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lunes, 5 de junio de 2023

San Bernardo de Claraval, Abad y Doctor de la Iglesia - P. Santiago Cantera OSB

San Bernardo de Claraval, Abad y Doctor de la Iglesia
P. Santiago Cantera OSB


Tercera Conferencia del XVII Curso Anual 2023 del Centro Pieper titulado «Aproximación a los Doctores de la Iglesia».


[Centro Pieper] El Centro de Humanidades Josef Pieper de Mar del Plata (Argentina), tiene el agrado de invitarlos a participar de la transmisión de la Conferencia del P. Santiago Cantera (Monje Benedictino) titulada “San Bernardo de Claraval, Abad y Doctor de la Iglesia”

Esta Conferencia se transmitirá en vivo el próximo viernes 09 de Junio a partir de las 12:30hs de Argentina / 17:30hs de España. 

Podrá ser vista gratuitamente por el Canal de YouTube del Centro Pieper en el siguiente enlace:

O a través de la pantalla que se encuentra a continuación:


¿Te la vas a perder?

San Bernardo de Claraval nació en Fontaine, cerca de Dijón (Francia), en el año 1090. Sus padres pertenecían a la alta nobleza de Borgoña. Fue el tercero de una familia de siete hijos, seis de los cuáles eran varones.
Bernardo tenía un extraordinario carisma de atraer a todos hacia Cristo. Cuando decidió ingresar al Convento de Monjes Benedictinos llamado Císter, en el año 1112, se llevó con él a sus cuatro hermanos mayores. Un tiempo después, también su hermano menor se fue de religioso. Y a la muerte de su madre, entra también en el Monasterio su padre. Este es un singular caso en la historia, el de “la familia que se fue con Cristo”. Bernardo era un cazador de almas y de vocaciones. 
En el Convento del Císter demostró tales cualidades y santidad que fue enviado como superior a fundar un Monasterio. Eligió un sitio apartado en el bosque y le puso el nombre de Claraval. Su inmenso amor a Dios y a la Santísima Virgen María y su deseo de salvar almas lo llevaban a hacer penitencia, y también a orar y estudiar largas horas. Por eso, su palabra tenía un efecto fulminante sobre sus oyentes, que sentían inmediatamente un impulso fortísimo de volverse mejor. De ahí que lo llamaran “el doctor boca de miel” (Doctor Melífluo).
Fundó ciento sesenta y tres monasterios en diferentes partes de Europa y, por pedido del Papa, predicó una Cruzada. 
Murió en Claraval en el año 1153.
Fue canonizado por Alejandro III el 18 de enero de 1174. Y el papa Pío VIII le concedió el título de Doctor de la Iglesia.
Sus bellísimos Sermones son leídos hoy, después de varios siglos, con verdadera satisfacción y gran provecho.
 

sábado, 3 de junio de 2023

Catequesis sobre San Bernardo de Claraval - Benedicto XVI

Catequesis sobre San Bernardo de Claraval
Benedicto XVI


Audiencia General correspondiente al Miércoles 21 de octubre de 2009 [Nota del Centro Pieper: las “negritas” son nuestras].
 

Hoy quiero hablar sobre san Bernardo de Claraval, llamado el “último de los Padres” de la Iglesia, porque en el siglo XII, una vez más, renovó e hizo presente la gran teología de los Padres. No conocemos con detalles los años de su juventud, aunque sabemos que nació en el año 1090 en Fontaines, en Francia, en una familia numerosa y discretamente acomodada. De joven, se entregó al estudio de las llamadas artes liberales -especialmente de la gramática, la retórica y la dialéctica- en la escuela de los canónigos de la iglesia de Saint-Vorles, en Châtillon-sur-Seine, y maduró lentamente la decisión de entrar en la vida religiosa. Alrededor de los veinte años entró en el Císter, una fundación monástica nueva, más ágil respecto de los antiguos y venerables monasterios de entonces y, al mismo tiempo, más rigurosa en la práctica de los consejos evangélicos. Algunos años más tarde, en 1115, san Bernardo fue enviado por san Esteban Harding, tercer abad del Císter, a fundar el monasterio de Claraval (Clairvaux). Allí el joven abad, que tenía sólo 25 años, pudo afinar su propia concepción de la vida monástica, esforzándose por traducirla en la práctica. Mirando la disciplina de otros monasterios, san Bernardo reclamó con decisión la necesidad de una vida sobria y moderada, tanto en la mesa como en la indumentaria y en los edificios monásticos, recomendando la sustentación y la solicitud por los pobres. Entretanto la comunidad de Claraval crecía en número y multiplicaba sus fundaciones.

