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viernes, 30 de septiembre de 2022

Orígenes: el Pensamiento [07] - Benedicto XVI

Orígenes: el Pensamiento
[Padres de la Iglesia 07]
Benedicto XVI


Audiencia General correspondiente al miércoles 2 de Mayo de 2007, continuando así su Ciclo de Catequesis sobre los Padres de la Iglesia.


[CP] La catequesis del miércoles pasado estuvo dedicada a la gran figura de Orígenes, doctor alejandrino que vivió entre los siglos II y III. En esa catequesis, hablamos de la vida y la producción literaria de este gran maestro alejandrino, encontrando en la “triple lectura” que hacía de la Biblia el núcleo inspirador de toda su obra. No traté —para retomarlos hoy— dos aspectos de la doctrina de Orígenes, que considero entre los más importantes y actuales: me refiero a sus enseñanzas sobre la oración y sobre la Iglesia.

En realidad, Orígenes, autor de un importante tratado “Sobre la oración”, siempre actual, mezcla constantemente su producción exegética y teológica con experiencias y sugerencias relativas a la oración. A pesar de toda la riqueza teológica de su pensamiento, nunca lo desarrolla de modo meramente académico; siempre se funda en la experiencia de la oración, del contacto con Dios. En su opinión, para comprender las Escrituras no sólo hace falta el estudio, sino también la intimidad con Cristo y la oración. Está convencido de que el camino privilegiado para conocer a Dios es el amor, y de que no se puede conocer de verdad a Cristo sin enamorarse de él.

En la Carta a Gregorio, Orígenes recomienda: “Dedícate a la lectio de las divinas Escrituras; aplícate a ella con perseverancia. Comprométete en la lectio con la intención de creer y agradar a Dios. Si durante la lectio te encuentras ante una puerta cerrada, llama y te la abrirá el guardián, de quien Jesús dijo: «El guardián se la abrirá». Aplicándote de este modo a la lectio divina, busca con lealtad y confianza inquebrantable en Dios el sentido de las divinas Escrituras, que en ellas se encuentra oculto con gran amplitud. Ahora bien, no te contentes con llamar y buscar: para comprender los asuntos de Dios tienes absoluta necesidad de la oración. Precisamente para exhortarnos a la oración, el Salvador no sólo nos dijo: «buscad y hallaréis», y «llamad y se os abrirá», sino que añadió: «Pedid y recibiréis»” (Carta a Gregorio, 4).

lunes, 26 de septiembre de 2022

Clemente de Alejandría [05] - Benedicto XVI

Clemente de Alejandría
[Padres de la Iglesia 05]
Benedicto XVI


Audiencia General correspondiente al miércoles 18 de Abril de 2007, continuando así su Ciclo de Catequesis sobre los Padres de la Iglesia.


[CP] Después del tiempo de las fiestas, volvemos a las catequesis normales, aunque por lo que se ve la plaza está todavía de fiesta. Como decía, con las catequesis volvemos a la serie que habíamos comenzado. Hemos hablado de los doce Apóstoles, luego de los discípulos de los Apóstoles, ahora de las grandes personalidades de la Iglesia naciente, de la Iglesia antigua. La última catequesis la dedicamos a hablar de san Ireneo de Lyon; hoy hablamos de Clemente de Alejandría, un gran teólogo que nació probablemente en Atenas a mediados del siglo II. De Atenas heredó un notable interés por la filosofía, que lo convirtió en uno de los más destacados promotores del diálogo entre la fe y la razón en la tradición cristiana.

Siendo todavía joven, llegó a Alejandría, la “ciudad símbolo” de la fecunda encrucijada entre diferentes culturas que caracterizó la edad helenista. Allí fue discípulo de Panteno, y le sucedió en la dirección de la escuela catequística. Numerosas fuentes atestiguan que fue Ordenado Presbítero. Durante la persecución de los años 202-203 abandonó Alejandría para refugiarse en Cesarea, en Capadocia, donde falleció hacia el año 215.

