viernes, 9 de octubre de 2009

Blas Pascal - Etienne Gilson y Thomas Langan

Blas Pascal
Etienne Gilson - Thomas Langan


Material de Lectura para la Octava Clase Magistral del Curso sobre Historia del Pensamiento Moderno.


En el propio país de Pascal, los profesores de filosofía suelen comenzar sus conferencias sobre él citando una célebre página de El genio del cristianismo, de Chateaubriand, que dice así:

“Hubo un hombre que, a los doce años, con líneas y círculos, creó las matemáticas; que, a los dieciséis, escribió sobre las cónicas el tratado más docto que se conoció desde la Antigüedad; que, a los diecinueve, redujo a mecanismos una ciencia totalmente existente en la inteligencia; que, a los veintitrés, demostró los fenómenos de la gravedad del aire y destruyó uno de los grandes errores de la antigua física; que, a la edad en que otros hombres apenas comienzan a despertarse, había recorrido todo el círculo de las ciencias humanas, había comprobado su futilidad y había vuelto los ojos hacia la religión; que, desde este momento hasta su muerte (a los 39 años) y siempre enfermo y dolorido, fue capaz de fijar el lenguaje hablado por Bossuet y por Racine, dejando el modelo del más perfecto ingenio y del más profundo razonamiento; que, para terminar, en los breves intervalos de sus dolores, resolvió, a modo de distracción, uno de los más difíciles problemas de geometría, y fue grabando en el papel pensamientos que tienen más sabor a Dios que a hombre. Este asombroso genio se llamó Blas Pascal”.


El Método de la Geometría

Tanto para Pascal como para Descartes, el verdadero método en todos los dominios del conocimiento natural era la matemática, y para ambos “matemática” equivalía a geometría; sólo que esta significaba para Descartes su propia Geometría, la de 1637, mientras que Pascal veía tal ciencia representada por su Ensayo sobre las cónicas, que publicó en 1640, en forma de simple pliego, cuando sólo tenía 16 años. Se han perdido otros trabajos matemáticos suyos de la misma época; y sólo los conocemos por cierto resumen que de ellos hizo Leibnitz con la intención declarada de “encontrar un método contra otro método: pura geometría contra álgebra pura”. Es que Leibnitz, para enfrentar aquella geometría algebraica de Descartes, que usaba a las matemáticas como una especie de llave maestra para resolver todos los problemas, quería oponerle la nueva matemática pascaliana, instrumento recién inventado en cada caso por la mente del investigador para resolver cada problema en particular. Descartes andaba detrás de una ciencia especulativa de la Naturaleza, una física teórica como la de sus Principios de Filosofía; Pascal, en cambio, deseaba pensar matemáticamente, sin tener que experimentar con la realidad física.

sábado, 12 de septiembre de 2009

Atención: Reprogramación del Curso sobre Historia del Pensamiento Moderno

Atención: Reprogramación del Curso sobre Historia del Pensamiento Moderno


Estimados:

El Café filosófico correspondiente al sábado 19 de septiembre, por razones de fuerza mayor, se traslada al primer sábado de Noviembre.

Con esta reprogramación, las fechas del Curso de Historia del Pensamiento Moderno, hasta su finalización, quedan conformadas del siguiente modo:


+ "La «Otra» Modernidad y el Pensamiento de Pascal"
del Lic. Héctor Brunamontini
(17 de Octubre, 10 hs., Multiespacio Cultural EL CAMINO, Av. Luro 4344 - 1º Piso de la ciudad de Mar del Plata)


+ "El Hombre Moderno. Descripción Fenomenológica"
del R. P. Dr. Alfredo Sáenz, SJ
(31 de Octubre, 10 hs., Multiespacio Cultural EL CAMINO)


+ "El Camino de la Ciencia en la Modernidad"
del Dr. Mario Caponnetto
(7 de Noviembre, 10 hs., Multiespacio Cultural EL CAMINO)

martes, 25 de agosto de 2009

Hegel: Dialéctica y Filosofía de la Historia - P. Ignacio Andereggen

Hegel: Dialéctica y Filosofía de la Historia
Pbro. Dr. Ignacio Andereggen


Estimados:

Los invitamos a participar del próximo Café Filosófico, a realizarse el sábado 29 de Agosto a partir de las 10 de la mañana en el Multiespacio Cultural EL CAMINO, sito en Av. Luro 4344 – 1º Piso, de nuestra ciudad de Mar del Plata.

El tema que convoca en esta oportunidad es “Hegel: Dialéctica y Filosofía de la Historia”, a cargo del Pbro. Dr. Ignacio Andereggen, en el marco del Curso sobre Historia del Pensamiento Moderno que dicta el Centro Pieper este año, bajo el lema: “Pasión por la verdad”.

