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miércoles, 6 de noviembre de 2019

¡Viva Cristo Rey! Sobre el Reinado Social de Nuestro Señor en Argentina - P. Jorge Piñol

¡Viva Cristo Rey!
Sobre el Reinado Social de Nuestro Señor en Argentina
P. Jorge Piñol


[Centro Pieper] El Centro de Humanidades Josef Pieper tiene el agrado de invitarlos a participar del décimo y último Café Cultural del año, a realizarse el próximo viernes 8 de Noviembre a partir de las 19hs en Santiago del Estero 3965, de nuestra ciudad de Mar del Plata.

El tema que convoca en esta oportunidad es “¡Viva Cristo Rey! Sobre el Reinado Social de Nuestro Señor en Argentina”, a cargo del R. P. Dr. Jorge Piñol, CR, quien finaliza así el Curso “El Hombre, Animal Político” que dicta el Centro Pieper este año, bajo el lema: “Pasión por la Verdad”. 

El Ingreso a este Café Cultural es Libre y Gratuito. Se pide a los participantes una colaboración voluntaria para solventar gastos. 

sábado, 30 de agosto de 2014

Iglesia y Comunidad Política en la Obra de Julio Meinvielle, el Teólogo de la Cristiandad - Sergio Raúl Castaño

Iglesia y Comunidad Política en la Obra de Julio Meinvielle, el Teólogo de la Cristiandad 
Dr. Sergio Raúl Castaño


Artículo definitivo del Dr. Castaño [1] sobre Meinvielle y la Cristiandad –que ya había aparecido en Chile, España [2] y Polonia–, con numerosas precisiones y agregados en algunas notas sobre la naturaleza de la política, la doctrina tradicional, la innovación conciliar, el obediencialismo, etc., y que con permiso expreso del Autor reproducimos en nuestro Blog del Centro Pieper [3].



Meinvielle. Su Concepción de la Política

I. Nuestro Autor y nuestro Tema

El Pbro. Dr. Julio Ramón Meinvielle (Buenos Aires, 1905-1973) no es tan sólo la figura central de la escuela tomista argentina (una escuela que sigue “haciendo la diferencia” cuando se la compara con las tradiciones tomistas supérstites hoy en Occidente). Meinvielle es asimismo, tal vez, el más autorizado teórico contemporáneo –a la vez teólogo y filósofo– de las relaciones entre la Iglesia y el Estado, tema que trató en nuestros días en consonancia con la doctrina del Aquinate [4] y en continuidad con la doctrina católica de siempre. Nadie menos que Carlos A. Sacheri, el gran discípulo de Charles de Koninck y Emilio Komar [5], estampó el siguiente juicio sobre nuestro autor en el prólogo a El comunismo en la revolución anticristiana: “El libro reafirma la perspectiva teológica, característica de todo el pensamiento del autor, de la civilización cristiana o ciudad católica, esto es, de la Cristiandad. Al respecto cabe señalar que Julio Meinvielle es el máximo teólogo de[l tema de] la Cristiandad en lo que va del siglo veinte. Esta constante [...] jalona toda su labor intelectual” [6].
     
Dado que la política es algo del hombre, y que Dios es el fin del hombre, resultará instructivo plantear inicialmente la relación entre ambas esferas en el seno del hombre mismo. Al famoso y a veces mal interpretado texto de Tomás de Aquino en S. Th., I-IIae., 21, 4 ad 3: “homo non ordinatur ad communitatem politicam secundum se totum, et secundum omnia sua”, Meinvielle le acota en primer lugar: “Este orden [la formalidad cognoscitiva del teólogo] comprende la totalidad del orden natural y, por tanto, también el orden político que está dentro del orden natural como su más perfecto y excelente valor, y la totalidad del orden sobrenatural. Esto dos órdenes totales, aunque extrínsecamente, están subordinados entre sí, como lo perfectible a lo que perfecciona” [7]. Pero antes de estudiar la relación entre ambos órdenes de la realidad convendrá detenernos en la concepción de la vida política en Meinvielle, pues en la peraltada valoración que nuestro autor hace del orden político radica una parte substantiva del fundamento de la defensa del principio de Cristiandad.
     