Las obras más importantes que nos quedan de él son tres: el Protréptico, el Pedagogo y los Stromata. Aunque al parecer no era esta la intención originaria del autor, esos escritos constituyen una auténtica trilogía, destinada a acompañar eficazmente la maduración espiritual del cristiano.

viernes, 2 de septiembre de 2022

San Justino, Filósofo y Mártir - Benedicto XVI

San Justino, Filósofo y Mártir
Benedicto XVI


Audiencia General correspondiente al miércoles 21 de Marzo de 2007, continuando así su Ciclo de Catequesis sobre los Padres de la Iglesia. [Nota del Centro Pieper: los resaltados son nuestros]


[CentroPieper] En estas catequesis estamos reflexionando sobre las grandes figuras de la Iglesia primitiva. Hoy hablamos de san Justino, filósofo y mártir, el más importante de los Padres apologistas del siglo II. Con la palabra “apologista” se designa a los antiguos escritores cristianos que se proponían defender la nueva religión de las graves acusaciones de los paganos y de los judíos, y difundir la doctrina cristiana de una manera adecuada a la cultura de su tiempo. Así, los apologistas buscan dos finalidades: una, estrictamente apologética, o sea, defender el cristianismo naciente (apologhía, en griego, significa precisamente “defensa”); y otra, “misionera”, o sea, proponer, exponer los contenidos de la fe con un lenguaje y con categorías de pensamiento comprensibles para los contemporáneos.

San Justino nació, alrededor del año 100, en la antigua Siquem, en Samaría, en Tierra Santa; durante mucho tiempo buscó la verdad, peregrinando por las diferentes escuelas de la tradición filosófica griega. Por último, como él mismo cuenta en los primeros capítulos de su Diálogo con Trifón, un misterioso personaje, un anciano con el que se encontró en la playa del mar, primero lo confundió, demostrándole la incapacidad del hombre para satisfacer únicamente con sus fuerzas la aspiración a lo divino. Después, le explicó que tenía que acudir a los antiguos profetas para encontrar el camino de Dios y la “verdadera filosofía”. Al despedirse, el anciano lo exhortó a la oración, para que se le abrieran las puertas de la luz.

Este relato constituye el episodio crucial de la vida de san Justino: al final de un largo camino filosófico de búsqueda de la verdad, llegó a la fe cristiana. Fundó una escuela en Roma, donde iniciaba gratuitamente a los alumnos en la nueva religión, que consideraba como la verdadera filosofía, pues en ella había encontrado la verdad y, por tanto, el arte de vivir de manera recta. Por este motivo fue denunciado y decapitado en torno al año 165, en el reinado de Marco Aurelio, el emperador filósofo a quien san Justino había dirigido una de sus Apologías.


El Encuentro de la Filosofía Cristiana con la Pagana en San Justino Mártir
Hugo Costarelli Brandi


viernes, 28 de enero de 2022

La Doctrina Tomista sobre el Alma en relación con los Problemas y Valores de nuestro tiempo - San Juan Pablo II

La Doctrina Tomista sobre el Alma
en relación con los Problemas y Valores de nuestro tiempo
San Juan Pablo II


Discurso del Papa Juan Pablo II a los participantes en el Congreso Internacional de la Sociedad “Santo Tomás de Aquino”.


La causa del hombre

Venerados y queridos hermanos:

1. Estoy muy contento de encontrarme con vosotros, miembros de la Sociedad “Santo Tomás de Aquino”, y con todos vosotros, participantes en este Congreso internacional, organizado por dicha Sociedad, para profundizar en la doctrina tomista sobre el alma, en relación con los problemas y con los valores de nuestro tiempo.

No puedo dejar de expresar mi complacencia por esta iniciativa, que ciertamente aportará una considerable contribución a la causa del hombre y al servicio de la Iglesia. Aprecio especialmente el intento general de vuestra Sociedad de promover e incrementar el estudio del Doctor Angélico, que en el campo de la teología sistemática y especulativa siempre ha sido objeto, por parte del Magisterio de la Iglesia, de especiales alabanzas y exhortaciones, hasta las tan conocidas indicaciones del último Concilio en el campo específico de la formación sacerdotal (Optatam totius, 16).