Los interesados pueden inscribirse directamente en el Multiespacio Cultural EL CAMINO, unos minutos antes del inicio del Café Filosófico, donde además se brindarán detalles del programa de todo el año.

Para mayor información, pueden llamar por teléfono al (0223) 495-0465 ó (0223) 154-36-3298.

Profesor: P. Ignacio Andereggen

Pbro. Dr. Ignacio Andereggen
Profesor del Centro Pieper
Ciclo 2009 - 2010


Ignacio Andereggen nació en Buenos Aires en 1958. Es sacerdote de la Arquidiócesis de esa ciudad. Licenciado en Filosofía por la Pontificia Universidad Católica Argentina “Santa María de los Buenos Aires” con Medalla de Oro.

Doctor en Filosofía y Doctor en Teología por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma con la máxima calificación académica (summa cum laude). Profesor en las Facultades de Filosofía y Teología de dicha Universidad.

Es profesor de Historia de la Psicología en el Pontificio Ateneo Regina Apostolorum de Roma, donde también enseña en las Facultades de Filosofía y Teología.


Se desempeña como profesor titular de Metafísica y Teología en las Facultades de Filosofía y Letras y de Derecho de la UCA.

Ex Investigador del CONICET de la República Argentina, es miembro correspondiente de la Pontificia Academia Romana de Santo Tomás de Aquino y de Religión Católica.

lunes, 24 de agosto de 2009

Discurso [Introducción a la Lógica] - G. W. F. Hegel

Discurso
[Introducción a la lógica]
G. W. F. Hegel


Material de Lectura para la Séptima Clase Magistral del Curso sobre Historia del Pensamiento Moderno.


Señores:

Pues que hoy vengo a ocupar por vez primera en esta Universidad el sillón de profesor de filosofía, al cual me ha elevado el real favor, permitidme que os diga en este discurso preliminar que considero como una circunstancia dichosa y envidiable para mí haber entrado en un más vasto campo de actividad académica y haberlo hecho en el momento actual. En lo que concierne al tiempo, parecen surgir circunstancias, en medio de las cuales la filosofía puede esperar atraer la misma atención, verse rodeada del mismo amor que otras veces y hacer escuchar su voz, ha poco muda y silenciosa. De una parte, eran antes las necesidades del tiempo las que daban tan gran importancia a los mezquinos intereses de la vida diaria; eran, de otra, los intereses más elevados de la realidad, las luchas que tenían por objeto restablecer y libertar el Estado y la vida política en los pueblos las que se habían apoderado de todas las fuerzas del espíritu, de la energía de todas clases, así como de todos los medios exteriores; de modo que la vida interior del espíritu no podía obtener la calma y el descanso que exige. El espíritu del mundo, absorbido como estaba por la realidad y desgarrado exteriormente, no podía replegarse sobre sí mismo y gozar así de sí mismo en su propio elemento. Pero, puesto que este torrente de la realidad es ahora dividido, y que el pueblo alemán ha restablecido esa nacionalidad, que es el fundamento de toda vida real, ha llegado también el tiempo en que, al lado del gobierno del mundo exterior, se podrá ver elevarse en el Estado el libre reino del pensamiento. Y el espíritu ha manifestado ya su poder en cuanto sólo las ideas y lo que es conforme a las ideas puede hoy sostenerse, y en cuanto sólo tiene valor aquello que puede justificarse ante la inteligencia y el pensamiento. Y este Estado, sobre todo, que me ha adoptado hoy, es el que debe a su preponderancia intelectual el haber adquirido una influencia legítima en el mundo político y real, y el encontrarse igual en importancia e independencia a los Estados que le exceden en poder material. Aquí es donde la ciencia se desenvuelve y engrandece como uno de los momentos esenciales de la vida del Estado. En esta Universidad, que es la Universidad del centro de Alemania, es donde la ciencia, que es el centro de toda la educación del espíritu, de toda ciencia y de toda verdad, la filosofía, quiero decir, debe encontrar su puesto verdadero y ser estudiada con más ardor. Pero, al lado de esta vida espiritual, que es el elemento fundamental de la existencia de un Estado, hemos visto comenzar ese gran combate en que los pueblos se han asociado a sus jefes para asegurar su independencia y la libertad del pensamiento, y para sacudir el yugo de una dominación violenta y extraña. Obra es ésta del poder interior del espíritu, en el cual se ha despertado la conciencia de su energía, y que en este sentimiento ha enarbolado su bandera y ha manifestado su poder en la realidad. Debemos considerar como un bien inestimable que nuestra generación haya vivido y obrado en este sentimiento en que se hallan encontrados todo derecho, toda moralidad y toda religión. Por estas empresas vastas y profundas el espíritu se eleva a su dignidad, bórrase lo que hay de vulgar en la vida e insignificante en los intereses, y las opiniones y las miras superficiales son desnudas y desvanecidas. Este pensamiento serio es el que, apoderándose del alma, cimienta el verdadero terreno sobre el cual ha de alzarse la filosofía. Ella es imposible allí donde la vida es absorbida por los intereses y las necesidades cotidianas y donde dominan opiniones frívolas y vanas. En el alma que estas necesidades y opiniones han esclavizado, no hay ya lugar para esa actividad de la razón que indaga sus propias leyes. Pero estos pensamientos frívolos deben desaparecer, cuando el hombre es obligado a ocuparse en lo que hay de esencial en él y cuando las cosas han llegado a tal punto que toda otra ocupación es a sus ojos subordinada a ésta, o, por mejor decir, carece ya de valor para él. Sobre este trabajo, hemos visto principalmente concentrarse el pensamiento y la energía de nuestro tiempo, este núcleo, digámoslo así, es el que hemos visto formarse, cuyos desenvolvimientos ulteriores, políticos, morales, religiosos y científicos, han sido confiados a la generación actual.

