
[San Benito de Jesús]
Era uno de los ocho católicos que alcanzó la corona del martirio durante la llamada Revolución de Asturias, poco antes de la Cruzada Española. Pronto se cumplirán los 22 años de su canonización y el Centro Pieper ofrece esta breve semblanza biográfica –recopilada de varias fuentes– para recordarlo y resaltar los lazos espirituales que unen nuestra Argentina con España.
[Centro Pieper] Héctor Valdivielso Sáez nació en el Barrio de Boedo, en Buenos Aires, el 31 de octubre de 1910. Hijo de inmigrantes españoles, quienes se habían mudado a aquella ciudad unos años antes de su nacimiento, fue bautizado el 26 de mayo de 1913 en la antigua iglesia de San Nicolás de Bari, que se encontraba en la zona donde se alza actualmente el Obelisco de la Avenida 9 de Julio.
A los 4 años de edad regresó con sus padres a España y se estableció en Briviesca (Burgos), que era la tierra de sus antecesores. En el año 1922 surgió en Héctor la idea de hacerse religioso e ingresó en el estudiantado de los Hermanos de La Salle (Hermanos de las Escuelas Cristianas) de Bujedo.
En 1924 viajó a Bélgica, a la casa central de La Salle, donde ingresó junto con un grupo de aspirantes en el noviciado misionero, movido del deseo de realizar un día el apostolado en la tierra donde había nacido, la República Argentina. En ese mismo instituto hizo el postulantado y el 6 de octubre de 1926 recibió el Hábito. Con él se le adjudicó el nombre nuevo: Hermano Benito de Jesús. Profesó en 1927 y enseguida regresó a Bujedo para realizar sus estudios de Profesor.
El 14 de agosto de 1929 llegó a Astorga, en la Provincia de León, que sería su campo magisterial. Con intuición muy fina, se abrió al gran mundo de los medios de comunicación y, conociendo sus dotes literarias, se comprometió con el apostolado de la buena prensa. El periódico “Luz de Astorga” le abrió sus páginas para que se explayara sobre los temas de su predilección.