He tenido la alegría de pertenecer a vuestra Sociedad desde su fundación, determinada en el Congreso tomista de 1974, en el cual tomé parte.

lunes, 18 de octubre de 2021

¿Quién fue Héctor Valdivielso Sáez, el primer Santo Argentino? [San Benito de Jesús]

¿Quién fue Héctor Valdivielso Sáez, el primer Santo Argentino?
[San Benito de Jesús]


Era uno de los ocho católicos que alcanzó la corona del martirio durante la llamada Revolución de Asturias, poco antes de la Cruzada Española. Pronto se cumplirán los 22 años de su canonización y el Centro Pieper ofrece esta breve semblanza biográfica –recopilada de varias fuentes– para recordarlo y resaltar los lazos espirituales que unen nuestra Argentina con España.


[Centro Pieper] Héctor Valdivielso Sáez nació en el Barrio de Boedo, en Buenos Aires, el 31 de octubre de 1910. Hijo de inmigrantes españoles, quienes se habían mudado a aquella ciudad unos años antes de su nacimiento, fue bautizado el 26 de mayo de 1913 en la antigua iglesia de San Nicolás de Bari, que se encontraba en la zona donde se alza actualmente el Obelisco de la Avenida 9 de Julio.

A los 4 años de edad regresó con sus padres a España y se estableció en Briviesca (Burgos), que era la tierra de sus antecesores. En el año 1922 surgió en Héctor la idea de hacerse religioso e ingresó en el estudiantado de los Hermanos de La Salle (Hermanos de las Escuelas Cristianas) de Bujedo. 

En 1924 viajó a Bélgica, a la casa central de La Salle, donde ingresó junto con un grupo de aspirantes en el noviciado misionero, movido del deseo de realizar un día el apostolado en la tierra donde había nacido, la República Argentina. En ese mismo instituto hizo el postulantado y el 6 de octubre de 1926 recibió el Hábito. Con él se le adjudicó el nombre nuevo: Hermano Benito de Jesús. Profesó en 1927 y enseguida regresó a Bujedo para realizar sus estudios de Profesor. 

El 14 de agosto de 1929 llegó a Astorga, en la Provincia de León, que sería su campo magisterial. Con intuición muy fina, se abrió al gran mundo de los medios de comunicación y, conociendo sus dotes literarias, se comprometió con el apostolado de la buena prensa. El periódico “Luz de Astorga” le abrió sus páginas para que se explayara sobre los temas de su predilección.

sábado, 17 de julio de 2021

Un Jubileo Significativo: la Virgen de la Victoria de Lepanto [Incluye Video] - Mons. Juan Antonio Reig Plá

Un Jubileo Significativo: la Virgen de la Victoria de Lepanto
[Incluye Video]
Mons. Juan Antonio Reig Plá


Reproducimos a continuación un extracto -elaborado por el Centro Pieper- de la Carta Pastoral del Obispo de Alcalá de Henares (España), titulada “Para gestar nuevos cristianos «Monstra te esse Matrem»”, publicada en Septiembre del 2020. ¡Cualquier parecido con nuestra Argentina NO ES pura coincidencia!


1. A modo de introducción

Desde mi más tierna infancia fui educado por mis padres, por mis maestros y por la tradición de mi pueblo (Cocentaina, Alicante) en un amor grande a la Santísima Virgen María con la advocación de Virgen del Milagro (la Mare de Deu). Era costumbre entre mis paisanos visitar diariamente el Santuario de la Virgen, invocarla en cualquier ocasión, particularmente en los momentos decisivos de la vida, y celebrarla juntos como Madre con verdadera alegría y entusiasmo. En aquellos momentos a nadie extrañaba que a los seis años ya supiera rezar el Santo Rosario con las letanías en latín. 

Recién nacido fui consagrado a la Virgen y Ella me ha acompañado como buena Madre a lo largo de toda mi vida. Para mí la piedad mariana ha sido algo connatural y Ella ha sido siempre mi intercesora y mi punto de referencia en la fe. Por eso al tener que escoger un lema para mi episcopado no pude menos que recurrir al himno Ave maris stella (Salve, estrella del mar) en el que se dice en una de las estrofas Monstra te esse matrem (Muestra que eres Madre).

