
a 52 años de su martirio
Antonio Caponnetto
“Mi nombre es la bandera jamás vista impaciente de entrar en el combate. Mi nombre espera. Un día y otro día lo están fraguando en lírica aljamía con perdurables signos las estrellas”
Gerardo Diego
Vengo a invocar tu nombre, Maestro del Combate,
adalid de fragores, valedor de las justas,
en las tribulaciones, las ruinas acechantes,
entre las albas ocres y las noches adustas.
Vengo a invocar tu nombre, Pedagogo del Verbo,
cuando hasta el aire hiede a macabra impostura,
para que tu palabra nos rija y aleccione,
tu ademán nos sostenga, nos guíe tu bravura.
Vengo a invocar tu nombre, Filósofo Perenne,
señor de las esencias como el griego del Fedro,
con Tomás y Agustín contemplaste el Sagrario,
bautizaste tus pasos en la Roma de Pedro.
Vengo a invocar tu nombre Profesor de Guerreros,
de las lides honrosas, azulesblanquecinas,
ya te daban por muerto y cidiando libraste
la reconquista heroica de las Islas Malvinas.