lunes, 17 de agosto de 2009

El Idealismo Trascendental de Kant - Alberto Caturelli

El Idealismo Trascendental de Kant
Alberto Caturelli


Estimados:

Los invitamos a participar del próximo Café Filosófico, a realizarse el sábado 22 de Agosto a partir de las 10 de la mañana en el Multiespacio Cultural EL CAMINO, sito en Av. Luro 4344 – 1º Piso, de nuestra ciudad de Mar del Plata.

El tema que convoca en esta oportunidad es “El idealismo trascendental de Kant”, a cargo del Dr. Alberto Caturelli, en el marco del Curso sobre Historia del Pensamiento Moderno que dicta el Centro Pieper este año, bajo el lema: “Pasión por la verdad”.

Los interesados pueden inscribirse directamente en el Multiespacio Cultural EL CAMINO, unos minutos antes del inicio del Café Filosófico, donde además se brindarán detalles del programa de todo el año.

Para mayor información, pueden llamar por teléfono al (0223) 495-0465 ó (0223) 154-36-3298.

Profesor: Alberto Caturelli

Dr. Alberto Caturelli
Profesor del Centro Pieper
Ciclo 2008 - 2009 - 2010


Alberto Caturelli fue Doctor en Filosofía por la Universidad de Córdoba. En la histórica «casa de Trejo» cumplió una larga carrera docente como profesor, entre los años 1953 y 1993. Fue Investigador Superior del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), a cuya vida institucional estuvo ligado muchos años. En 1983 fue distinguido con el "Premio Consagración Nacional de Filosofía" (Argentina) y en 1987 con el "Premio Internacional de Filosofía Michele F. Sciacca" (Italia).

Fue Doctor honoris causa de varias Universidades en diversos países (Universidad de Génova, Italia; Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla, Méjico; Universidad John F. Kennedy y Universidad FASTA, Argentina, entre otras) y miembro de redacción de revistas filosóficas argentinas y extranjeras.

Participó en dos centenares de Congresos a nivel internacional. En la Argentina Organizó el "Primer Congreso Mundial de Filosofía Cristiana" (1979) y los "Congresos Católicos de Filosofía" (1981-1999). Fue miembro de una veintena de Sociedades Filosóficas y Academias. Fue miembro titular de la Academia Pontificia Pro Vita (1996) del Vaticano.

lunes, 10 de agosto de 2009

La Filosofía de Manuel Kant - Alberto Caturelli


La Filosofía de Manuel Kant
[1724-1804]
Alberto Caturelli


Material de Lectura para la Sexta Clase Magistral del Curso sobre Historia del Pensamiento Moderno.


La filosofía de Manuel Kant
(Segundo momento de absolutización de la razón)

Naturalmente que, salvo los momentos de crítica interna al inmanentismo, de los cuales he señalado los dos principales – Pascal y Vico –, hasta aquí se ha producido, desde Ockam, Nicolás de Cusa y luego Descartes, una primacía del pensar sobre el ser que no es ya des-cubierto por el pensamiento, sino que comienza a ser «puesto» por el pensar. Todos los intentos de superación de los problemas internos al cartesianismo han dejado intacto este momento en el cual la razón se hace criterio de la verdad. Si la razón, en cierto modo, pone al ser, se sigue que, al menos, de la razón no se duda en absoluto, y si de la razón no se ha dudado en absoluto, existe por lo menos un elemento que no es crítico y no ha sido puesto en cuestión: la misma razón. Luego es necesario preguntarse por la posibilidad de conocer de la misma razón, poniendo la razón en cuestión y – más tarde – cuando descubramos que la razón imprime sus «formas» a lo real «creando» el objeto de conocimiento en cuanto tal, habremos descubierto que casi todo el ser es creado o puesto por la razón. Y éste es el segundo momento de la absolutización de la razón. De ahí que en el mismo cogito ergo sum, al autoponerse la razón como criterio de la verdad, la misma razón se pone en cuestión y es necesario preguntarse por ella. Y éste es el momento de la filosofía de Kant.