En esos mismos años, antes de 1130, san Bernardo inició una vasta correspondencia con muchas personas, tanto importantes como de modestas condiciones sociales. A las muchas Cartas de este período hay que añadir numerosos Sermones, así como Sentencias y Tratados. También a esta época se remonta la gran amistad de Bernardo con Guillermo, abad de Saint-Thierry, y con Guillermo de Champeaux, personalidades muy importantes del siglo XII. Desde 1130 en adelante empezó a ocuparse de no pocos y graves asuntos de la Santa Sede y de la Iglesia. Por este motivo tuvo que salir cada vez más a menudo de su monasterio, en ocasiones incluso fuera de Francia. Fundó también algunos monasterios femeninos, y fue protagonista de un notable epistolario con Pedro el Venerable, abad de Cluny, del que hablé el miércoles pasado. Dirigió principalmente sus escritos polémicos contra Abelardo, un gran pensador que inició una nueva forma de hacer teología, introduciendo sobre todo el método dialéctico-filosófico en la construcción del pensamiento teológico.

Otro frente contra el que san Bernardo luchó fue la herejía de los cátaros, que despreciaban la materia y el cuerpo humano, despreciando, en consecuencia, al Creador. Él, en cambio, sintió el deber de defender a los judíos, condenando los rebrotes de antisemitismo cada vez más generalizados. Por este último aspecto de su acción apostólica, algunas decenas de años más tarde, Ephraim, rabino de Bonn, rindió a san Bernardo un vibrante homenaje. En ese mismo periodo el santo abad escribió sus obras más famosas, como los celebérrimos Sermones sobre el Cantar de los cantares. En los últimos años de su vida -su muerte sobrevino en 1153- san Bernardo tuvo que reducir los viajes, aunque sin interrumpirlos del todo. Aprovechó para revisar definitivamente el conjunto de las Cartas, de los Sermones y de los Tratados. Es digno de mención un libro bastante particular, que terminó precisamente en este período, en 1145, cuando un alumno suyo, Bernardo Pignatelli, fue elegido Papa con el nombre de Eugenio III. En esta circunstancia, san Bernardo, en calidad de padre espiritual, escribió a este hijo espiritual suyo el texto De Consideratione, que contiene enseñanzas para poder ser un buen Papa. En este libro, que sigue siendo una lectura conveniente para los Papas de todos los tiempos, san Bernardo no sólo indica cómo ser un buen Papa, sino que también expresa una profunda visión del misterio de la Iglesia y del misterio de Cristo, que desemboca, al final, en la contemplación del misterio de Dios trino y uno: “Debería proseguir la búsqueda de este Dios, al que no se busca suficientemente -escribe el santo abad-, pero quizá se puede buscar mejor y encontrar más fácilmente con la oración que con la discusión. Pongamos, por tanto, aquí término al libro, pero no a la búsqueda” (XIV, 32: PL 182, 808), a estar en camino hacia Dios.


San Bernardo de Claraval, Doctor de la Iglesia


jueves, 18 de mayo de 2023

Aproximación a los Doctores de la Iglesia - XVII Curso Anual 2023 del Centro Pieper

Aproximación a los Doctores de la Iglesia
Centro Pieper

XVII Curso Anual 2023


«Es un hecho indudable que, en los santos que la Iglesia ha declarado como sus Doctores,
la fe y la doctrina católica han resplandecido con una influencia iluminadora de tal alcance y
de tal carácter que con razón puede decirse que han enseñado a la Iglesia,
evidentemente en ella y con aprobación de ella»
Francisco Canals Vidal


[CentroPieper] El Centro de Humanidades Josef Pieper de Mar del Plata, Argentina, tiene el agrado de invitarlos a participar de su XVII Curso Anual 2023 titulado “Aproximación a los Doctores de la Iglesia” que buscará realizar un acercamiento básico a quienes son reconocidos por su aporte doctrinal, teológico y/o espiritual, por defender la ortodoxia de la fe con sus escritos y por recibir el título de “Doctor” a través de algún Papa (o Concilio). Los “Doctores” destacan por una especial autoridad en su Enseñanza, teniendo incluso un rango propio en las Celebraciones Litúrgicas. Hasta este momento, se le ha concedido ese título a 37 santos a quienes la Iglesia reconoce como intérpretes autorizados de su Doctrina. 