Fui ordenado sacerdote a los veinticuatro años y en mi primer nombramiento fui enviado como coadjutor a la parroquia de San Juan Bautista de Manises, ciudad cercana a Valencia. Cuando celebraba la Santa Misa la Iglesia estaba llena de niños, jóvenes, matrimonios y adultos. Cualquier acto que se organizaba en la parroquia era multitudinario, todavía en 1971. Estuve sólo dos años, el tiempo suficiente para visitar a todas las familias en sus casas. Inmediatamente comprendí que el gran punto de apoyo para la transmisión de la fe y la custodia de la tradición católica era la familia.

sábado, 20 de marzo de 2021

Cristo Único Salvador. La Declaración «Dominus Iesus» - Mons. Francisco Simón Conesa Ferrer

Cristo Único Salvador
La Declaración «Dominus Iesus»
Mons. Francisco Simón Conesa Ferrer


¿Todas las religiones conducen a Dios? Imprescindible leer este artículo, publicado originalmente en la Revista de Teología “Almeriensis” en el año 2018 y que reproducimos ahora en el Blog del Centro Pieper, donde Monseñor Conesa Ferrer (Obispo de Menorca, España) reflexiona sobre la Declaración «Dominus Iesus» de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Se trata de una sólida respuesta a los desvaríos de la llamada «teología pluralista de las religiones», que erróneamente «pretende la salvación» haciendo coincidir a las religiones «en una especie de religiosidad universal indiferenciada». 


1. Introducción

La reacción de la prensa ante esta Declaración fue furibunda [1]. Como lamentablemente suele ser habitual, no atendieron a los argumentos con que fue presentada, ni al contexto o motivaciones de la Declaración. Los titulares de la prensa internacional fueron demoledores. The Angeles Times (6-9-2000), por ejemplo, titulaba: «El Vaticano declara que el catolicismo es la única vía de salvación». En otros diarios encontramos titulares como: «La Iglesia cierra las puertas al diálogo», «Ratzinger, la ira de los protestantes», «Así el Cardenal sabotea las aperturas de Wojtyla».

Sorprende, en primer lugar, que un Documento teológico como Dominus Iesus suscitara tanto interés por parte de la opinión pública. Me temo que los medios de comunicación aprovecharon la ocasión para lanzar una invectiva contra la Santa Sede y, especialmente, contra el temido cardenal alemán que estaba al frente de lo que repetidamente llamaban «Ex-Santo Oficio». Es también llamativa la superficialidad con que fue tratado el tema, recortando su contenido a las afirmaciones sobre ecumenismo, las cuales fueron presentadas en tono alarmista. Todas estas críticas desproporcionadas influyeron, como es evidente, en la recepción del Documento por parte de los católicos y de los cristianos de otras confesiones.

domingo, 14 de junio de 2020

Cristo, el Matrimonio y los Relatos de Creación del Hombre en el Libro del Génesis - San Juan Pablo II

Cristo, el Matrimonio y los Relatos de Creación del Hombre en el Libro del Génesis
San Juan Pablo II


A continuación reproducimos en nuestro Blog del Centro Pieper el extracto de dos Catequesis del Papa Juan Pablo II, tomadas de sus Audiencias Generales de los días Miércoles, correspondientes al 12 y 19 de Septiembre de 1979. Al  final de este post, encontrarán un video del P. Horacio Bojorge –también editado por el Centro Pieper– comentando estas Catequesis del Papa Wojtyla, entre otros textos.


I. Las Primeras Páginas del Libro del Génesis

1. El miércoles pasado comenzamos el ciclo de reflexiones sobre la respuesta que Cristo Señor dio a sus interlocutores acerca de la pregunta sobre la unidad e indisolubilidad del matrimonio. Los interlocutores fariseos, como recordamos, apelaron a la ley de Moisés; Cristo, en cambio, se remitió al “principio” citando las palabras del libro del Génesis. El “principio” en este caso se refiere a lo que trata una de las primeras páginas del libro del Génesis. Si queremos hacer un análisis de esta realidad, debemos, sin duda, dirigirnos, ante todo, al texto. Efectivamente, las palabras pronunciadas por Cristo en la conversación con los fariseos, que nos relatan el capítulo 19 de San Mateo y el 10 de San Marcos, constituyen un pasaje que, a su vez, se encuadra en un contexto bien definido, sin el cual no pueden ser entendidas ni interpretadas justamente. Este contexto lo ofrecen las palabras: “¿No habéis leído que al principio el Creador los hizo varón y hembra...?” (Mt 19, 4), y hace referencia al llamado primer relato de la creación del hombre, inserto en el ciclo de los siete días de la creación del mundo (Gn 1, 1-2. 4). En cambio, el contexto más próximo a las otras palabras de Cristo, tomadas del Génesis 2, 24, es el llamado segundo relato de la creación del hombre (Gn 2, 5-25), pero indirectamente es todo el capítulo tercero del Génesis. El segundo relato de la creación del hombre forma una unidad conceptual y estilística con la descripción de la inocencia original, de la felicidad del hombre e incluso de su primera caída. Dado lo específico del contenido expresado en las palabras de Cristo, tomadas del Génesis 2, 24, se podría incluir también en el contexto, al menos, la primera frase del capítulo cuarto del Génesis, que trata de la concepción y nacimiento del hombre de padres terrenos. Así intentamos hacer en el presente análisis.