a) Kant, precrítico

En el seno de una familia pietista nació Kant, el año 1724, y tuvo una buena formación en literaturas clásicas, primero, y luego, en sus estudios universitarios, realizados en su ciudad natal: Königsberg. Realizó estudios de física, matemáticas, ciencias naturales, lógica, metafísica, geografía. Se desempeñó como preceptor privado, y en 1755 comenzó a enseñar en la Universidad de Königsberg como «privatdozent». En 1770 fue profesor titular, y en ese cargo se mantuvo hasta su muerte, acaecida a los ochenta años. Era de dulce carácter, alegre, vivo, bromista, metódico hasta lo inverosímil y curioso de todo cuanto tuviera interés científico o fuera apto para la búsqueda de la verdad.

Como mi libro no es, estrictamente, una obra de pura historia, no mencionaré todas sus obras. Bástenos con aceptar el hecho común de la división de su pensamiento en tres períodos: 1 (hasta 1770), en el cual todos sus escritos demuestran su interés predominante por la naturaleza y los estudios físicos, cosmológicos y geográficos; 2 (1770-1780), en el que se hace evidente su interés por la filosofía y la influencia creciente del empirismo inglés, y en el cual aparecen elementos importantes del período propiamente kantiano, hasta que, luego de tres lustros de silencio; 3 (1781 en adelante), con la aparición, de 1781, de su obra fundamental, Crítica de la razón pura, comienza el período llamado «crítico» o propio de su filosofía. Ésta se despliega luego en una exposición más sencilla de la primera Crítica, es decir, en los Prolegómenos a cualquier metafísica futura que quiera presentarse como ciencia. En 1787 publicó la Crítica del juicio, y casi simultáneamente, todas sus numerosas obras teóricas, sin contar sus escritos póstumos y el epistolario de quien ha sido, sin duda, uno de los más grandes filósofos alemanes, solamente superado – quizá – por Hegel, en el siglo siguiente. En el segundo período de su desarrollo intelectual, Kant hace abandono definitivo de su primera formación dogmática leibniziana y wolfiana, e insinúanse los temas generales de su período «crítico», particularmente respecto del espacio y del tiempo que aparecen como leyes o formas de la sensibilidad en la Disertación de 1770. Pero lo que aparece claro es que ahora, como dije antes, no se trata solamente de que la razón busque la evidencia primera, sino que la razón plantea el problema de su propia validez. Y tal es el problema propiamente crítico.

viernes, 7 de agosto de 2009

Profesor: Gerardo Medina

Lic. Gerardo Medina
Profesor del Centro Pieper
Ciclo 2007 - 2008 - 2009


Gerardo Medina nació en Tucumán el 4 de octubre de 1965. Actualmente casado, 2 hijos, reside en la ciudad de Mar del Plata.

Licenciado en Filosofía por la Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino (Tucumán – Argentina 1994).

Bachiller Universitario en Teología por la Pontificia Universidad Santo Tomás (Angelicum – Roma 1993).

Doctorando en Filosofía por la Universidad de Barcelona.

domingo, 2 de agosto de 2009

Descartes y el Racionalismo - Gerardo Medina

Descartes y el Racionalismo
Lic. Gerardo Medina


Estimados:

Los invitamos a participar del próximo Café Filosófico, a realizarse el sábado 8 de Agosto a partir de las 10 de la mañana en el Multiespacio Cultural EL CAMINO, sito en Av. Luro 4344 – 1º Piso, de nuestra ciudad de Mar del Plata.

El tema que convoca en esta oportunidad es “Descartes y el Racionalismo”, a cargo del Lic. Gerardo Medina, en el marco del Curso sobre Historia del Pensamiento Moderno que dicta el Centro Pieper este año, bajo el lema: “Pasión por la verdad”.

Los interesados pueden inscribirse directamente en el Multiespacio Cultural EL CAMINO, unos minutos antes del inicio del Café Filosófico, donde además se brindarán detalles del programa de todo el año.

Para mayor información, pueden llamar por teléfono al (0223) 495-0465 ó (0223) 154-36-3298.

miércoles, 29 de julio de 2009

Descartes, Kant, Hegel - Historia del Pensamiento Moderno

Descartes - Kant - Hegel
Cafés Filosóficos del Curso de Historia del Pensamiento Moderno
Centro Pieper


Estimados:

Les detallamos a continuación los cafés filosóficos del curso sobre Pensamiento Moderno, correspondientes al mes de Agosto, que tratarán sobre Descartes, Kant y Hegel.


