Gabriel García Moreno: Político y Católico
P. Fernando Pascual
Pocos conocen su historia, pero llegó a ser Presidente de Ecuador y fue asesinado el 6 de agosto de 1875 por ser consecuente con sus ideas cristianas. Su muerte sirve de testimonio de fidelidad a Cristo y a la Iglesia y es un ejemplo para todos los Políticos Católicos.
Para muchos son dos conceptos que se excluyen mutuamente: uno no puede ser a la vez un buen político y un buen católico. Porque, dicen, o deja de pensar como católico si quiere ser político, o deja de actuar como político si busca vivir como católico.
La realidad es otra, y lo prueban vidas concretas de políticos que supieron vivir y actuar desde su fe y para el bien de sus pueblos. Uno de esos políticos se llamaba Gabriel García Moreno (1821-1875).
Gabriel había nacido en Guayaquil, Ecuador. Pronto se distingue por su mente despierta y su corazón anhelante de nuevas conquistas. A los 15 años empieza a estudiar, en la Universidad de Quito, filosofía y leyes. Termina el doctorado con 25 años y se dedica a escribir y actuar como político católico. Viaja a Europa, vuelve a Ecuador. Empieza a ser perseguido por sus ideas políticas, por lo que sufre el exilio. Lee y estudia una cantidad enorme de libros de historia, filosofía, ciencias: su deseo de saber parece inagotable. Regresa nuevamente a su patria. Pasa, sin embargo, por un periodo de cierto apartamiento religioso, pues no acude ni a Misa ni a la Confesión, aunque públicamente defiende a la Iglesia Católica.