     
II. El Sentido de la Vida Política
     
Meinvielle observa que las concepciones filosóficas modernas (en sentido no cronológico, sino doctrinal) ven en la vida política un mal, aunque necesario. Con esto se vincula que la función del gobierno, intrínseca a la vida política, sea explicada por ellas como una realidad coactiva. Es decir que la necesidad del gobierno se funda en la necesidad de reprimir el mal moral; en última instancia –y ya adoptando una perspectiva teológica–, en contener los efectos del pecado. Así valorado como un bien secundum quid –preferible a la libre maldad de los hombres–, cuanto mayor fuera el grado de perfección espiritual de los hombres (en inteligencia y en virtud), menor sería la necesidad del gobierno político. Por contrario, “[l]os verdaderos tomistas” (entre los cuales, obviamente, él mismo se coloca), ven en la política –y consiguientemente en el gobierno– una realidad esencialmente ordenadora y no coactiva; anclada en una necesidad imprescriptible, mas no originada en una dimensión humana disvaliosa. En efecto, el gobierno de la polis se funda en la necesidad de conducción al bien común político [8]. Y sus facultades ordenadoras no se explican por la obligación de conjurar un mal, sino, por el contrario, por la de dirigir un cuerpo social orgánico, plural y jerárquico al máximo bien participable en la esfera mundanal [9]. El autor plantea de esta manera el que tal vez sea el tema más axial de la filosofía política. Se trata de la divisoria de aguas existente entre las teorías que pretenden explicar la política por el mal humano y aquéllas que reconocen su fundamentación en la necesidad de consecución de un bien que no está al alcance de los grupos aislados. O, en otros términos, su afirmación de que la política no constituye un bien secundum quid, y de raigambre puramente utilitaria; sino un bien en sí mismo valioso y causado por el bien del hombre y para un mayor bien del hombre [10]. Lo cual implica que ni la potestad política ni el derecho positivo anclen su necesidad en deficiencia humana alguna.
     

lunes, 27 de enero de 2014

El Psicoanálisis de Freud y Lacan y sus Raíces Filosóficas [Audio] - Zelmira Seligmann

El Psicoanálisis de Freud y Lacan y sus Raíces Filosóficas
[Audio] 
Dra. Zelmira Seligmann


Audio de la Conferencia “El Psicoanálisis de Freud y Lacan y sus Raíces Filosóficas” dictada por la Dra. Zelmira Seligmann el Sábado 15 de Mayo del 2010, en el Multiespacio Cultural EL CAMINO de Mar del Plata, Argentina. 

Esta Conferencia, organizada por nuestro Centro Pieper (ver: http://centropieper.blogspot.com.ar/2010/05/el-psicoanalisis-de-freud-y-lacan-y-sus.html), fue parte del Curso sobre Historia del Pensamiento Contemporáneo que dictamos en el año 2010 (ver: http://centropieper.blogspot.com.ar/2010/03/pensamiento-contemporaneo-adelanto-del.html).

Zelmira Seligmann es Licenciada en Filosofía y Doctora en Filosofía por el Ateneo Pontificio “Regina Apostolorum” de Roma, Italia.

Es Licenciada en Psicología y Profesora de Psicología y Pedagogía por la Pontificia Universidad Católica Argentina "Santa Maria de los Buenos Aires" (UCA).

miércoles, 1 de enero de 2014

Hacia la Santidad de la Inteligencia - P. Pie-Raymond Régamey

Hacia la Santidad de la Inteligencia
P. Pie-Raymond Régamey, OP


Pie-Raymond Régamey (1900-1996) fue un reconocido sacerdote dominico y un historiador del arte. Nacido en una familia protestante, se convirtió al catolicismo en 1926.


Integrar la actividad intelectual a la vida es algo que no se hace solo. 

Nos imaginamos de buen grado que nos basta elegir los estudios a los cuales nos parece conveniente dedicarnos y ordenar el tiempo que debemos consagrarles: durante ese tiempo se tratará solamente de una técnica intelectual, de un arte de conducir nuestras facultades de conocimiento y no de una virtud moral. La virtud se nos presenta entonces como algo exterior al estudio. Ella es “prudencia”. Es decir, que para este estudio debemos utilizar sabiamente el tiempo de que disponemos y nuestras demás posibilidades, según nuestras vocaciones, en nuestras situaciones concretas. ¿Qué más queremos? Santo Tomás nos sorprende cuando coloca una virtud moral presidiendo el estudio [1].