2. Desde el punto de vista de la crítica bíblica, es necesario recordar inmediatamente que el primer relato de la creación del hombre es cronológicamente posterior al segundo. El origen de este último es mucho más remoto. Este texto más antiguo se define “yahvista”, porque para nombrar a Dios se sirve del término “Yahvé”. Es difícil no quedar impresionados por el hecho de que la imagen de Dios que presenta tiene rasgos antropomórficos bastante relevantes (efectivamente, entre otras cosas leemos allí que “formó Yahvé Dios al hombre del polvo de la tierra y le inspiró en el rostro aliento de vida”: Gn 2, 7). Respecto a la descripción, el primer relato, es decir, precisamente el considerado cronológicamente más reciente, es mucho más maduro, tanto por lo que se refiere a la imagen de Dios, como por la formulación de las verdades esenciales sobre el hombre. Este relato proviene de la tradición sacerdotal y al mismo tiempo “elohista” de “Elohim”, término que emplea para nombrar a Dios.

3. Dado que en esta narración la creación del hombre como varón y hembra, a la que se refiere Jesús en su respuesta según Mt 19, está incluida en el ritmo de los siete días de la creación del mundo, se le puede atribuir sobre todo un carácter cosmológico; el hombre es creado sobre la tierra y al mismo tiempo que el mundo visible. Pero, a la vez, el Creador le ordena subyugar y dominar la tierra (cf. Gn 1, 28): está colocado, pues, por encima del mundo. Aunque el hombre esté tan estrechamente unido al mundo visible, sin embargo la narración bíblica no habla de su semejanza con el resto de las criaturas, sino solamente con Dios (“Dios creó al hombre a imagen suya, a imagen de Dios lo creó...”: Gn 1, 27). En el ciclo de los siete días de la creación es evidente una gradación precisa [1]; en cambio, el hombre no es creado según una sucesión natural, sino que el Creador parece detenerse antes de llamarlo a la existencia, como si volviese a entrar en sí mismo para tomar una decisión: “Hagamos al hombre a nuestra imagen y a nuestra semejanza” (Gn 1, 26).

jueves, 1 de febrero de 2018

Hay que Pagar un Precio Alto - P. Miguel Ángel Fuentes

Hay que Pagar un Precio Alto
P. Miguel Ángel Fuentes


El P. Fuentes es Licenciado en Teología por la Pontificia Universidad Santo Tomás de Aquino (Angélicum) de Roma; y Doctor en Teología con especialización en Matrimonio y Familia, por el Instituto Giovanni Paolo II de la Universidad Lateranense de Roma [1]


El diario de la Conferencia Episcopal Italiana, «Avvenire», en su suplemento mensual “Noi, Famiglia & Vita”, ha publicado el 28 de enero pasado lo sustancial de la Conferencia del P. Maurizio Chiodi [2]… con una nota introductoria titulada “Del papa Montini a Francisco, desarrollo en la fidelidad”. Allí se sostiene que la posición de Chiodi (y por tanto la de muchos otros teólogos y prelados, incluidos obispos y cardenales) no debe entenderse como una “superación o una crítica de la «Humanae vitae»” sino “que pretende representar el desarrollo de una tradición”. Lo que al autor parece más que lógico puesto “que el papa Montini la concibió… no sin haber aclarado que se trataba de magisterio que no era ni infalible ni irreformable” (sic).

Necesito un médico. Porque al leer estas cosas experimento la sensación de que la cogitativa tiende a anudárseme. Me apeno por los que sufren de colon irritable.

