudad natal: Königsberg. Realizó estudios de física, matemáticas, ciencias naturales, lógica, metafísica, geografía. Se desempeñó como preceptor privado, y en 1755 comenzó a enseñar en la Universidad de Königsberg como «privatdozent». En 1770 fue profesor titular, y en ese cargo se mantuvo hasta su muerte, acaecida a los ochenta años. Era de dulce carácter, alegre, vivo, bromista, metódico hasta lo inverosímil y curioso de todo cuanto tuviera interés científico o fuera apto para la búsqueda de la verdad.

Como mi libro no es, estrictamente, una obra de pura historia, no mencionaré todas sus obras. Bástenos con aceptar el hecho común de la división de su pensamiento en tres períodos: 1 (hasta 1770), en el cual todos sus escritos demuestran su interés predominante por la naturaleza y los estudios físicos, cosmológicos y geográficos; 2 (1770-1780), en el que se hace evidente su interés por la filosofía y la influencia creciente del empirismo inglés, y en el cual aparecen elementos importantes del período propiamente kantiano, hasta que, luego de tres lustros de silencio; 3 (1781 en adelante), con la aparición, de 1781, de su obra fundamental, Crítica de la razón pura, comienza el período llamado «crítico» o propio de su filosofía. Ésta se despliega luego en una exposición más sencilla de la primera Crítica, es decir, en los Prolegómenos a cualquier metafísica futura que quiera presentarse como ciencia. En 1787 publicó la Crítica del juicio, y casi simultáneamente, todas sus numerosas obras teóricas, sin contar sus escritos póstumos y el epistolario de quien ha sido, sin duda, uno de los más grandes filósofos alemanes, solamente superado – quizá – por Hegel, en el siglo siguiente. En el segundo período de su desarrollo intelectual, Kant hace abandono definitivo de su primera formación dogmática leibniziana y wolfiana, e insinúanse los temas generales de su período «crítico», particularmente respecto del espacio y del tiempo que aparecen como leyes o formas de la sensibilidad en la Disertación de 1770. Pero lo que aparece claro es que ahora, como dije antes, no se trata solamente de que la razón busque la evidencia primera, sino que la razón plantea el problema de su propia validez. Y tal es el problema propiamente crítico.

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