
Santiago Vázquez
Caponnetto, Antonio. Patria, Tradición y Nacionalismo.
Buenos Aires: Bella Vista Ediciones, 2024.
“Para los judíos, excepto Jerusalén, todo el mundo era exilio; para nosotros no hay hogar excepto la nueva Jerusalén y no la encontramos en este mundo. Tenemos una ciudad eterna, pero no aquí.
¿Quiere esto decir que somos malos patriotas, malos ciudadanos de la Commonwealth británica? Dios no lo permita que lo seamos. Dios no permita que resucitemos recuerdos del pasado. Para nosotros la institución monárquica es tanto más real y valiosa cuanto que se deriva y es símbolo del poder supremo de Dios Todopoderoso y de la misma manera el sentimiento patriótico lo es porque se deriva y es símbolo de aquel amor ardiente con que miramos a nuestra patria celestial”
Ronald Knox, Sermones Pastorales.
[Centro Pieper] Completando una trilogía inicialmente no planeada pero llevada a su consumación como tal con esta nueva obra, Antonio Caponnetto nos ofrece el más reciente fruto de su fecunda y esclarecida pluma. En esta ocasión lo hace retornando de un modo nuevo y exhaustivo a uno de los tópicos que, acompañando todo su itinerario intelectual a manera de supuesto y de motor espiritual, ha encontrado ahora la ocasión propicia para desarrollarse y profundizarse. Nos referimos al tema de la Patria.
En efecto, la realidad de la Patria histórica, incardinada geográficamente en esta porción del continente, y viviente -al decir del Sancho de Castellani- “como ruinas de un sueño pasado y material rebelde crudo de un ensueño presente”, ha sido uno de los grandes supuestos de la obra de Caponnetto. Aquel sueño pasado y este ensueño presente (que existe en las “entretelas del alma”, como insiste aquel Sancho castellaniano), ha constituido, en realidad, la razón de ser de la obra intelectual, cultural y política de un enorme grupo de compatriotas filósofos, historiadores y poetas que atravesaron el siglo XX y atraviesan el XXI, llevando “las ruinas de un sueño pasado y el material escombroso de un inmenso sueño futuro”. Y llevándolo al modo de una custodia, según la bella metáfora de Ricardo Güiraldes.
Y es que la notable labor intelectual (historiográfica, filosófica y cultural) del revisionismo histórico y del nacionalismo católico argentinos, en cuyas filas Caponnetto siempre se alistó, ha encontrado su razón de ser en esta realidad histórico-política y en este ideal que es la Patria Argentina en tanto hija de la España Imperial Cristiana. No es extraño entonces que las últimas obras de Caponnetto, consagrado durante toda su vida de investigador (40 años ni más ni menos) a la historia de Argentina y a sus deformaciones, procuren responder a posturas hodiernas que quieren quitar a la Patria Argentina (acaso movidas por una aversión comprensible ante el actual estado de postración y corrupción) su entidad. Es decir, posturas historiográficas y filosóficas (o a veces meramente diletantes y reactivas) que quieren des-ontologizar lo que el nacionalismo y autores cristianos muy afines como el mismo Padre Castellani (para no entrar en la discusión irresoluble acerca de si el “cura loco” fue o no nacionalista) o los dos Leopoldos (Lugones y Marechal), han entendido como Patria Argentina, socavando con ello los cimientos de una obra colectiva que honra a nuestro país y que habla también, lateralmente, de su entidad e individualidad ontológica.
En esta nueva obra, Caponnetto divide el estudio de su objeto en cuatro partes, atendiendo a cuatro posturas distintas que, no obstante, tienen en común la negación de un objeto en particular: la Patria Argentina, tal como la concibe el Revisionismo Histórico y el Nacionalismo Católico argentinos. Adelantemos que éstos no hacen más que justificar la aplicación del antiquísimo concepto de Patria a esta realidad histórica espacio-temporal que es la Argentina.