Si entre lo que dice Pablo VI en la «Humanae vitae» (n. 12: “No le es lícito [non licet] al hombre romper por su propia iniciativa el nexo indisoluble y establecido por Dios, entre el significado de la unidad y el significado de la procreación que se contienen conjuntamente en el acto conyugal”) y lo que afirma Chiodi (“hay circunstancias… que precisamente por el bien de la responsabilidad, exigen contracepción”) [3] hay un “desarrollo” doctrinal, como nos quieren hacer creer, entonces se puede ordeñar una cabra y sacar de su ubre un whisky escocés. Esto sí que es flor de ordeñe. Los progresistas no creen en los milagros, pero ellos hacen unos que convertirían al mismo Faraón de Egipto.

viernes, 8 de septiembre de 2017

Cultura de la Verdad y Cultura de la Mentira [Incluye Video] - Cardenal Carlo Caffarra

Cultura de la Verdad y Cultura de la Mentira
[Incluye Video]
Cardenal Carlo Caffarra


Ponencia del Cardenal Carlo Cafarra, el pasado 19 de Mayo de 2017, en el IV Foro por la Vida en Roma, organizado por “Voice of the Family”. Al final de este post, publicamos el video completo.


[LifeSiteNews/InfoCatólica/Centro Pieper] El Cardenal Italiano Carlo Caffarra, Arzobispo Emérito de Bolonia –fallecido repentinamente el pasado 6 de Septiembre–, señaló en su presentación en el “IV Foro por la Vida”, en Roma, que hay dos fuerzas que se oponen entre sí en singular batalla.

La historia de la humanidad es una confrontación entre dos fuerzas: la fuerza de atracción, cuya fuente está en el Corazón herido del Crucificado-Resucitado, y el poder de Satanás, que no quiere ser expulsado de su reino”. El Cardenal dijo que el área en la que se desarrolla esta batalla es el corazón humano y tiene dos dimensiones, una interior y otra exterior. 

Esto es lo que está ocurriendo en el corazón del hombre: Jesús, la Revelación del Padre, ejerce una fuerte atracción hacia sí mismo. Satanás trabaja en contra de esto, para neutralizar la fuerza atractiva del Crucificado-Resucitado. La fuerza de la verdad que nos hace libres actúa sobre el corazón del hombre. Es la fuerza satánica de la mentira la que nos hace esclavos”, dijo. Por eso, “dado que el hombre está situado entre dos fuerzas opuestas, la condición en que se encuentra debe necesariamente dar lugar a dos culturas: la cultura de la verdad y la cultura de la mentira”.

martes, 15 de noviembre de 2016

La Transmisión de la Revelación Divina [Incluye Video] - Catecismo de la Iglesia Católica

La Transmisión de la Revelación Divina
[Incluye Video]
Catecismo de la Iglesia Católica


Transcribimos a continuación, tomado del Catecismo promulgado por San Juan Pablo II en 1992, sus numerales 74 al 95.


74. Dios “quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad” (1 Tim 2, 4), es decir, al conocimiento de Cristo Jesús (cf. Jn 14, 6). Es preciso, pues, que Cristo sea anunciado a todos los pueblos y a todos los hombres y que así la Revelación llegue hasta los confines del mundo: 
«Dios quiso que lo que había revelado para salvación de todos los pueblos se conservara por siempre íntegro y fuera transmitido a todas las generaciones» (DV 7).


I. La Tradición apostólica

75. “Cristo nuestro Señor, en quien alcanza su plenitud toda la Revelación de Dios, mandó a los Apóstoles predicar a todos los hombres el Evangelio como fuente de toda verdad salvadora y de toda norma de conducta, comunicándoles así los bienes divinos: el Evangelio prometido por los profetas, que Él mismo cumplió y promulgó con su voz” (DV 7).


La predicación apostólica...

76. La transmisión del Evangelio, según el mandato del Señor, se hizo de dos maneras:

oralmente: “los Apóstoles, con su predicación, sus ejemplos, sus instituciones, transmitieron de palabra lo que habían aprendido de las obras y palabras de Cristo y lo que el Espíritu Santo les enseñó”; 

por escrito: “los mismos Apóstoles y los varones apostólicos pusieron por escrito el mensaje de la salvación inspirados por el Espíritu Santo” (DV 7).

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