Sólo el que Conoce a Dios Conoce al Hombre
Romano Guardini
Traducción directa del alemán a cargo de Enrique Cassagne
Especial para el Centro Pieper
Al decir de Guardini,
toda su Antropología está contenida en esta conferencia.
La pregunta
El conocimiento que el hombre tiene de sí mismo depende del conocimiento que tiene de Dios; su saber sobre sí mismo depende de los pensamientos con los que piensa en Dios. ¿Cómo es esto? ¿Cómo se funda un conocimiento en el otro? Esta pregunta es decisiva: de su respuesta depende, simplemente, todo.
Materialismo e idealismo
Se encuentra la imagen del hombre del "materialismo". Se constituyó en el transcurso de la Revolución Francesa, se desarrolló durante el siglo XIX y determina hoy el pensamiento totalitario. Para ella sólo hay "materia". La materia era desde siempre y, en razón de sus leyes esenciales, se puso en movimiento. Así se ha llegado desde la materia inerte hasta la vida orgánica, desde la orgánica a la psíquica, y de ésta a la espiritual. Si fuera posible retornar a lo último, todo podría deducirse de las propiedades de la materia (así como un químico puede reducir una combinación a sus elementos componentes y a determinadas condiciones de experiencia). Para el materialismo entonces, el hombre resulta no ser más que una combinación material compleja.
A esta imagen se opone la "idealista", desarrollada por los grandes sistemas de los siglos XVIII y XIX. Según ella, lo primero y propio es el "Espíritu", mejor dicho, el "Espíritu Absoluto" o "Espíritu del Mundo". Primero estuvo atado y mudo, pero quiere por sí mismo hacerse poderoso. Así genera la materia. En su permanente enfrentamiento con ella va conformando "el mundo" hasta que finalmente llega, en el hombre, a tener conciencia de sí mismo. El espíritu eterno subyace al hombre y constituye su esencia. En él todo encuentra su sentido.