«En efecto, cuando el Magisterio proclama a alguien Doctor de la Iglesia, desea señalar a todos los fieles, y de modo especial a los que prestan en la Iglesia el servicio fundamental de la predicación o realizan la delicada tarea de la investigación y la enseñanza de la teología, que la doctrina profesada y proclamada por una persona puede servir de punto de referencia, no sólo porque es acorde con la verdad revelada, sino también porque aporta nueva luz sobre los misterios de la fe, una comprensión más profunda del misterio de Cristo. […] En los santos nos habla Dios mismo. Por esta razón, con el fin de profundizar en los divinos misterios, que son siempre más grandes que nuestros pensamientos, se atribuye un valor especial a la experiencia espiritual de los santos, y no es casualidad que la Iglesia escoja únicamente entre ellos a las personas a quienes quiere otorgar el título de “Doctor”» (Juan Pablo II, Homilía [Santa Teresa de Lisieux, Doctora de la Iglesia], 19 Octubre 1997).

A propósito de esto, señalemos también que algunos “Padres de la Iglesia” fueron declarados “Doctores”. Al respecto, conviene distinguir -con Quasten- que «el título de “Doctor de la Iglesia” no es idéntico al de “Padre de la Iglesia”: a algunos de los Doctores de la Iglesia les falta la nota de antigüedad [que tienen los “Padres”], pero, en cambio, tienen, además de las tres notas características de doctrina orthodoxa [doctrina ortodoxa], sanctitas vitae [santidad de vida] y approbatio ecclesiae [aprobación de la Iglesia], los dos requisitos de eminens eruditio [eminente erudición] y expressa Ecclesiae declaratio [expresa declaración de la Iglesia]» (Johannes Quasten, Patrología, Vol I - Hasta el concilio de Nicea, BAC, Madrid 1968, Segunda Edición, pág. 13).

En medio de la enorme crisis de nuestro tiempo, los “Doctores” son verdaderos faros que orientan e iluminan con la luz de Cristo. Aprovechemos sus palabras y testimonios de vida para mantenernos firmes en la fe verdadera -la fe de siempre-, conscientes y convencidos de que “esta es la victoria que vence al mundo: nuestra fe” (1 Juan 5, 4).


Programa del XVII Curso Anual 2023 del Centro Pieper

[Todas las Conferencias se transmiten en Modalidad Virtual y son dictadas en días Viernes, a partir de las 19:30hs, salvo que se indique otra cosa]

1.- El «Corazón Racional» de San Anselmo presentado por Benedicto XVI: Clave de la Relación Espiritualidad-Estudio [26 de Mayo]
P. Edmundo Gómez OSB (Abad)
        Pueden ver esta Conferencia aquí: https://www.youtube.com/watch?v=v3cwuPMGk-Y 


2.- San Gregorio Magno: entre la Patrística y la Escolástica [02 de Junio] 
Dr. Mario Caponnetto
[Incluye Modalidad Presencial en el Multiespacio Cultural EL CAMINO, Santiago del Estero 3965 – Mar del Plata]
        Pueden ver esta Conferencia aquí: https://www.youtube.com/watch?v=Td3uaWvjMpU 


3.- San Bernardo de Claraval, Abad y Doctor de la Iglesia [09 de Junio]
P. Santiago Cantera OSB (Abad)
        Pueden ver esta Conferencia aquí: https://www.youtube.com/watch?v=FwWpXLIZgqs


4.- San Alberto Magno, «Doctor Universalis» [23 de Junio - 18:30hs]
Prof. Claudio Mayeregger
        Pueden ver esta Conferencia aquí: https://www.youtube.com/watch?v=rAcLJz1Hk4Q


5.- San Buenaventura, «Doctor Seraphicus» [17 de Julio - 18:30hs]
Prof. Claudio Mayeregger
        Pueden ver esta Conferencia aquí: https://www.youtube.com/watch?v=fqqiXkf7qdk


6.- Voluntad, Sindéresis y Conciencia en san Buenaventura [28 de Julio]
Mgr. Beatriz Reyes Oribe
        Pueden ver esta Conferencia aquí: https://www.youtube.com/watch?v=geY3I_yRmHc


7.- San Agustín de Hipona, la Ciudad de Dios y la Ciudad del Hombre [04 de Agosto - 20:30hs]
Dr. Héctor Delbosco 
        Pueden ver esta Conferencia aquí: https://www.youtube.com/watch?v=sxEuNk9Z6vw


8.- La Cultura Cristiana según santo Tomás de Aquino [01 de Septiembre]
Fray Rafael Rossi OP