+ "Descartes y el racionalismo"del Lic. Gerardo Medina
(8 de Agosto, 10 hs., Multiespacio Cultural EL CAMINO, Av. Luro 4344 - 1º Piso de la ciudad de Mar del Plata)


+ "El idealismo trascendental de Kant"
del Dr. Alberto Caturelli
(22 de Agosto, 10 hs., Multiespacio Cultural EL CAMINO)


+ "Hegel: dialéctica y filosofía de la historia"
del Pbro. Dr. Ignacio Andereggen
(29 de Agosto, 10 hs., Multiespacio Cultural EL CAMINO)

sábado, 25 de julio de 2009

Textos Escogidos - René Descartes


Textos Escogidos
René Descartes
(1596-1650)


Material de Lectura para la Quinta Clase Magistral del Curso sobre Historia del Pensamiento Moderno.


III. La duda
[Los principios de la filosofía I]

1. Que para investigar la verdad es preciso dudar, en cuanto sea posible, de todas las cosas, una vez en la vida.
Como hemos sido niños antes de ser hombres, y hemos juzgado unas veces bien y otras mal de las cosas presentadas a nuestros sentidos, cuando no teníamos todavía el completo uso de nuestra razón, muchos juicios precipitados nos impiden llegar al conocimiento de la verdad, y nos previenen de tal suerte que no parece que podamos librarnos de ellos, si no nos decidimos a dudar, una vez en nuestra vida, de todas las cosas que encontremos la menor sospecha de incertidumbre.

2. Que es útil también considerar como falsas todas las cosas dudosas.
Será también muy útil que rechacemos como falsas todas aquellas cosas en que podamos concebir la menor duda, a fin de que, si descubrimos algunas que, a pesar de esta precaución, nos parecen manifiestamente verdaderas, reconozcamos que son también ciertas y las más fáciles de conocer que es posible.

3. Que no debemos servirnos de esta duda en la conducta de nuestras acciones.
Sin embargo, hay que observar que sólo hemos de servirnos de un modo de duda tan general, cuando nos aplicamos a la contemplación de la verdad. Pues es cierto que, en lo que se refiere a la conducta de nuestra vida, estamos obligados, muy frecuentemente a seguir opiniones solamente verosímiles, porque las ocasiones de obrar se nos pasarían casi siempre antes de que pudiésemos librarnos de todas nuestras dudas, y cuando se encuentran muchas opiniones tales sobre un mismo asunto, aunque tal vez no percibamos más verosimilitud en unas que en otras, si la acción no permite la demora, la razón quiere que elijamos una, y que después de haberla elegido la sigamos con constancia, como si la hubiésemos juzgado muy cierta.

miércoles, 15 de julio de 2009

La Revolución Francesa [Audio] - P. Alfredo Sáenz

La Revolución Francesa
[Audio]
R. P. Dr. Alfredo Sáenz, SJ


Material complementario para la Cuarta Clase Magistral del Curso sobre Historia del Pensamiento Moderno.


Este Audio contiene una Conferencia del R. P. Dr. Alfredo Sáenz, SJ resumiendo magistralmente tres de sus libros sobre "La Revolución Francesa", con respuestas a algunas preguntas y una reflexión final sobre su relación con la actualidad.

Se trata de una magistral exposición dictada este año en Mar del Plata (Argentina) donde se presenta sintéticamente el contenido de tres de sus libros sobre la temática en cuestión:

   Primera Parte - "La Revolución Cultural"
   Segunda Parte - "La Revolución Desatada"
   Tercera Parte - "Cuatro Pensadores Contrarrevolucionarios"

Los tres pertenecen a la colección "La Nave y las Tempestades" de Editorial Gladius, una Serie que aborda la Historia de la Nave de la Iglesia ante las Tempestades de la Historia (Tomo VII, Tomo VIII y Tomo IX, respectivamente).

El Autor, Sacerdote Jesuita Argentino y destacado Doctor en Teología, se encuentra actualmente abocado a la cuarta y última parte dedicada a la Revolución Francesa (Décima Tempestad) que tratará sobre "La Epopeya de la Vendée" (será el Tomo X).

martes, 7 de julio de 2009

Atención: Medidas Preventivas ante la Pandemia de GRIPE "A"

Atención: Medidas Preventivas ante la Pandemia de GRIPE "A"


Estimados:

Dada la situación y la prudencia que requiere la emergencia sanitaria hemos decidido postergar la Clase Magistral sobre "Descartes y el racionalismo" del Lic. Gerardo Medina.

La misma, correspondiente al mes de Julio, se realizará el sábado 8 de Agosto a partir de las 10 de la mañana en el Multiespacio Cultural EL CAMINO, Av. Luro 4344 - 1º Piso de la ciudad de Mar del Plata.

sábado, 13 de junio de 2009

Revolución Francesa, Masonería y Secularización de la Cultura - César Claps

Revolución Francesa, Masonería y Secularización de la Cultura
César Claps


Estimados:

Los invitamos a participar del próximo Café Filosófico, a realizarse el sábado 20 de Junio a partir de las 10 de la mañana en el Multiespacio Cultural EL CAMINO, sito en Av. Luro 4344 – 1º Piso, de nuestra ciudad de Mar del Plata.