Nuestro asombro crece al constatar que él considera a esta virtud como una forma de templanza: no solamente desea que demos una sabia medida a nuestras tendencias espontáneas en los actos de conocimiento, piensa además que en éstos el acento debe colocarse sobre un freno. Pero, si la moral o la espiritualidad (es todo uno) tiene algo que ver en ellos, ¿no es más bien en un sentido opuesto? Sabemos muy bien cómo debemos sacudir nuestra pereza, estimularnos a fin de afrontar las dificultades, renovar sin cesar nuestro esfuerzo de atención, vencer las tentaciones de facilidad: la de registrar simplemente las nociones y la del funcionamiento rutinario de nuestra razón; es difícil aplicarnos y hacerlo para penetrar realmente lo que está en causa. Dicho de otra manera, si hay una virtud del estudio en sí mismo, parece que tendría que ser una especie de coraje. Ahora bien, no contento con querer que efectivamente haya una, santo Tomás hace de ella precisamente un freno de la curiosidad. ¿No es extraño? Desde el momento que uno permanece sabiamente en los límites que corresponden al estudio, ¿puede equivocarse al querer conocer cada vez más? Todos los grandes espíritus estimulan nuestro espíritu. San Agustín nos grita: Intellectum valde ama, “Desea mucho comprender”, y: “Busca como quien debe encontrar; encuentra como quien debe buscar todavía”. El mismo santo Tomás murió antes de los cincuenta años agotado por el exceso de trabajo. 

Todo se aclarará si comprendemos radicalmente la malicia de la curiosidad. Entonces veremos cuánta moderación hace falta para integrar el estudio a la vida y que es esa misma moderación la que debe presidir este estudio.

martes, 10 de septiembre de 2013

La Sobrenaturalidad del Fin Último del Hombre - Gerardo Medina

La Sobrenaturalidad del Fin Último del Hombre
Lic. Gerardo Medina


En memoria de nuestro querido Amigo y Maestro Gerardo Medina, 
al cumplirse el primer mes de su partida a la Patria Celestial.


Introducción

Uno de los grandes polos de atracción que comparten la filosofía y la teología es el tema del fin último del hombre. ¿Qué buscamos en todo cuanto hacemos? ¿A dónde va a parar todo el trajín de nuestra vida? ¿Es la vida una sumatoria de momentos sin unidad, sin hilación, sin destino? ¿Qué hay tras el horizonte de la muerte? ¿Desaparición, reencarnación, panteísmo, eterno retorno, encuentro con Dios? ¿Fatalismo, libertad, Salvación? Desfilan las múltiples respuestas. Todas tienden a lo mismo, pero son a la vez diversas.

El teólogo contempla en la Revelación la promesa de un Reino de los Cielos, preparado desde siempre por Dios para morada eterna del hombre junto a Él, en la Luz infinita de su Rostro, en la unión del amor inconmensurable y definitivo. Esta promesa recibe en Cristo su plenitud: ese fin es el término de un camino de salvación al que el hombre debe acogerse por la Fe en Jesucristo y una vida fundada sobre el don de la Gracia y el ejercicio de las virtudes cristianas. En el horizonte está el misterio de la Santísima Trinidad a quien se unirá el hombre por medio de Cristo.

Por otro lado es cierto también que los filósofos se han orientado a lo absoluto como fin del hombre. Algunos terminan negando la posibilidad de alcanzarlo; otros lo consideran una empresa posible (aún los que proclaman una reabsorción panteísta). No cabe duda de que algunos de ellos están viendo el fin del hombre como una unión con Dios que supera todo lo que aquí conocemos y que es muy deseable, como un llamado inevitable del fondo espiritual humano.

En Santo Tomás, la síntesis entre el dato revelado y la metafísica es permanente y sumamente fecunda. Se trata de una especulación sintética en la que es menester advertir distinciones sin perder la unidad de perspectiva. En esta síntesis la teología toma de la filosofía términos y conceptos elaborados con lo mejor del intelecto humano al tiempo que la obliga a perfeccionarse y le sugiere el misterio como atmósfera fecunda del filosofar.

Situamos el estudio del fin último del hombre en esta perspectiva doble y única a la vez.

lunes, 20 de agosto de 2007

Aristóteles y la Ética [Audio] - P. Sebastián Vivas

Aristóteles y la Ética
[Audio]
Pbro. Sebastián Vivas


Audio de la Clase Magistral sobre "Aristóteles y la Ética" a cargo del P. Sebastián Vivas realizado el día 16 de Agosto del 2007 en el Multiespacio Cultural "El Camino" y en el marco del I Curso Anual 2007 sobre "Historia del Pensamiento Antiguo" del Centro Pieper.

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