Pueden ver esta Conferencia aquí: https://www.youtube.com/watch?v=N7iLiu1SNDE


9.- El Espíritu de la Teología Tomista [08 de Septiembre]
Dr. Mario Caponnetto
[Incluye Modalidad Presencial en el Multiespacio Cultural EL CAMINO, Santiago del Estero 3965 – Mar del Plata]

Pueden ver esta Conferencia aquí: https://www.youtube.com/watch?v=KeVX0hrkkhk


10.- El Doctor Místico: san Juan de la Cruz [Jueves 21 de Septiembre - 20:30hs]
Pbro. Dr. Ignacio Andereggen
        Pueden ver esta Conferencia aquí: https://www.youtube.com/watch?v=a9Mo9PRWtGI


11.- El Libre Arbitrio en la Doctrina Espiritual de santa Teresa de Ávila [29 de Septiembre]
Dra. Elena Calderón de Cuervo

Pueden ver esta Conferencia aquí: https://www.youtube.com/watch?v=l7Yb0l3pHQM


12.- San Juan Damasceno, su Teología y su Tiempo [20 de Octubre]
P. Dionisio (Flamini)

Pueden ver esta Conferencia aquí: https://www.youtube.com/watch?v=rB8JsT2pRXI 


13.- Las Bases de la Salud Mental en san Francisco de Sales [ 10 de Noviembre]
Dra. Zelmira Seligmann

Pueden ver esta Conferencia aquí: https://www.youtube.com/watch?v=jM0XQLek3vo


14.- Algunas Reflexiones sobre la Patria y el Patriotismo en los Padres y Doctores de la Iglesia [Sujeta a Reprogramación]
Dr. Antonio Caponnetto
        Pueden ver esta Conferencia aquí: 

miércoles, 24 de agosto de 2022

Noé, Daniel y Job: Lectio divina de Ez 14,12-23 en la Tradición de los Padres de la Iglesia - P. Pedro Edmundo Gómez OSB

Noé, Daniel y Job: Lectio divina de Ez 14,12-23
en la Tradición de los Padres de la Iglesia
P. Pedro Edmundo Gómez OSB


Tres clases de hombres que alcanzan la libertad en tres estados de vida


Texto de la Sagrada Escritura

Ezequiel 14, “12 La palabra del Señor me llegó en estos términos: 13 Hijo de hombre, si un país peca contra mí cometiendo alguna infidelidad, yo extenderá mi mano contra él y agotaré todas sus reservas de alimento: enviaré el hambre sobre él y extirparé por igual a hombres y animales. 14 Pero si se encuentran en ese país estos tres hombres: Noé, Daniel y Job, ellos salvarán su vida a causa de su justicia –oráculo del Señor–. 15 Si yo suelto las bestias feroces contra ese país para dejarlo despoblado, y él se convierte en un desierto intransitable, a causa de las fieras; 16 aunque se encuentren en ese país estos tres hombres, juro por mi vida –oráculo del Señor– que no podrán salvar ni a sus hijos ni a sus hijas: ellos solos se salvarán, mientras que el país quedará desierto. 17 O bien, si yo atraigo la espada contra ese país, diciendo: «Pase la espada por este país y extirpe de él a hombres y animales»; 18 aunque se encuentren en ese país estos tres hombres, juro por mi vida –oráculo del Señor– que no podrán salvar ni a sus hijos ni a sus hijas: ellos se salvarán. 19 O si envío la peste contra ese país y desahogo en forma sangrienta mi indignación contra ellos, extirpando por igual a hombres y animales; 20 aunque se encuentren en ese país Noé, Daniel y Job, juro por mi vida –oráculo del Señor– que no podrán salvar ni a sus hijos ni a sus hijas: ellos solos se salvarán a causa de su justicia. 21 Así habla el Señor: Aunque yo envié contra Jerusalén mis cuatro terribles castigos –la espada, el hambre, las bestias feroces y la peste– para extirpar de ella a hombres y animales, 22 ahí queda un resto de sobrevivientes que hacen salir a sus hijos y a sus hijas y vienen adonde están ustedes. Ustedes verán su mala conducta y sus obras, y se consolarán de la desgracia que atraje sobre Jerusalén, de todo lo que mandé contra ella. 23 Ellos los consolarán, porque ustedes verán su mala conducta y sus obras, y así sabrán que no sin motivo hice todo esto en la ciudad –oráculo del Señor–“.


