El Comentario de Santo Tomás al Libro de Job:
Aportes para nuestra Vida Espiritual
P. Carlos Taubenschlag
Agradecemos al Pbro. Dr. Carlos Alfredo Taubenschlag la autorización para publicar esta Conferencia suya en nuestro Blog del Centro de Humanidades Josef Pieper de Mar del Plata, Argentina. Se trata de un texto singular donde se resalta la figura de Santo Tomás como comentador bíblico, un aspecto todavía poco difundido de la magna obra del Aquinate. Conviene recordar, además, que la exégesis actual toma criterios suyos, elaborados en el siglo XIII: el Doctor Angélico se adelantó a nuestra época con siete siglos de anticipación.
I. Primera parte
Presentación
Adhiero personalmente a la frase del Hermano Reginaldo Garrigou-Lagrange, de la Orden de Predicadores: Santo Tomás tiene muchos admiradores pero pocos devotos. Me parece que esto se debe en parte a que la manera de presentar al Santo ha sido excesivamente parcial, y sólo desde la segunda mitad del siglo XX encontramos obras que presentan equilibradamente su vida, su obras, su pensamiento y su testimonio de santidad. Un ejemplo es la obra de James Weisheipl [1], de la que hace poco se editó una traducción al castellano. Digo que la presentación ha sido excesivamente parcial porque en general se ha puesto el acento en estudiar y dar a conocer al Santo Tomás teólogo y metafísico, al autor de las Sumas y de las Cuestiones, y en todo caso al comentarista de Aristóteles. Pero queda mucho por hacer con respecto al Santo Tomás exegeta o comentador de las Sagradas Escrituras. La popularidad de la Catena Aurea no prueba lo contrario, ya que no se trata de la manera de comentar que Santo Tomás aplica en Job y en las otras obras que mencionaré enseguida. Es muy importante que podamos integrar todas estas dimensiones de la personalidad del santo, para presentarlo en su realidad histórica concreta, en la riqueza de sus facetas.
Me pareció oportuno elegir la Expositio super Iob porque es una obra magna, del nivel de la Suma de Teología y de la Suma contra Gentiles, pero escrita en un lenguaje fácil de seguir y muy entretenido, que no presenta otra dificultad que la dificultad misma de la materia que se va considerando, y que nos presenta elementos acerca del proyecto de Dios sobre el varón y la mujer y de su Providencia sobre nosotros, que nos permitirán a lo largo de una lectura orante de todo el libro, organizar mejor los medios de nuestra vida espiritual, o por lo menos tener una visión de conjunto del sentido de las cosas que nos pasan. Mi intención es presentarles el Comentario de Santo Tomás a Job, a partir del texto que ha sido publicado por la Comisión Leonina en el tomo XXVI de las obras completas, bajo el título Expositio super Iob ad litteram y contando con la precisa introducción elaborada especialmente por Antoine Dondaine [2].
Apoyo mis conclusiones en mi propia meditación sobre el texto de Santo Tomás, en las pocas pero muy buenas páginas que Lorenzo Perotto dedica a presentar su traducción italiana de la Expositio [3], y en los aportes de un relativamente reciente ciclo de conferencias que dio en Milán, entre marzo y abril de 2001, el biblista Gianfranco Ravasi, que se ha dedicado mucho tiempo al Libro de Job y tiene su propia traducción del hebreo al italiano [4], cuya autoridad ha sido reconocida incluso por Schöckel.