El tema que convoca en esta oportunidad es “Revolución Francesa, Masonería y Secularización de la Cultura”, a cargo del Lic. César Claps, en el marco del Curso sobre Historia del Pensamiento Moderno que dicta el Centro Pieper este año, bajo el lema: “Pasión por la verdad”.

Los interesados pueden inscribirse directamente en el Multiespacio Cultural EL CAMINO, unos minutos antes del inicio del Café Filosófico, donde además se brindarán detalles del programa de todo el año.

Para mayor información, pueden llamar por teléfono al (0223) 495-0465 ó (0223) 154-36-3298.

Profesor: César Enrique Claps

Lic. César Enrique Claps
Profesor del Centro Pieper
Ciclo 2009


APELLIDO Y NOMBRES:
César Enrique Claps

FECHA DE NACIMIENTO:
26 de Enero de 1956

DOMICILIO:
Brasil 1351 – Yerba Buena –Tucumán.

DOCUMENTO:
DNI nº 12.209.651

ESTADO CIVIL:
Casado. Cinco hijos

ESTUDIOS CURSADOS:
Bachiller (Colegio Parroquial El Salvador).
Profesor de historia (UNSTA).
Licenciado en Historia.(UNSTA)
Master en Ciencias Políticas (UNT) Incompleto (falta rendir la tesis final)

Voltaire y Rousseau. Ideólogos de la Revolución Francesa - P. Alfredo Sáenz

Voltaire y Rousseau
Ideólogos de la Revolución Francesa
R. P. Dr. Alfredo Sáenz, SJ


Material de Lectura para la Cuarta Clase Magistral del Curso sobre Historia del Pensamiento Moderno.


Protagonismo de las ideas en la Revolución


No son pocos los que identifican la Revolución Francesa con el derramamiento de sangre y la guillotina. Pero eso fue lo postrero. La Revolución comenzó mucho antes, subvirtiendo primero el orden de las ideas [1].

La bibliografía que existe sobre la Revolución Francesa es inmensa. Entre nosotros, destaquemos un notable ensayo de Enrique Díaz Araujo, del que nos valdremos para desarrollar el tema [2].

Dos fueron los «ideólogos» principales que prepararon la Revolución.

Ante todo Voltaire, hombre singular, por cierto, apoltronado en un cómodo deísmo o teísmo cuya principal virtualidad consistiría en contener los posibles ímpetus del bajo pueblo por el que no ocultaba su más profundo desprecio. Su lema hasta la muerte sería: «Ecrassez l’infame» («destruid a la infame»), es decir, a la Iglesia. «Jesucristo –dirá– necesitó doce apóstoles para propagar el cristianismo. Yo voy a demostrar que basta uno solo para destruirlo». Voltaire aplicó su inteligencia práctica a la labor panfletaria. Desde su lujosa residencia de Ferney daría a luz libelo tras libelo, donde se afirmaba que la Biblia no tenía grandeza ni belleza, que el Evangelio sólo había traído desgracias a los hombres, que la Iglesia, entera y sin excepción, era corrupción o locura. Simplificación caricaturesca, incansable repetición de los mismos motivos, tales eran sus procedimientos predilectos.

Fue también el maestro de la duda y del criticismo como método de trabajo. En el artículo que escribió para la Enciclopedia bajo el título «¿Qué es la verdad?», decía: «De las cosas más seguras, la más segura es dudar». Gracias a sus vínculos con la masonería, Voltaire entró en contacto epistolar con varios soberanos de Europa, como José I de Austria, los ministros Pombal de Portugal y Aranda de España, María Teresa de Austria, y sobre todo Federico II de Prusia (al que llamó «el Salomón del Norte») y Catalina la Grande de Rusia (a la que denominó «la Semíramis del Norte»), y así contribuyó para que el antiguo despotismo se convirtiese en un «despotisrno ilustrado», como comenzó a llamarse. «Era –comenta Hazard– una figura de minué: reverencia de los príncipes a los filósofos y de los filósofos a los príncipes» [3].

Pero el maestro principal del siglo XVIII fue Rousseau. Bien señala Díaz Araujo que «casi toda la problemática de la Revolución –el utopismo, el mesianismo, el crístianismo corrompido, la mística democrática, la voluntad general totalitaria, el monismo político-religioso, la relígión secular, el optimismo ético, el progresismo indefinido, la pedagogía anárquica, la santificación del egoísmo, el romanticismo, etc.–, pasa por su obra. Todos los revolucionarios prácticos, desde Marat y Saint-Just, pasando por Babeuf, Marx, Lenin, Bakunin, Trotsky, hasta llegar al Che Guevara y Mao-Tse-Tung, son tríbutarios suyos y discípulos confesos o vergonzantes» (Prometeo desencadenado... 28).

viernes, 29 de mayo de 2009

Reforma Protestante y Pensamiento - P. Sebastián Vivas

Reforma Protestante y Pensamiento
P. Sebastián Vivas


Estimados:

Los invitamos a participar del próximo Café Filosófico, a realizarse el sábado 6 de Junio a partir de las 10 de la mañana en el Multiespacio Cultural EL CAMINO, sito en Av. Luro 4344 – 1º Piso, de nuestra ciudad de Mar del Plata.