I. Primer paso, el sentido alegórico: tres hombres, tres descendencias, tres clases

Orígenes (Siglo III), Homilías sobre Ezequiel IV, 4-8

“4. ‘Cortaré de ella al hombre y al ganado, y si estuvieran estos tres hombres en medio de ella…’ (Ez. 14, 13-14). ¿Cómo puede el número de estos tres habitar al mismo tiempo en una tierra pecadora? ¿Cómo pueden coexistir las vidas de personas que viven en tiempos tan diversos? En el presente, leemos que, en la tierra pecadora, habitaron al mismo tiempo: Noé que estuvo en el diluvio, Daniel que habitó entre los cautivos de Babilonia, y Job de quien se dice que vivió en tiempos de los patriarcas y de Moisés. Pues encontramos este tiempo en la vida de Job. ¿Qué podemos decir entonces? Debemos recordar, como se ha dicho a menudo, que, de la misma manera que un hombre engendra a un hombre, así Israel engendra a Israel; porque Israel, cuando era Jacob, engendró al pueblo de Israel. Y encontramos en las Escrituras el nombre de Israel usado tanto para un hombre como para todo el pueblo (…). Obviamente, para poder explicar el presente pasaje sobre Noé, Daniel y Job. En efecto, como Israel engendra a Israel, Jacob a Jacob, Rubén a Rubén, los demás a los demás, así Noé engendra a Noé. Y diré que, de los hijos de Noé, Set era de Noé, pero Cam no era de Noé, pues no tenía la semejanza de su padre. Y como los que son de Abraham no son todos hijos de Abraham, aunque son de su descendencia, no son de sus hijos, porque son pecadores; así, los que tienen la semejanza de los actos de Daniel son Daniel, los que imitan la paciencia de Job se convierten en Job. Así que no vengas a decir: bienaventurado Noé porque se hizo digno de ser el único elegido por el Señor en el diluvio, y cuando los demás perecían en el diluvio, ser con los suyos conservados sanos y salvos; sino que considera que tú también, si haces lo que hizo Noé, serás Noé. Escucha al Salvador: ‘Si fuerais hijos de Abrahán, haríais las obras de Abrahán’ (Jn. 8, 39). Así que ser hijo de Abraham es hacer las obras de Abraham; ser hijo de Noé es hacer la obra de Noé; ser hijo de Daniel es hacer lo que hizo Daniel. Seguir aquello por lo que Job llegó a ser glorioso (Job 40, 5), por ejemplo, haber perdido sus bienes y soportar con paciencia tanto las pérdidas de los bienes familiares como las muertes de sus hijos, y decir: ‘El Señor lo ha dado, el Señor lo ha quitado. ¡Sea bendito el nombre del Señor!’ (Job 1, 21); ser quemado con los males del cuerpo y golpeado con los variados dolores de sus males, y, sin embargo, en los mismos tormentos, glorificar a Dios, ser capaz de dar respuestas divinas, y, en medio de las torturas, pronunciar una palabra profética como la que pronunció Job, es ser imitador de Job. Y, además, de esta manera también, se pueden encontrar al mismo tiempo Noé, Daniel y Job.

5. (…) Daniel, que fue entregado ‘al jefe de los eunucos’ con Ananías, Azarías y Misael, era eunuco, y ahora se dice: ‘Noé, Daniel y Job no podrán salvar hijos ni hijas’, etc. Porque imaginemos - Noé tenía hijos - ¿cómo se enseñará a los hijos de Daniel, de quien los judíos narran que era eunuco? Pero como su alma fue santa y fructífera, y como por palabras divinas y proféticas procreó muchos hijos, se dice: ‘Y si se hallaren en él estos tres varones: Noé, Daniel y Job, tan sólo ellos, por su justicia, salvarían su vida’. Nosotros también podemos volvernos Daniel y, para no enumerar a todos los santos, puedo ser Pablo, si soy imitador de aquel que declara: ‘Sed imitadores míos’ (1 Cor. XI, 1), (…). Eres su hijo, la descendencia de Pablo. No te sorprendas de convertirte en hijo del Apóstol: ten virtudes y serás hijo de Cristo: ‘Hijitos míos, dice, por poco tiempo todavía estoy con vosotros’ (Jn. 13, 33). Ahora bien, cuando lo seas del Hijo, lo serás también del Padre Todopoderoso, porque son de una sola y misma naturaleza. Esta es la obra del justo, y a esto aspira: como hijo de Daniel, de Jacob, de Noé, de Abraham, a elevarse a la adopción de Dios, y a ser llamado no ya con nombres de hombres, sino con los títulos de los hijos de Dios (…).

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