Mostrando entradas con la etiqueta Smith Woodward. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Smith Woodward. Mostrar todas las entradas

miércoles, 4 de febrero de 2009

Fraudes Paleontológicos - Horacio Boló


Fraudes Paleontológicos
Horacio Boló


La paleontología es la rama de las ciencias que estudia los seres orgánicos cuyos restos o vestigios se encuentran en estado fósil.

Aunque a muchos los sorprenda las mentiras en la ciencia no son infrecuentes en todos sus campos. Se miente por varias razones y una de ellas es por defender una determinada teoría, en este caso, la evolucionista. La revista Science publicó en 1980 (vol. 210, pag. 884 y siguientes, 21 de noviembre de 1980) un resumen de una conferencia científica sobre el evolucionismo donde se destaca que el registro fósil no muestra los estadios intermedios que postula la teoría evolucionista. Algunos los falsificaron para sostener el evolucionismo.


El hombre de Piltdown

En 1908 un abogado inglés aficionado a la paleontología llamado Charles Dawson encuentra en sus excavaciones en la región de Piltdown, en el sur de Inglaterra, un hueso que identifica como perteneciente a la región parietal del cráneo de un hombre. Continuó sus exploraciones y en 1911 descubre un pedazo más grande perteneciente a la región frontal. Comunicó estos hallazgos a Smith Woodward, conocido paleontólogo y miembro del British Museum, quién se entusiasma con estos descubrimientos y decide unirse a Dawson en las investigaciones. Tiempo después encuentran una mandíbula con los dos primeros molares y a un metro de distancia de este lugar aparece un fragmento del hueso occipital. Deciden incorporar como colaborador a un sacerdote jesuita que era también aficionado a la paleontología y que se encontraba realizando estudios en el colegio de Hastings, perteneciente a la Compañía de Jesús, en Inglaterra: Teilhard de Chardin. Es Teilhard de Chardin quién en 1913 descubre un canino que Woodward atribuye a la mandíbula y además dos huesos nasales. Los huesos del cráneo son indudablemente humanos. La mandíbula era muy parecida a la de un mono, de un chimpancé. El canino, encontrado por Teilhard, se parece mucho más al de un mono que al de un hombre. Los molares que aparecían fuertemente desgastados son muy parecidos a los del chimpancé. A pesar de esto Woodward estimó que todos estos restos fósiles pertenecían a un mismo individuo, al que consideró el eslabón perdido de la cadena evolutiva del hombre al mono y lo llamó eoanthropus, forma de la aurora de la humanidad. (Teilhard de Chardin va a citar al eoanthropus como antecesor del hombre en su libro “L’Aparition de l’homme” publicado en 1948). Estos restos fósiles estuvieron exhibidos en el Museo Británico hasta 1958 como pertenecientes a un antecesor del hombre actual.

Entrada destacada

Resistencia Católica a la Revolución Anticristiana - XX Curso Anual 2026 del Centro Pieper

Resistencia Católica a la Revolución Anticristiana Centro Pieper XX Curso Anual 2026 « Porque habrá, entonces, grande tribulación, cual no h...