El tema que convoca en esta oportunidad es “Reforma protestante y pensamiento”, a cargo del P. Sebastián Vivas, en el marco del Curso sobre Historia del Pensamiento Moderno que dicta el Centro Pieper este año, bajo el lema: “Pasión por la verdad”.

Los interesados pueden inscribirse directamente en el Multiespacio Cultural EL CAMINO, unos minutos antes del inicio del Café Filosófico, donde además se brindarán detalles del programa de todo el año.

Para mayor información, pueden llamar por teléfono al (0223) 495-0465 ó (0223) 154-36-3298.

Decreto sobre el Pecado Original - Concilio de Trento

Decreto sobre el Pecado Original
Concilio de Trento
(1545-1563)


Material de Lectura Complementaria para la Tercera Clase Magistral del Curso sobre Historia del Pensamiento Moderno.


El Pecado Original
Sesión V

Para que nuestra santa fe católica, sin la cual es imposible agradar a Dios, purgada de todo error, se conserve entera y pura en su sinceridad, y para que no fluctúe el pueblo cristiano a todos vientos de nuevas doctrinas; constando que la antigua serpiente, enemigo perpetuo del humano linaje, entre muchísimos males que en nuestros días perturban a la Iglesia de Dios, aun ha suscitado no sólo nuevas herejías, sino también las antiguas sobre el pecado original, y su remedio; el sacrosanto, ecuménico y general Concilio de Trento, congregado legítimamente en el Espíritu Santo, y presidido de los mismos tres Legados de la Sede Apostólica, resuelto ya a emprender la reducción de los que van errados y a confirmar los que titubean; siguiendo los testimonios de la sagrada Escritura, de los santos Padres y de los concilios mas bien recibidos, y el dictamen y consentimiento de la misma Iglesia, establece, confiesa y declara estos dogmas acerca del pecado original.

I. Si alguno no confiesa que Adan, el primer hombre, cuando quebrantó el precepto de Dios en el paraíso, perdió inmediatamente la santidad y justicia en que fue constituido, e incurrió por la culpa de su prevaricación en la ira e indignación de Dios, y consiguientemente en la muerte con que Dios le habla antes amenazado, y con la muerte en el cautiverio bajo el poder del mismo que después tuvo el imperio de la muerte, es a saber del demonio, y no confiesa que todo Adán pasó por el pecado de su prevaricación a peor estado en el cuerpo y en el alma; sea excomulgado.

II. Si alguno afirma que el pecado de Adán le dañó a él solo, y no a su descendencia; y que la santidad que recibió de Dios, y la justicia que perdió, la perdió para sí solo, y no también para nosotros; o que inficionado él mismo con la culpa de su inobediencia, solo traspasó la muerte y penas corporales a todo el género humano, pero no el pecado, que es la muerte del alma; sea excomulgado: pues contradice al Apóstol que afirma: Por un hombre entró el pecado en el mundo, y por el pecado la muerte; y de este modo pasó la muerte a todos los hombres por aquel en quien todos pecaron.

Vida de Martín Lutero y Principales Acontecimientos de la Reforma en Alemania - Joseph Lortz

Vida de Martín Lutero y Principales Acontecimientos de la Reforma en Alemania
Joseph Lortz


Material de Lectura para la Tercera Clase Magistral del Curso sobre Historia del Pensamiento Moderno.


Desde el nacimiento hasta su viaje a Roma

Martín Lutero nació en Eisleben en 1483, de una familia de pequeños campesinos, pero con afanes de progreso. No tuvo de niño una religiosidad especial; como sus contemporáneos, creció en un ambiente fuertemente influido por la fe en las brujas y en el demonio. Su infancia y años escolares fueron duros, mas no excesivamente.

Fue a la escuela en Mansfeld (de 1489 a 1495), donde aprendió a leer y escribir, así como canto y latín; los textos para el ejercicio de lectura eran de carácter religioso. De 1496 a 1497 fue alumno de los Hermanos de la Vida Común en Magdeburgo. De 1498 a 1501 estuvo en Eisenach. En conjunto, es muy probable que adquiriera una idea bastante moralista y cosificada del cristianismo.

De 1501 a 1505 estudió en la facultad «filosófica» (facultad de artes) de la Universidad de Erfurt. Rígida vida de internado. Lecciones minuciosamente prescritas, repeticiones diarias, debates semanales. El sistema oficial de filosofía era la «via moderna», según la doctrina de Ockham, esto es, el nominalismo (expresamente la Escolástica tardía, y sólo ella) [1]. Se hacía fortísimo hincapié en la fuerza de la voluntad humana. La gracia pasaba a segundo plano, propiamente resultaba superflua. La voluntad divina se acentuaba hasta convertirla en arbitrariedad, y lo mismo se hacía con la severa justicia de Dios. Fue muy importante el modo de pensar atomizado y a-sacramental que ya entonces arraigó en Lutero, antes de que comenzase sus estudios teológicos. Y junto a todo ello, pacíficamente, el humanismo. Lutero, más tarde, censuró acremente el método escolástico [2]; pero, en realidad, durante estos años lo asimiló en buena medida. La alta Escolástica (que sitúa a la gracia en el centro) nunca fue realmente conocida por Lutero.

martes, 26 de mayo de 2009

Sobre las Disciplinas - Juan Luis Vives

Sobre las Disciplinas
Juan Luis Vives

(1492-1540)

Material de Lectura Complementaria para la Segunda Clase Magistral del Curso sobre Historia del Pensamiento Moderno.


Prefacio a los Libros de las Disciplinas

Mientras andaba yo sumido en mi propio pensamiento de que no hay en la vida cosa más bella ni más excelente que el cultivo de los ingenios, cultivo formado por el conjunto de aquellas disciplinas que nos separan de la manera de vida de las fieras salvajes y nos restituyen a nuestra condición de hombres y nos elevan a Dios mismo, parecióme que debía consignar por escrito todas cuantas luces se me alcanzaran acerca de ellas. Yo creo, si no me engaño, que no ha sido por otra razón sino porque lo hicieron ya muchos de nuestros mayores. Y parecióme desde el primer momento que debía hacerlo con tal claridad y lucidez, que pudiera fácilmente ser entendido y retenido lo que fuere diciendo. Y en segundo lugar me pareció que ese tratado debía tener congruencia con la naturaleza de las cosas a tratar, hasta donde me fuera posible, porque el ingenio que ha ellas se aplicara, a medida que lo estudiaba y adelantaba en su conocimiento, hallase algún sabor y complacencia y de ahí resultase un mayor fruto en quien se consagre a aprenderlas. Procuré darles un carácter práctico, porque los ingenios sintieran aliciente por esos estudios ennoblecedores. Añadíles algunas lumbres y primores de buen decir, porque no era conveniente que materia tan bella anduviera vestida de ropas andrajosas, como también que los buscadores de literarias elegancias no se detuvieran perpetuamente en aquilatar voces y lenguas. Esto es lo que acontece regularmente, por hastío de la hórrida e infructuosa molestia que tenían que tragar larguísimo tiempo en el estudio de esas artes. Por este camino se llegará pronto a sacar provecho de las lenguas doctas que preparamos con tanta diligencia, porque contienen las disciplinas y porque tienen idoneidad de contenerlas.

Igualmente me esforcé por limpiar las artes de los posibles resabios de impiedad y traspasarlas de las tinieblas del gentilismo a las claridades indeficientes de nuestra santa religión, con el intento de demostrar que aquello que en la antigüedad engañó a los viejos escritores no fue por vicio del ingenio humano, como algunos piensan, sino por deficiencia suya personal. A este fin aduje razones idas a buscar en la Naturaleza, no en los oráculos divinos de la Sagrada Escritura, por no pasar con un salto imprudente de la filosofía a la teología. Si hasta cierto punto consiguiere mi propósito, no será ciertamente el fruto de este trabajo mío. ¿Qué utilidad mayor puede excogitarse que la de transferir a la ciega humanidad de las tinieblas a la contemplación de la luz, que tanto importa a todos, que sin ella fuéramos los más miserables de los hombres por toda una eternidad?. Y si por acaso algunos sospechaban verla mal, la puedan ver más llana y abiertamente y de tal manera que se persuadan que la ven lo más clara que pueda verse. Igualmente procuré evitar que ya desde las primeras letras, imbuidos en errores gentílicos, más tarde contaminemos con ellos nuestra santa religión; antes al contrario, ya desde los comienzos, luego al punto nos avecemos a las rectas y sanas persuasiones que poco a poco, y con el tiempo, vayan creciendo a medida que nosotros crezcamos.

Mas como haya quedado bien asentada la autoridad de los antiguos preceptistas en la enseñanza de las artes, y porque con ella no quedase perjudicado yo, el preceptor, ni con ella dañados los estudiosos que de buena gana y fácilmente se confían a la dirección de un caudillo acreditado, no tuve más remedio que particularizar los puntos donde yo creí que ellos habían caído en yerro. Con esta precaución pensé que más razonada y cómodamente podía tratar de las artes.

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